Las claves de la jornada: Xavi ya está en casa

Clave 1: Xavi, el resultadismo y la pirámide de Maslow

Cada equipo tiene su cultura. Esa especie de eslogan, más o menos hueco, según los casos, pero que pretende ser diferencial respecto al resto de equipos. Algunos hacen bandera de sus triunfos, otros de su fidelidad, de su gen competitivo, de la capacidad para no rendirse… En el caso del Barça de los últimos años, esa cultura se ha plasmado en el Estilo Barça.

Cuando el barcelonismo habla de su estilo, se refiere a Cruyff, a Guardiola, a la cantera, a la presión tras pérdida, a la defensa adelantada, extremos abiertos, posesión, combinación… Y se refiere a Xavi Hernández. Es por eso que, como ya he escrito en alguna otra ocasión, van a tenerle más paciencia como entrenador que a cualquiera que venga de fuera.

En su debut en el banquillo blaugrana es innegable que se le nota cierta intención de conectar con ese estilo, que no deja de ser el suyo. Pero al final, la situación del equipo es la que es. Así que cuando dejó en rueda de prensa la frase «ya jugaremos mejor, son tres puntos muy importantes», no pude evitar recordar a ese Xavi Hernández jugador, que en la época más brillante del Barça parecía más interesado en ganar la posesión que el marcador.

El psicólogo Abraham Maslow desarrolló a mitad del siglo XX la teoría de la pirámide de las necesidades humanas, según la cual es necesario tener cubiertas las necesidades básicas vitales para irse planteando deseos más elevados. En ello andan Xavi y el Barça. El reloj de arena de la paciencia del aficionado marcará su devenir. De momento, un penalti dudoso y los postes de RDT posibilitan un fin de semana de comida caliente y cobijo.

Clave 2: Los viejos rockeros salen baratos

Lo que apuntada a noticia de broma o rumor arriesgadísimo lanzado por algún periodista capaz de tragarse cualquier cosa, se convirtió en realidad. Si en El Mundo Today hubiera aparecido que Dani Alves iba a ser el primer fichaje de la era Xavi, no nos hubiera extrañado. Pero ocurrió, y Laporta lo presentó con el boato y la juerga que despilfarra el president blaugrana.

Can Barça es una fuente de noticias inagotable. Con la vuelta de Alves (38 años) casi como continuidad de la llegada de Xavi Hernández se consiguió que un Barça noveno, a once puntos del líder y a seis del descenso, con un tercio de la Liga consumida, haya tenido un parón de selecciones lleno de optimismo. Además, la modesta victoria en el derbi, ayuda a mantener esa euforia.

Alves y Laporta, en la presentación (fuente: Diario As)

Siendo el hecho más llamativo, no es un caso tan aislado éste de Dani Alves. Esta misma semana tomó fuerza el rumor de la vuelta de Godín (35 años) al Atlético de Madrid, aunque parece que finalmente no ocurrirá. Ibrahimovic, a sus 40 años, ha estado alguna temporada a caballo entre el AC Milan y la MLS. El pasado verano se rumoreó con la vuelta de Cristiano (36 años) al Real Madrid, si bien finalmente donde regresó fue al United. O la posibilidad de que Ramos (35 años) llegara al Sevilla. Joaquín con 34 años volvió a su Betis. Incluso jugadores con buen cartel pretérito que acaban en equipos pequeños, como Pastore (32 años) en el Elche.

Son las cosas del fútbol moderno. Hace algunas décadas se llevaban más los one club men, jugadores que desarrollaban toda su carrera en el club de sus amores. Ahora podríamos hablar de los boomerang men, jugadores que florecen en un club, picotean aquí o allá, y vuelven con la frente marchita. Sabina canta que «al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver». Veremos cómo sale lo de Alves, pero si lo dice don Joaquín Sabina…

Clave 3: Y hasta aquí llegó Solskjaer

La derrota del Manchester United ante el Watford (4-1) el pasado sábado, que deja a los red devils octavos en una Premier que arrancaron ilusionante, han mandado al técnico noruego al paro. Parece que no solo los malos resultados, sino que la pérdida de credibilidad por parte del vestuario, han sido los factores determinantes casi a partes iguales.

La cuestión es que, tras los casi 27 años de Alex Ferguson en el cargo, ya han pasado cinco entrenadores en los últimos ocho años. Como dato curioso, y entendiendo que era otro fútbol, los cinco entrenadores que precedieron a Ferguson sumaron justo el doble de tiempo, 16 años.

¿Y ahora qué? Pues el fin de semana ha sido un baile de nombres a cada cual más rocambolesco. Y la mayor parte, con banquillo. Desde un Zidane que parece que prefiere esperar a una buena opción en Francia (PSG o selección), a un Luis Enrique que parece ser el preferido de Cristiano Ronaldo pero que debería renunciar al Mundial para asumir este reto. Pasando por Lopetegui, cuya salida de Sevilla sería inoportuna para el club, pero del que sabemos que es capaz de dejar todo por una oferta interesante. Quien más suena es Pochettino, aunque en las circunstancias actuales, cambiar el Parque de los Príncipes por Old Trafford suene como una pequeña locura.

De momento, el exmediocampista Michael Carrick se sentará en el banquillo de manera interina. Llegue quien llegue, un club con altas posibilidades económicas, una grandiosa historia y una cantera productiva, necesita un proyecto serio y a largo plazo, con algo de paciencia, para asentarse y volver a brillar.

Clave 4: Sin invictos en las grandes ligas

Ayer domingo cayó el último de los invictos que quedaban en las grandes ligas europeas. El Napoli del siempre fiable Spalletti era el único equipo que aun no había perdido entre los cinco grandes campeonatos europeos. Cayó en un partido vibrante y de alternativas ante el actual campeón, el Inter de Milán, en el Giuseppe Meazza.

Arrancaron bien los napolitanos, con Zielinski poniéndoles por delante en el marcador al finalizar una jugada combinativa a los 17 minutos. Menos de 10 minutos después, Çalhanoglu empataba tras una mano en el área de Koulibaly. De este intercambio inicial, salió reforzado el Inter, que empezó a generar más peligro y se adelantó por medio de Perisic al filo del descanso. Al cuarto de hora de la reanudación, Lautaro abrió hueco con el 3-1. Lejos de dar por perdido el duelo, los visitantes se estiraron y empezaron a agobiar a los neriazzurri. En el minuto 78, Mertens recortaba distancias, y de ahí al final Handanovic brilló para aguantar una trabajada victoria.

El Inter celebra uno de sus goles ante el Napoli (fuente: mediotiempo.com)

El partido fue un reflejo de la competitividad y atractivo de esta Serie A. Aunque sus equipos no estén al nivel de luchar por grandes metas en competiciones europeas, la liga local es de las más entretenidas de Italia. Nada que ver con el clásico estereotipo del fútbol transalpino. Además, la dubitativa temporada de la Juventus ha posibilitado que Napoli y Milan estén compitiendo por el título. Con la victoria de ayer, el Inter se aferra a esa lucha desde los cuatro puntos de desventaja.

No puedo engañar. Cuando se va a cumplir un año del fallecimiento de Maradona, sería bonito que el fútbol del sur de Italia volviera por todo lo alto. Que se celebrara el scudetto en el estadio que lleva el nombre del astro argentino. Resulte lo que resulte, se avecina una bella disputa en la temporada liguera italiana.

Clave 5: ¿Qué le pasa al Cádiz?

Me viene llamando la atención, por comparación con la pasada temporada, la situación del Cádiz C.F. de Álvaro Cervera. Un equipo que parecía (como se suele decir ahora) de autor. Muy trabajado por el entrenador nacido en Fernando Poo (Guinea Ecuatorial). La goleada que recibió el equipo en Getafe le deja 16º, solo tres puntos por encima del descenso.

Se da la circunstancia de que en la jornada 14 de la pasada temporada, también perdía contra el Getafe. Si bien en ese momento servía para descabalgarle del sueño europeo y ahora para asustarse con la posibilidad del descenso. El gran inicio de la temporada anterior le sirvió de colchón para cuando sopló el viento de levante fuerte y se fue llevando los puntos. Eso le ayudó a cerrar el curso en media tabla sin apuros.

Este año huele a otra cosa. Sin grandes cambios en la plantilla e idéntico técnico, la dinámica es diferente. Se prevé sufrimiento en el Nuevo Mirandilla y Álvaro ya avisa: «No somos bueno ni en ataque ni en defensa», dijo tras recibir cuatro goles de un equipo que solo llevaba seis en los 13 partidos anteriores. Una llamada de atención del técnico para ponerle las pilas a los suyos. Antes de que el agua les llegue al cuello.