Un ogro y un par de Cenicientas en el sorteo de Champions

Esta mañana se han celebrado en la sede de la UEFA en la localidad suiza de Nyon los sorteos de octavos de final de la Champions League y de dieciseisavos de la Europa League.

Entre los participantes españoles de la máxima competición europea, poca sorpresa, los rivales sorteados tienen relación directa con el puesto ocupado por cada uno en la liguilla previa. A diferencia de años pretéritos, esta temporada apenas ha habido grandes equipos que quedaran segundos y rivales más débiles que pasaran como primeros de grupo. Así las cosas, el Atlético de Madrid se va a encontrar con un ogro, mientras para Real Madrid y Barça asoman dos cenicientas. Pero cuidado, el cuento de la Champions siempre tiene sorpresas, y los momentos de forma y las dinámicas suelen variar mucho de ahora hasta la mitad de Febrero, que será cuando arranque esta eliminatoria.

Empezando por lo más difícil, el Atlético de Madrid se va a encontrar en su camino hacia la final en su Metropolitano con uno de los favoritos de esta edición de la Champions, la Juventus de Turín. Un equipo tan correoso como pueda ser el Atleti, pero con un factor determinante a su favor: la presencia de un ogro como es Cristiano Ronaldo. Volverá el portugués a Madrid y tendrá ganas de lucirse en la ciudad donde pasó los últimos exitosos años, frente a uno de sus máximos rivales.

Necesitarán los colchoneros ser algo más fiables de lo que están mostrando. Se augura una eliminatoria cerrada, de equipos que saben defender muy bien, y en la que quien aproveche mejor sus oportunidades se llevará el gato al agua. Debe partir como favorita la Juventus, los Bonucci, Chiellini, Pjanic, Dybala o Mandzukic, que acompañan a Cristiano, no son nada desdeñables. Tienen organización defensiva, tienen juego y tienen remate, son muy fiables y tienen la Champions como objetivo tras el desembolso en el fichaje del portugués de este verano. Seguramente para el Atlético sería mejor un equipo menos parecido a él, pero con el equipo del Cholo nadie se puede fiar. Su enorme capacidad para competir hace que los bianconeri no deban estar contentos, ya que les ha tocado uno de los segundos clasificados más peligrosos.

El Real Madrid tenía una colección de posibles rivales con muy pocos escollos complicados (al menos, a priori). Le ha tocado en suerte uno de los de perfil medio – bajo, el Ajax de Ámsterdam. Si bien es una de las mejores hornadas de jugadores de este club eminentemente formativo en los últimos años, no deja de ser un equipo bastante inocente que sigue teniendo más nombre e historia que presente. El reciente ganador del Golden Boy, el central Mathijs de Ligt y el medio Frenkie de Jong (ambos suenan para el Barça) son sus dos estrellas más prometedoras, pero sus escasos 19 y 21 años respectivamente revelan una bisoñez que debe pesar en estas rondas eliminatorias. Tiene otros buenos jugadores jóvenes, como el extremo marroquí Ziyech o el lateral argentino Tagliafico, y veteranos fiables como el punta Tadic o el polivalente mediocampista Daley Blind, pero presenta debilidades que hacen que pasar a cuartos eliminando al Real Madrid parezca poco más que utópico.

Mathijs de Ligt, el ganador del Golden Boy 2018 (Fuente: Telegraf.al)

Por su parte, los de Solari tendrán que hacer valer su especial relación con esta competición y la calidad individual de sus jugadores para utilizar esta eliminatoria como forma de asentarse en una temporada convulsa. El mayor peligro para el Real Madrid está en si mismo, en esa capacidad para no entrar en los partidos, desconcentrarse, creer que los va a ganar solo por el peso del escudo y ser superados por el rival más insospechado. La temporada pasada, la eliminatoria con el PSG sirvió para cambiar la tendencia, por ello ahora mucha gente defendía que le convenía un rival importante para despertar. Si quiere optar a su 14º título, el Ajax no tendría que ser un problema.

Para el Barça, que tenía similares facilidades que el Real Madrid en este sorteo, también le ha tocado un equipo que parece inferior. El tercer clasificado de la Ligue 1, el Olympique de Lyon, al igual que comentábamos del Ajax, ha vivido mejores momentos. Se trata de un equipo con detalles interesantes, sobre todo del centro del campo hacia delante, pero algo más flojo en defensa. Curiosamente, tres de sus jugadores más interesantes parecen ser pretendidos por el Barça. El mediocentro Houssem Aouar, un imaginativo jugador de creación de solo 20 años; el francocongoleño Tanguy Ndombélé, de solo 21 años y con capacidad para conectar mediocampo con el ataque; y, por supuesto, su gran estrella, Nabil Fekir, un francoargelino de 25 años, uno de los sustitutos preferidos de Deschamps en el reciente Mundial de Rusia, que sorprende que en el pasado verano no saliera de Lyon. A ellos se une un Memphis Depay que, tras la salida de Mariano, ha asumido el rol de falso nueve y está viviendo una especie de segunda juventud a sus 24 años.

Tendrá que tener cuidado el Barça, por si la ilusión del equipo francés, su despliegue físico y su peligro ofensivo hacen mella teniendo en cuenta los huecos que los de Valverde suelen dejar en defensa. Eso sí, el elemento clave de la eliminatoria, como siempre que está el Barça sobre el campo, será Messi. Si el argentino consigue estar cómodo y jugar como sabe, los barcelonistas vivirán una eliminatoria tranquila.

Más allá de los equipos españoles, la Champions depara duelos tan atractivos para sus octavos de final como el Manchester United – PSG (entre la liquidación de Mourinho o un nuevo fracaso del megaproyecto del jeque) y el Liverpool – Bayern (con Klopp de vuelta en Alemania, ante un equipo bávaro muy por debajo de su nivel habitual). Deja otro duelo desigual en el Schalke 04 – Manchester City, que debería caer a favor de los de Guardiola sin mucho problema, y un par de enfrentamientos cuyos vencedores serán los preferidos de los demás para el sorteo de cuartos: el Tottenham – Borussia Dortmund y el Roma – Oporto.

En lo que se refiere a la Europa League, los cuatro equipos españoles parecen superiores a sus rivales. Además, todos tienen la ventaja de jugar la vuelta en casa al ser todos cabezas de serie. El Valencia, venido de la Champions, se encontrará con el Celtic de Glasgow, que no debiera ser un rival temible dado el bajo nivel de la liga escocesa desde hace ya bastantes años. Un equipo de media tabla francés, el Rennes, será el rival del Betis. Con el veterano y díscolo Hatem Ben Arfa como jugador más conocido, los de Setién no deberían complicarse la vida en esta ronda.

El veterano Hatem Ben Arfa, la cara más conocida del Rennes (Fuente: leparisien.fr)

Algo más difícil debería tenerlo el Villarreal, ante el Sporting Club de Portugal. Los lusos, tras un final de la campaña pasada envuelto en polémicas, que acabó con muchos e importantes jugadores fuera del equipo (Gelson, Carvalho, Rui Patricio o Coentrao), están este año segundos en su liga. Mantiene jugadores interesantes, como el veterano Nani, el implacable ariete Bas Dost o el prometedor Bruno Fernandes, junto a viejos conocidos como Mathieu, los argentinos Battaglia y Acuña o el central uruguayo Coates. Tendrá que mejorar su pobre arranque de temporada el equipo amarillo para no sufrir ante los lisboetas.

Por último, el Sevilla FC protagoniza, seguramente, el duelo más interesante de los dieciseisavos de final, frente a los italianos del Lazio. I biancocelesti vienen cargados de exsevillistas. Nada menos que un canterano que salió del Sánchez Pizjuán cuando su brillo de joya en ciernes se apagó, para acabar convirtiéndose en estrella en Roma, el mediapunta Luis Alberto. También el delantero Immobile, que querrá venganza tras pasar sin pena ni gloria por Nervión. Junto a ellos, el irregular Joaquín Correa, vendido al Lazio el pasado verano. Más tiempo hace de la salida del cuarto exsevillista del conjunto laciale, el uruguayo Martín Cáceres, que pasó un par de años en el club blanquirrojo. Junto a ellos, otros viejos conocidos, como los veteranos centrocampistas Leiva y Parolo, jóvenes interesantes como el portero Strakosha o el central Wallace y, sin duda, su gran estrella, el polivalente centrocampista hispanoserbio Sergej Milinkovic – Savic. Sin duda, se espera un choque entre dos escuadras potentes.

Sin duda, queda mucho tiempo para estas eliminatorias, y muchas cosas pueden pasar hasta entonces. Sin ir más lejos, hay un mercado de invierno próximo que puede servir para reajustar algún equipo. Pero desde luego, serán dos meses en los que todos miraremos con el rabillo del ojo lo que haga el rival de nuestro equipo favorito buscando señales optimistas.