Un elegante director de orquesta

Al norte de Italia, en la región de Lombardía hay un pequeño pueblo llamado Flero, muy cercano a Brescia. Allí nació tal día como hoy de 1979 un futbolista brillante, elegante. Un fuera de serie que derrochaba clase y calidad cada vez que jugaba al fútbol. Poseía una pierna diestra de enormes quilates, un golpeo de balón sensacional y un carisma excepcional. Le permitieron ser el líder del AC Milan, la Juventus FC y de la selección italiana. Hoy cumple años Andrea Pirlo.

Dos días después de cumplir dieciséis años Pirlo debutó en la Serie A. Lo hizo con el equipo de su tierra: el Brescia Calcio. Tuvo que esperar casi un año y medio para volver a jugar con el primer equipo bresciano y empezar a demostrar todo el fútbol que tenía en sus pies.

Al finalizar la temporada 97/98 el Inter de Milán le fichó por dos millones de euros. En el club nerazzurri no terminó de despuntar y fue cedido tras su primera campaña al Reggina Calcio (99/00) y al Brescia Calcio (00/01) en el mercado invernal, coincidiendo en ese equipo con otro crack italiano: Roberto Baggio. Allí realizó una segunda mitad de temporada espectacular y el AC Milan decidió emprender su fichaje al finalizar la Liga. El cambio de acera en la capital lombarda le vino de maravilla y Andrea Pirlo.

Roberto Baggio junto a Andrea PIrlo en el Brescia Calcio (fuente: ar.pinterest.com)

Con los rossoneros se convirtió en un futbolista imprescindible, en un auténtico crack mundial. En las diez temporadas que defendió la camiseta del AC Milan logró ganar dos Ligas italianas, una Copa de Italia, una Supercopa italiana, dos Ligas de Campeones, dos Supercopas de Europa y un Mundial de Clubes. Junto a Genaro Gatusso, Clarence Seedorf y Kaká conformó uno de los mejores centros del campo de la historia del club milanista.

Cuando vi jugar a Pirlo me pregunté si tenía que cambiar de profesión.»

Genaro Gatusso

Al finalizar la temporada 10/11 se marchó a la Juventus de Turín al no renovar su contrato con el AC Milan. Tenía ya treinta y dos años y parecía que sus mejores días ya  habían pasado. No fue así.

Con el club turinés cuajó cuatro grandes campañas en las que siguió derrochando clase y calidad a espuertas. Continuó ejerciendo sobre el terreno de juego como el elegante director de orquesta que había sido con anterioridad. Con La Vecchia Signora terminó de completar su palmarés a nivel de clubes con cuatro Ligas más (de manera consecutiva), una Copa de Italia y dos Supercopas italianas.

Andrea Pirlo se quedó sin embargo con la espinita clavada al no poder ganar con la Juventus la Liga de Campeones. Cuando más cerca estuvo fue en su última campaña como jugador juventino, pero el FC Barcelona de Luís Enrique derrotó al equipo italiano en la Final de Berlín. Al finalizar esa temporada partió rumbo a New York para jugar en la MLS hasta 2017.

Andrea Pirlo en la Final de la Liga de Campeones de 2015
Andrea Pirlo en la Final de la Liga de Campeones de 2015 (fuente: playamaking.com)

Y si importante fue su trayectoria con los equipos en los que jugó, no menos fue carrera con la selección de su país. Sus buenos números con Italia empiezan en la Eurocopa sub 21 ganada en el año 2000 y en la que fue el máximo goleador y el mejor jugador del torneo. En 2004 logró el bronce olímpico en los JJOO de Atenas y su mayor logró lo consiguió dos años maás tarde, al proclamarse con la escuadra azzurra campeón del mundo.

En el fútbol pasan cosas incomprensibles y una de ellas es que Fabio Cannavaro lograra el título de mejor jugador del Mundial de 2006 por delante de Andrea Pirlo. Es cierto que el central italiano fue una pieza clave de su selección, pero solo por la exhibición que hizo nuestro protagonista de hoy en la semifinal frente a Alemania debería haber ganado esa distinción. Con Italia disputó ciento dieciséis partidos, participando en tres Eurocopas (2004, 2008 y 2012) y en otros tantos Mundiales (2006, 2010 y 2014)

No creo que haya muchas personas que pongan en duda la valía futbolística de Andrea Pirlo. Desde su retirada en Italia buscan desesperadamente a un futbolista que sea capaz de tener su capacidad de mando, su carisma dentro del campo y, lo más importante, su talento y calidad. Esto último es muy complicado de encontrar porque el crack de Flero es un jugador irrepetible. Dentro de muchos años nosotros podremos contar a los más jóvenes que tuvimos la inmensa fortuna de ver jugar a Andrea Pirlo.