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Tipos de tareas de entrenamiento

En la actualidad, el tipo de tareas de entrenamiento utilizadas por los entrenadores y las entrenadoras presenta una diferencia bastante clara referente a hace años. Nos encontramos con un proceso evolutivo, debido también al cambio que se ha producido en la forma de entrenar los aspectos técnicos, tácticos y condicionales. Un avance que nos hace adaptarnos para diseñar, organizar y presentar nuestras sesiones de entrenamiento.

Ahora se apuesta más por situaciones globales. Por aquellas tareas lo más cercanas al juego real y se intenta escapar de situaciones con unos aspectos más analíticos. Evidentemente, sin desprestigiarlas ni desecharlas. Puesto que nos serán de gran utilidad en ciertos momentos de los entrenamientos, para detallar y destacar aún más los contenidos que queremos entrenar. 

Los principales tipos de tareas de entrenamiento en relación con su estructura que nos podemos encontrar actualmente son:

Los rondos

Se trata de tareas en un espacio de juego muy reducido. Donde un grupo de atacantes en superioridad numérica y situados en los lados exteriores del espacio de juego deben mantener la posesión del balón contra uno o varios jugadores defensores colocados en la zona interior del espacio. El objetivo de estos, es recuperar el balón.

Es una tarea muy buena para incorporar en la parte inicial de la sesión de entrenamiento, debido a su baja carga física. Permitiendo preparar al futbolista desde una manera fisiológica y mental para la siguiente parte del entrenamiento.

Son ejercicios a nivel condicional de carácter aeróbico (para los jugadores que atacan) y anaeróbico (para los que defienden).

Existen una gran variedad de tipos de rondos, que pueden tener el objetivo de simplemente conservar el balón o para progresar y finalizar.

Juegos de Posición

Son tareas en un espacio de juego reducido y/o intermedio donde un grupo de atacantes en situación de igualdad o superioridad numérica, situados en el espacio de juego en idéntica posición a la del sistema de juego. Tratan de mantener la posesión del balón o finalizar ante la oposición de un equipo de defensores que tratan de recuperar la pelota o evitar la finalización de la jugada en la portería. 

Los juegos de posición son tareas a nivel condicional de carácter aeróbico (cuando se ataca) y anaeróbica (cuando se defiende). 

En los juegos de posición tras la recuperación o pérdida de la pelota se debe producir de manera inmediata la transición ofensiva (se recupera el balón y los jugadores que recuperan pasan inmediatamente a una posición espaciada y ocupan posiciones ofensivas) y defensiva (se pierde el balón y los jugadores que la perdieron pasan a una disposición agrupada y ocupan posiciones defensivas). 

En espacios reducidos y/o intermedios reproducimos la estructura posicional de los jugadores sobre el terreno de juego y la repetición sistemática de este tipo de tareas permite al jugador lograr un excelente entendimiento del juego posicional del equipo. 

Es básico en este tipo de tareas situar a los jugadores en las posiciones en función del sistema de juego para lograr una mejor transferencia del entrenamiento a la competición. Por ejemplo, jugadores de banda se sitúan al exterior del espacio de juego y los  jugadores interiores con movimiento libre por dentro del espacio.

Situaciones tácticas

Las situaciones tácticas de juego, típico ejercicio de ataque contra defensa, las podemos definir como la reproducción parcial o total de una determinada acción de juego, con el objetivo de perfeccionar la respuesta individual y colectiva cuando el equipo está desarrollando acciones de ataque, defensa o transiciones.

En el entrenamiento debe suponer una mejora significativa en alguno de los cuatro momentos del juego: ataque, defensa, transición defensiva y transición ofensiva. Dos de estos momentos siempre se entrenarán de manera conjunta al desarrollarse bajo contextos de cooperación-oposición.

Para lograr una buena transferencia del entrenamiento a la competición, es importante que estas situaciones se entrenen en función de los diferentes posicionamientos defensivos, ofensivos, zonas de pérdidas o recuperación del balón.

Son tareas de carácter anaeróbico, corta duración y alta intensidad.

Los tipos de situaciones tácticas que se pueden dar son: ataque, defensa, transición ofensiva y transición defensiva.

Circuitos físico-técnico-tácticos

Son ejercicios donde combinamos acciones condicionales (resistencia, fuerza, velocidad….) con la resolución de situaciones técnico-tácticas específicas en función de la posición y responsabilidades de juego de cada uno de los jugadores.

Este tipo de tareas nos permiten incidir de manera muy concreta en la mejora de la resolución táctica de acciones anaeróbicas de corta duración y máxima intensidad en situaciones específicas de juego de cada jugador logrando de esta manera un entrenamiento significativo.

En estas tareas reproduciremos la estructura del fútbol: balón, compañeros, adversarios en contextos muy reducidos… Con la participación de muy pocos jugadores, reproduciremos una situación de partido concreta. En ella podremos regular el estado de incertidumbre táctica para lograr una mayor velocidad y precisión de ejecución de las acciones físicas y técnicas.

Debido a la gran especificidad y variedad de este tipo de tareas, podemos incidir en la mejora de fundamentos de juego muy concretos que va a requerir cada jugador en función de los momentos de juego.

Partidos condicionados

Los partidos condicionados son tareas en las que se modifican las normas preestablecidas de una determinada actividad deportiva. El objetivo es provocar o reforzar el contenido de enseñanza que se requiere perfeccionar, con el desarrollo de la tarea.

El cumplimiento de ciertas normas favorece que el jugador, a base de repeticiones, adquiera las habilidades técnicas, tácticas, condicionales y psicológicas que le ayuden a alcanzar los objetivos propuestos con el juego.

Estos objetivos deben ir orientados al perfeccionamiento de los principios de juego que van a articular y dar contenido a nuestro modelo táctico.

Los partidos condicionados permiten reforzar comportamientos y habilidades positivas en la construcción de nuestro modelo de juego. También enfrentar a los jugadores a diferentes variables que se pueden dar a lo largo de los partidos. O a los diferentes modelos y sistemas de juego que el equipo se puede encontrar en la competición.