Repaso al sorteo de la Uefa Europa League

El pasado lunes tuvo lugar en la ciudad suiza de Nyon el sorteo de los emparejamientos de los octavos de final de la Champions League y de dieciséisavos de final de la Europa League. Sobre la segunda competición europea, muchas veces alejada de los focos de los medios en detrimento de la glamurosa Liga de Campeones, vamos a hacer algunos apuntes, analizando especialmente los emparejamientos que el sorteo en suelo helvético deparó para los conjuntos españoles en liza, todos y cada uno de los cuales disfrutarán de los partidos de vuelta en casa.

Valencia – Celtic de Glasgow

El Celtic es a día de hoy un gigante venido a menos, actual tercer clasificado de la liga escocesa, por detrás de sus archienemigos del Rangers y del sorprendente Kilmarnock. Por plantilla y por potencial actual no debe representar un gran problema para el equipo de Marcelino García Toral.

Celebración gol Valencia
(Fuente: valenciacf.com)

No corren buenos tiempos en Celtic Park, aunque bien es cierto que cuentan con dos partidos menos que sus rivales ciudadanos en liga. No obstante, es la primera vez en estos últimos años en que ven amenazada su hegemonía de los últimos siete años en la Scottish Premier League (recordemos que el Rangers fue descendido a cuarta división y hace dos años volvió a la élite escocesa).

Sin embargo, el equipo ché no puede dormirse en los laureles, pues tampoco es que esté mostrándose como un equipo fiable durante esta temporada, pero salvo sorpresa mayúscula, el equipo de la capital del Turia debe solventar sin demasiados apuros la ronda a su favor.

Uno de los alicientes para la afición valencianista además será su visita a una ciudad que rezuma fútbol por los cuatro costados y a un templo del balompié de las Islas como Celtic Park, amén del desplazamiento a buen seguro multitudinario que hará la numerosa y fiel afición del equipo escocés por tierras levantinas. Una afición señorial, alegre, respetuosa; nada que ver con el hooliganismo etílico, cutre, casposo y violento de una buena parte de las aficiones británicas.

Villarreal – Sporting Club

Peor suerte, a mi parecer, ha corrido el conjunto ahora dirigido por Luis García Plaza. El Sporting de Lisboa (nomenclatura oficiosa que a los seguidores del equipo lisboeta no les agrada en absoluto: ellos son el Sporting de Portugal) es un rival que no se antoja nada fácil para el equipo amarillo, máxime teniendo en cuenta la crítica situación en que se encuentra este año en la tabla el equipo, que está sin rumbo en competición liguera.

El Sporting, tras la llegada en septiembre de su nuevo presidente, Frederico Varandas, ha tomado un nuevo impulso, tras aquel desastroso y turbulento final de temporada y verano que han vivido los “lagartos”, como así se les conoce coloquialmente en la jerga futbolera portuguesa. Parecía que el equipo iba a quedar desmantelado tras acogerse muchos jugadores a la legislación laboral lusa para quedar con la carta de libertad (el ejemplo de Gelson) o bien al pedir ser traspasados (como William Carvalho al Betis), pero lo cierto es que el nuevo mandamás convenció a muchos de ellos para permanecer en el elenco lisboeta. El ejemplo paradigmático es el ariete Bas Dost (que además fue quien se llevó la peor parte en aquella ominosa agresión que por parte de ultras sufrió el vestuario del Sporting a final de la temporada pasada), quien fue convencido por Varandas para no irse del equipo y durante este curso se está inflando a meter goles. Se encuentran a pocos puntos del Oporto en liga y por encima de sus eternos rivales del Benfica. Un equipo, por tanto, que está superando las expectativas que a priori se tenían sobre el mismo y con el que tendrá que tener sumo cuidado el Villarreal.

Betis – Rennes

Favorito el Betis en este cruce contra el equipo francés, aunque sin poder permitirse el cuadro verdiblanco ni un ápice de confianza o relajación. Setién expresó su alivio al no haber quedado emparejados en cruces contra los rivales del frío y no tener que desplazarse a lugares como Bielorrusia, Suecia o Rusia en el gélido mes de febrero, circunstancia que obviamente corre en perjuicio del equipo sevillano habida cuenta del tipo de fútbol que gusta desplegar.

Actualmente el Rennes ocupa la undécima plaza de la Ligue 1, no habiendo comenzado la temporada como los seguidores del equipo bretón esperaban. No obstante, desde la llegada al banquillo de su nuevo y jovencísimo entrenador, Julien Stephan (38 años), el Rennes sólo conoce en liga la victoria (cuatro consecutivas) y ha mejorado ostensiblemente no sólo sus resultados, sino su juego, contando con el delantero senegalés Saar como principal estrella del equipo.

Favoritismo, como decíamos, del Real Betis que no debe confundirse con el hecho de que el Rennes no sea un rival fácil, si bien es cierto que tampoco puede ser considerado como de los más “temidos” de cuantos se encontraban en el bombo en Nyon. Es un equipo que cada año ronda clasificación europea en el torneo galo y que se caracteriza por el buen gusto de su secretaría técnica y acertadas elecciones en la captación de jóvenes y talentosas promesas (recordemos que el Borussia Dortmund ficha a Ousmane Dembelé del Rennes, por citar un ejemplo relevante). No obstante, el Betis debe dar un golpe sobre la mesa y presentar sus credenciales que le hagan acreedor de levantar la copa en mayo en Bakú.

Sevilla – Lazio

El conjunto nervionense ha sido el peor parado del sorteo por la entidad del rival con el que el azar le ha emparejado. Aun así, el Sevilla es claramente favorito en este duelo, tanto por su trayectoria en la competición como por el buen curso que a día de hoy está firmando el equipo en el torneo doméstico.

Los equipos italianos ya no generan el pavor que hasta principios del presente siglo causaban en España los maestros del catenaccio cuando la suerte te traía en desgracia el ser contrincante de una escuadra transalpina. No obstante, la Lazio debe ser un rival muy a tener en cuenta, quinto del Calcio, amén de contar con jugadores de valía tales como los exsevillistas Immobile, Luis Alberto, Cáceres y Correa, o el exbético Riza Durmisi.

El equipo de Machín es una máquina de ganar en casa y ello debería hacerlo valer a la hora de solventar la eliminatoria en caso de que se le tuerza a la ida, pues la vuelta tendrá lugar en su feudo en partido adelantado al miércoles 20 de febrero, por no permitir la UEFA dos partidos en una misma ciudad y mismo día (el criterio para adelantar el partido ha sido netamente clasificatorio en relación con el curso anterior. Al quedar el Betis sexto y el Sevilla séptimo, la UEFA en su reglamento estipula que se adelanta al miércoles el duelo del equipo con peor puesto clasificatorio la temporada precedente).

La suerte está echada.