Leyendas sin Mundial

Está en mi ánimo espoilear al curioso lector y, efectivamente, realizaremos una revisión de grandes futbolistas que, por diversos motivos, jamás participaron en un Mundial de selecciones. Y sí, en el listado hay verdaderas leyendas.

Pero antes, me pregunto, qué lleva a una persona aficionada al fútbol a pensar que Lionel Messi no es el mejor de todos los tiempos. Dicen, algunos, que es debido a sus discretos éxitos o sonados fracasos con la selección albiceleste, con la que no ha logrado título alguno, siempre hablando de la selección absoluta. Quizá, su gran oportunidad fue el Mundial de Brasil de 2014, la final que enfrentó mejor jugador del siglo XXI contra la mejor selección del momento, la apabullante Alemania de Joachim Löw. No pudo ser en aquel momento, aunque a Messi le queda una última bala si Argentina logra clasificarse para el Mundial de Qatar de 2022. Un reto para un jugador que ya tendrá 34 años.

Messi se lamenta tras perder el Mundial de Brasil 2014.
Messi tras perder la final del Mundial de Brasil (fuente: elcomercio.pe)

Pero si una razón para indicar que Messi no es el mejor es la ausencia de títulos con su selección, nos vemos obligados a eliminar a demasiados cracks de la lista de leyendas y, si me apuran, a todos los que nombraré a continuación, jugadores que viven en ese Olimpo de los dioses balompédicos o que se quedaron muy cerca de habitarlo, pero que ni siquiera llegaron a debutar en un mundial.

Sin duda, la mejor de todas estas leyendas es Alfredo di Stefano. Uno de los mejores de la historia que jamás pudo jugar un partido en un Mundial. Y ello sucedió a pesar de que sus diversas nacionalidades hicieron que vistiera la elástica nacional de tres selecciones diferentes: Argentina, Colombia y España. Pero el destino quiso que la nacionalidad de di Stefano no coincidiese nunca con la clasificación de la selección en la que jugaba en cada momento.

En 1950 Argentina declinó jugar el Mundial de Brasil por motivos extradeportivos. Se sucedieron una serie de acontecimientos relacionados con una huelga de futbolistas argentinos en 1948, que derivó en un gran éxodo de éstos a Colombia, generando el fenómeno conocido como el Dorado del fútbol y que acabó en una serie de encontronazos con la Confederación Brasileña de Deportes, in galimatías que exigiría su propio dossier pero que, en lo que nos interesa, desembocó en la ausencia de Argentina del campeonato brasileño. Tras ellos, Di Stefano se nacionalizó colombiano, pero su selección no se clasificó para el Mundial de Suiza de 1954. Finalmente, ya como español, sufrió la eliminación previa de España para el Mundial de Suecia de 1958 y, cuando por fin parecía que debutaría en el Mundial de Chile de 1962, con 36 años, una lesión lo dejó fuera. 

Ladislao Kubala y Alfredo Di Stefano, leyendas y rivales en la Liga española
Kubala y Si Stefano con las camisetas del Barça y el Real Madrid (fuente: palabras de futbol.com)

Otro gran jugador que no jugó en ningún mundial fue Ladislao Kubala. De nuevo se produce el mismo juego con diversas nacionalidades, ya que Kubala fue húngaro, checoslovaco y español. Su juventud de película, con los episodios de cómo cruzó el Telón de Acero o de cómo se libró de la tragedia sufrida por el Torino en el accidente de avión de Superga, al no alcanzar un acuerdo con su directiva, son bien conocidos.

El caso es que su trascendencia como futbolista, centrada sobre todo en el Fútbol Club Barcelona, no se tradujo en una carrera en las selecciones de especial relevancia, de modo que no jugó mundial alguno ni con Hungría, ni con Checoslovaquia, ni con España. Puede que se quitase esa espina, ya como entrenador, cuando llevó a la selección española al Mundial de Argentina de 1978, aunque se tuviese una discreta actuación en un mundial marcado por la famosa jugada de Cardeñosa y su clamoroso fallo ante Brasil.

Otro de los grandes jugadores que se quedaron sin mundial fue George Best. En este caso, el lugar de nacimiento, Belfast, fue la clave principal para su ausencia de los mundiales. Irlanda del Norte no suele lograr clasificarse y cuando lo hizo, como en el Mundial de España de 1982, Best, con 36 años y una vida no alejada de los excesos, no fue convocado para participar en él. De este modo, uno de los mejores jugadores de la historia para la FIFA, balón de oro, y leyenda del Manchester United es otro de los inolvidables cracks que nunca jugaron un mundial.

Bernd Schuster llegó a ganar una Eurocopa con Alemania antes de sus conflictos extra deportivos.
Bernd Schuster jugando con Alemania (fuente: fifa.com)

Los problemas de Bernd Schuster para no participar en un Mundial fueron diferentes. En su caso se daban todos los condicionantes para haber hecho historia, y, de hecho, le dio tiempo a hacerla, al ganar la Eurocopa de Italia de 1980 con la Selección Alemana. Sin embargo, sus continuas desavenencias con la directiva de la Asociación Alemana de Fútbol y parte de aquel plantel, unido a algún acto de indisciplina (aunque lleno de humanidad, como es la ausencia en un partido para asistir al parto de un hijo) precipitaron la renuncia de Schuster a la selección en 1983, con tan solo 24 años y sin haber participado nunca en un mundial.

Eric Cantona agrede a un aficionado tras haber sido increpado
La famosa jugada que marcó la carrera de Eric Cantona con Francia (fuente: dailymail.co.uk)

Eric Cantona era un jugador con carisma, pero en exceso impetuoso y precisamente fue una de las acciones antideportivas más famosas de la historia la que acabó con su carrera en la selección francesa en 1995, tres años antes de que llegara el primer mundial francés y cinco años antes de la Eurocopa del 2000. Seguro que todos somos capaces de recordar a Cantona volando por encima de un cartel publicitario. La razón fue un comentario destemplado que, desgraciadamente, se escucha muy a menudo: “vete a tu país”.

Este comentario, que bien pudiera haberse formulado por uno de los padres del Brexit, sentó mal al jugador marsellés y provocó una sanción de 8 meses que el seleccionador francés, Aimé Jacquet, amplió sine die. Cantona, con el paso del tiempo, lejos de arrepentirse, declaró que patear a un fascista no se saborea todos los días y describe aquel incidente como el mejor momento de su carrera deportiva. Genio y figura, se quedó sin jugar ningún mundial y bien que podría haber formado parte de aquella histórica selección capitaneada por Zinedine Zidane.

George Weah, leyenda en el Milan, levanta el balón de Oro en 1995.
George Weah, balón de oro en 1995 (fuente: medium.com)

George Weah, Jari Litmanen y Ryan Giggs tienen numerosas cosas en común. El Presidente de Liberia desde 2018, fue un ídolo en Milán tras triunfar en el A.S. Monaco y el Paris Saint Germain, llegando a ser Balón de Oro en 1995, año en el que quedó tercer clasificado Jari Litmanen.

El finés, histórico del Ajax de Amsterdam, formaba parte del histórico equipo que ganó la Champions League en la temporada 1994-95, precisamente al AC Milán en el que acabaría recalando George Weah tras esa derrota. Ryan Giggs es otro jugador de record en la Champions, y también en el Manchester United. Los tres tienen en común su alta calidad y su pertenencia a selecciones que podemos considerar menores, puesto que ni Liberia ni Finlandia han participado nunca en un Mundial y Gales solo lo hizo en el Mundial de Suecia de 1958, dejando a estrellas de tal calibre huérfanas de la emoción de este tipo de campeonatos.

Todos estos jugadores forman parte de una lista llena de nobles del fútbol internacional que tuvieron las razones más variopintas para no jugar nunca un mundial. Y mientras escribo estas palabras, me viene a la cabeza un jugador nuevo caledonio al que imagino sonriendo malévolamente mientras acaricia repetidamente a un sosegado minino. En su sillón, relajado, con batín de guatiné. Christian Karembeu fue, sin duda, otro grande, aunque poco tenga que ver con los que forman el listado anterior. Y es que hay formas y formas de convertirse en un jugador legendario.