Un tridente de postín para Sanlúcar

Diego Armando Maradona, que ya tiene reservado el 10 en el once titular del cielo, nunca tuvo que jugar en 2ªB. Esa división a caballo entre lo profesional y lo amateur de la que tan difícil es entrar como salir. Una categoría aún más exigente con los cambios introducidos en esta temporada, la del coronavirus. La subdivisión en grupos ha intrincado el devenir de equipos entre los que podemos encontrar representantes de ciudades importantes venidos a menos, pueblos que debutan con ilusión y filiales con el foco puesto en la promoción de promesas. Y entre ellos, nos podemos encontrar al Atlético Sanluqueño, uno de los integrantes del grupo IV de la división de bronce.

Un conjunto, el gaditano, que refleja a la perfección la heterogeneidad patente también en los perfiles de los distintos jugadores que habitan la categoría. Desde jóvenes con proyección hasta jugadores de élite en el ocaso de sus carreras, todo cabe en 2ª división B. Y es el segundo grupo de jugadores, las estrellas de vuelta, con el que el club verdiblanco ha ilusionado a todo Sanlúcar de Barrameda. La buena vida en la desembocadura del Guadalquivir ha posibilitado la conformación de un tridente de kilates, aunque algo ajados, para la delantera de los de El Palmar. Una terna con experiencia en Primera, una Eurocopa y un pasado brillante que recuperar en los humildes campos de bronce.

El tridente del Atlético Sanluqueño

Vuelta a la tierra

Los que hablan desde la objetividad, para el que suscribe estas líneas es imposible, dicen que Andalucía es una tierra tremendamente acogedora. Por ello, no puede resultar extraño que un jugador con el curriculum que atesora Dani Güiza, decidiese retornar a la provincia gaditana.

Un futbolista de otra época, sobrado de calidad pero poco trabajador para la exigencia física del fútbol moderno. Por ello, optó, hace ya casi una década, por buscar acomodo en ligas menos competitivas como la malaya o la paraguaya. Latitudes que le permitiesen difrutar del fútbol sin renunciar a los placeres terrenales de una vida marcada por la polémica.

Güiza jugador del Atlético Sanluqueño
Güiza ya es un ídolo en El Palmar (fuente: twitter)

Cuando un jugador ya conoce el éxito, lo difícil es seguir bucando retos que le motiven. Y no hay que olvidar que el jerezano ha sido pichichi de 1ª división con el Mallorca en la 2007-08 y, lo más importante, miembro de la selección que ganó la Eurocopa en 2008 tras una larga sequía de títulos. Nunca recuperó el nivel top con el que se enroló en el Fenerbahce de Luis Aragonés, pero se ha convertido en todo un emblema para el Atlético Sanluqueño.

Suma ya su cuarta temporada con los verdiblancos a los cuarenta años, pese a los pronósticos de retirada de más de uno, a los cuarenta años. Y aunque haya perdido protagonismo paulatinamente, sus minutos sirven de homenaje a un delantero de los que ya no quedan.

Un balón por equipaje

En el diccionario futbolístico, la palabra trotamundos viene acompañada de una foto del segundo integrante del tridente, Álex Geijo. Quizás sean sus raíces, nació en Suiza en el seno de una familia de inmigrantes españoles, las que le hayan espoleado a hacer tantas veces las maletas.

Y es que son cuatro los países, y en diferentes divisiones, los que han sido testigos de su carrera desde que se hizo profesional en el Neuchatel Xamax acompañado de su hermano. Málaga B, Xerez, Levante, Racing o Granada han podido disfrutar de sus goles aquí. Fuera de nuestras fronteras ha sido muy bien acogido en Italia, donde desarrolló los últimos años de su trayectoria hasta recibir la llamada de los verdiblancos.

Geijo Sanluqueño
Geijo en uno de sus goles con el Atlético Sanluqueño (fuente: europasur.es)

Estos casos de viejos rockeros en divisiones inferiores casi siempre están marcados por lo efímero. Sin embargo, el el caso del ginebrino no ha ocurrido así. Su imperecedero olfato goleador y su experiencia en ligas similares (Serie C, Championship) le ha valido su renovación para esta campaña con los sanluqueños. Para Romerito, el míster gaditano, es una pieza clave en su esquema y el acompañante ideal para nuestro siguiente protagonista en la vanguardia. Ya lleva un gol con los verdiblancos y su objetivo es desquitarse de la 2019-20, en la que no pudo demostrar la calidad que conserva debido a las lesiones.

El doctor Cervero

El tercero en discordia y algo menos conocido es Diego Cervero. Y aunque nunca haya disputado un partido en Primera División, ha sido durante su carrera uno de los jugadores más conocidos en categorías inferiores. Sobre todo, gracias a su paso por el Real Oviedo, el equipo de su tierra, en el que ostentó el honor de portar el brazalete de capitán. Sus goles y, principalmente, su aguerrido carácter en el campo lo llevaron al olimpo carbayón. Sin embargo, y tras conseguir el ansiado ascenso azulón a 2ª en el tercer intento, su periplo en la categoría de plata no fue el esperado. Perdió protagonismo y apenas disputó 11 partidos.

Cervero Sanluqueño
Cervero ya se está ganando el cariño sanluqueño (fuente: twitter)

No obstante, el fútbol nunca ha dejado de correr por las venas del asturiano. Sin ir más lejos, siendo licenciado en Medicina, tuvo que elegir en 2012 entre el balompié y realizar el MIR con el que poder ejercer como médico. La decisión fue un regalo para los aficionados de Fuenlabrada, Mirandés o Barakaldo, entre otros lugares donde demostró su gran capacidad anotadora para 2ªB. Ahora, a los 37 años y en las filas del Atlético Sanluqueño, sigue dando muestras de su olfato goleador, como demuestran sus tres goles en los pocos partidos disputados hasta el momento.