Que veinte años no es nada

Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada dice el tango compuesto por Carlos Gardel y Alfredo Le Pera y hoy, aburrido en este confinamiento y necesitado de fútbol, echo la vista atrás veinte años para ver cómo estaba la Primera División española el 24 de marzo de 2000, un día antes de disputarse la jornada 30. Y aunque la canción diga que esa cantidad de tiempo no es nada, en fútbol parece un mundo, sobre todo por cómo han cambiado las cosas desde entonces y lo distinto que era el deporte rey hace dos décadas.

Solo hay que mirar la clasificación para comprobar lo insólito que era aquel fútbol. El Sevilla FC y el Atlético de Madrid ocupaban las dos últimas posiciones de la tabla clasificatoria y la tercera posición de descenso pertenecía al Real Oviedo de Luís Aragonés. Sevillistas y colchoneros se fueron a Segunda División pero les acompañó el Real Betis Balompié en lugar del club ovetense. Sin lugar a dudas, la temporada 1999-2000 fue histórica por el renombre de los tres equipos que descendieron de categoría. Eran tiempos convulsos para las tres entidades, sobre todo para el Atlético de Madrid, que se encontraba inmerso en una administración judicial que terminó de darle la puntilla al club rojiblanco.

Kiko abandona el césped del Carlos Tartiere tras descender a Segunda División su equipo
Kiko, desencajado tras el descenso del Atlético (fuente: marca.com)

Por el título luchaban cinco equipos: RC Deportivo de La Coruña, FC Barcelona, Deportivo Alavés, Real Zaragoza y Real Madrid, que era quinto a cuatro puntos de los gallegos. A la última jornada del campeonato llegaron coruñeses, barceloneses y zaragozanos con opciones de ser campeones, llevándose el gato al agua el equipo de Riazor al vencer al RCD Espanyol 2-0 con goles de Donato y Roy Makaay. Los madridistas, con Vicente del Bosque al mando del banquillo blanco, se descolgaron de la lucha por el primer puesto en la recta final de la Liga, pero lograron ganar en la final de la Champions League al Valencia CF y salvaron la temporada.

Fran es sacado a hombros por la afición deportivista tras proclamarse campeón de Liga
El Deportivo celebra su único título de Liga (fuente: eldesmarque.com)

A esas alturas de campeonato el equipo menos goleado era el Deportivo Alavés, con veintinueve goles encajados. Su portero argentino Martín Herrera logró el Trofeo Zamora esa temporada. Y en cuanto a los máximos goleadores, cuatro delanteros se disputaban el Pichichi de la Liga. Salva Ballesta (Racing de Santander) y Jimmy Floyd Hasselbaink (Atlético de Madrid) llevaban veintiún goles cada uno, Savo Milošević (Real Zaragoza) había anotado diecinueve tantos y Catanha (Málaga CF) uno menos que el ariete serbio. Finalmente fue el racinguista el que logró ser el máximo goleador del campeonato con veintisiete goles.

La temporada terminó con el RCD Espanyol venciendo en la Final de la Copa del Rey al Atlético de Madrid (2-1) con el famoso gol de Raúl Tamudo y otro de Sergio González, haciendo inútil el gol del atlético Jimmy Floyd Hasselbaink. RC Deportivo de La Coruña, FC Barcelona, Valencia CF y Real Madrid se clasificaron para la Liga de Campeones. Real Zaragoza, Deportivo Alavés, RC Celta de Vigo (tras ganar la Copa Intertoto), Rayo Vallecano (Invitación FIFA Fair Play) y RCD Espanyol (Campeón de Copa) se clasificaron para la Copa de la UEFA. UD Las Palmas, CA Osasuna y Villarreal CF lograron subir a Primera División.