Qué grande es ser grande

Soy de los que cree que en todas partes, en algún momento, todos hemos sentido algo que hemos de hacer, no sabemos bien qué, para sentirnos aceptados o parte de algo. Y que, además, tendremos que hacerlo muchas veces si queremos conseguirlo, porque siempre seremos “outsiders” en ese lugar y va a requerir un esfuerzo por nuestra parte, simplemente, formar parte de ese lugar.

En cambio hay otros lugares, donde no tenemos más que ser nosotros mismos, simplemente, porque el lugar forma parte de nosotros y nosotros de él. Esto, es parte de la reflexión que hace “Hache” en su despedida por vídeo en la película Martín “Hache”, y como en otra película protagonizada por Federico Luppi llamada “Un lugar en el mundo”, va de encontrar ese lugar en el mundo que está hecho para nosotros, que es perfecto y nuestro porque en él podemos ser nosotros mismos. 

Escena "H" con Juan Diego Botto
“H” interpretado por Juan Diego Botto, despidiéndose en vídeo
(Fuente: Película Martín “Hache”)

Esto pasa también en el balompié, todos los que amamos de verdad el fútbol, somos de un equipo por ningún motivo y por muchas razones, porque es el que está hecho para nosotros y nosotros para él, porque nos sentimos identificados y con él, disfrutamos y sufrimos a partes iguales.

Y todo esto, a pesar de que los medios de comunicación y la propia Liga parecen empeñados en mostrarnos que sólo hay un espacio y que está creado para los grandes. Que lo demás no tenemos lugar en nuestro campeonato, en Europa ni en Copa, por mucho que cambien el formato, por eso se ayuda a los de siempre de múltiples formas, y por eso parece que tenemos que hacer lo que nos dicen, ver y seguir a quienes nos venden para sentirnos aceptados, porque además son los que tienen un 99% de probabilidades de ganar siempre. 

Messi Hazard y Griezmann
Messi, Hazard y Griezmann los 3 únicos protagonistas de toda la publicidad de la Liga antes durante y después de cualquier partido.
(Fuente: goal.com)

Pero el fútbol no va de ganar por mucho que nos intenten convencer de que eso es lo único que cuenta, por mucho que se maltrate al aficionado de a pie con horarios imposibles e inclemencias meteorológicas (más de calor que de frío por la idiosincrasia de nuestro país). Porque el balompié va de sentimientos, de sueños ¿imposibles?, de épica, de cercanía, de personas que van a animar a sus equipos domingo sí y miércoles también, de familias que de generación en generación transmiten su amor eterno a unos colores. Y, desde mi humilde opinión, todos los que somos así, debemos sentirnos orgullosos de vivirlo de esta manera, porque es algo muy grande.

Afición del Levante UD
La afición del Levante UD animando
(Fuente: eldesmarque.com)

En comunicación, como ya he comentado en más de una ocasión, es muy importante encontrar tu territorio, tu posicionamiento, tu tono, saber quién eres y saber comunicarlo, sobre todo, porque te diferencia de los demás, porque te hace único. Ya lo hemos visto con el Atlético de Madrid y su comunicación desde hace casi 20 años, con el Leganés y su particular manera de ver todo con humor o de la Real Sociedad y su incontestable Yo no tengo segundo equipo

Yo no tengo segundo equipo Real Sociedad
Un concepto que perdurará en el tiempo
(Fuente: Campaña de abonos de la Real Sociedad)

Hoy, traigo una campaña de abonos de hace casi una década, de un equipo que me cae realmente simpático, primero porque tengo un buen amigo que es socio, pero sobre todo porque trata realmente bien a su afición. Además, dio la casualidad que tuve la oportunidad de jugar al fútbol en su estadio, lo más cerca que he estado y estaré nunca de poder sentirme futbolista de verdad.

El equipo es el Levante Unión Deportiva y mi amigo, Xamu (aunque estuve bastante tiempo llamándole Shamu…). Una vez, pensando ambos una campaña, precisamente para el Levante, me contó una historia que se quedó grabada y que me gustaría poder compartir con vosotros, para que se entienda la rivalidad que tiene con ellos el otro club de la ciudad, el Valencia Club de Fútbol.

Cuando el equipo levantino se jugaba subir a primera en la temporada 1962-1963, alguien colocó a un gato muerto al pie de una palmera con un cartel que decía “Cuando el gato suba a la palmera, el Levante subirá a primera” esa temporada, unas semanas después, el Levante UD consiguió el ascenso, y un aficionado del Levante colocó un gato ( no real) en lo alto de la palmera con otro cartel que decía, “El gato subió a la palmera y el Levante está en primera”.

Aunque algunos sostienen que el cartel del primer gato no se puso en esa misma temporada, sino en la primera vez que los grandotas estuvieron a punto de subir, allá por la temporada 1957-1958, pero donde perdió la promoción contra la Unión Deportiva Las Palmas, esta historia es ya una leyenda del equipo granota.

Campo del Levante UD en 1963
Campo del Levante UD el 2 de junio de 1963, día en que ascendió a primera división
(Fuente:levanteud.com)

La campaña, obra de la agencia Maslow, es valiente, dándole valor a todo lo que otros equipos intentarían no comunicar, porque en una sociedad donde el éxito parece que mola más cuando encima se consigue sin esfuerzo y donde nadie quiere reconocer lo difícil que es  conseguir cualquier objetivo, ellos se sienten orgullosos de lo que son y consiguen con todas sus circunstancias. La sencillez en lo visual hace que sea una pieza cercana, simpática y que ofrece la posibilidad de contar las situaciones de una manera clara e hiperbólica. 

Con un texto en el que sus aficionados puedan sentirse identificados, porque no habla el club, hablan todos los levantinistas, diciendo que ellos “se toman la vida de otro modo”, mucho más optimista, celebrando lo que otros darían por hecho, “Donde los empates son casi victorias y las victorias como tocar el cielo”. Que“aunque algunos piensan que el fútbol es solo una batalla entre dos equipos rivales, para un granota el fútbol es mucho más”. Hay frases tan afortunadas como “Nosotros no animamos al equipo que gana siempre, sino al que más necesita nuestro apoyo” pero para mí, el gran acierto de la campaña de abonos 2010-2011 del club levantinista es sin duda, el concepto y cierre sobre el que se sustenta todo, lo que hace grande a la campaña ese inolvidable “Lo grande que es ser pequeño”.

Viendo esta campaña y conociendo el club, ahora, añadiría que el Levante UD es un grande cuidando a los suyos y me gustaría cerrar este artículo diciendo: qué grande es ser grande como club y en comunicación.