Sin opción

No hubo sorpresa, ni siquiera atisbo con el gol de Benzema. El Madrid chocó contra la pizarra de un Guardiola que hábilmente, como ya hiciera en el partido de ida, puso a Gabriel Jesús en banda izquierda descolocando por completo a la imberbe pareja de centrales. Sobre todo a un Varane que parecía un juvenil tomando la alternativa. Resultado justo y eliminatoria clara para el City, siendo Courtois el mejor en ambos partidos.

Lo cierto es que cualquier seguidor que dejara la bufanda en el cajón sabía que a este Madrid no le da para la máxima competición europea. La realidad es que el verano pasado se equivocó en el fichaje de un Jovic que no tiene el nivel. Y en Europa sin gol no tienes nada que hacer. Cierto que Benzema ha hecho la mejor temporada de su vida, pero aún así 27 goles en todas las competiciones no deja de ser una cifra discreta para un primer espada de un grande de Europa.

Varane disputa un balón con Sterling
Varane ante Sterling en lo que fue una noche aciaga para el francés (fuente: marca.com)

A esto hay que sumar el infortunio de las lesiones de tu gran apuesta Hazard y de uno de tus grandes talentos, Marcos Asensio. Pero bueno, esto es fútbol y las lesiones se tienen que contemplar, y es ahí donde la planificación desde los despachos se ha de hacer bien. Mención aparte merecen las dimisiones retrasmitidas de James y Bale, intolerables pero de muy difícil solución.

Zidane por su parte sorprendió con la salida de Rodrygo que pronto le daría rédito asistiendo a Benzema. Lástima que sus compañeros no le buscaran más. Proyecto de gran jugador con buenas maneras pero que, como en el caso de la pólvora, no es lo que uno espera en el once incial de un equipo que aspira a la Champions.

Donde en mi opinión sí que erró el técnico francés fue en no dar salida a Vinicius apostando en su lugar por el doble delantero centro con Jovic y Benzema. Parece poco plausible pensar que el jugador llamado a competir con Benzema y cuyo rendimiento terminó siendo superado por Mariano fuera a obrar el milagro.

En definitiva termina la temporada para el conjunto blanco, una buena temporada a expensas de que el Barsa no gane la Champions. Así es el fútbol moderno.

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