No te pierdas nuestro podcast "Desde la medular"

Las claves de la jornada: Fin de semana incompleto

Clave 1: Nos faltaron partidos

Pues sí, en el fin de semana en el que tendríamos que arrancar la velocidad de crucero de La Liga, nos faltaron partidos. Una vez que ha pasado el primer parón de selecciones y que el mercado está cerrado, nos faltaron partidos. Y es que, el lío con el calendario de la Conmebol, empeorado por el esperpento del interrumpido Brasil – Argentina, nos ha llevado a la suspensión de dos partidos.

Así, en una jornada con remontadas, goleadas, cambios de resultado en el descuento y demás emociones, nos faltaron partidos. Una pena. Además, porque el primer plato fuerte de la temporada, el Sevilla – Barça, se nos ha quedado colgado. Las estrecheces del calendario, que situaban este encuentro y el Villarreal – Alavés entre los partidos de la clasificación sudamericana para el Mundial y la jornada de Champions, nos han privado de, por fin, coger ritmo y ver dónde está cada uno.

Pero no se preocupen, queridos lectores, que esto se está animando. Los jugadores ya saben con qué compañeros se tendrán que jugar la titularidad durante la temporada, los entrenadores han dejado de soñar con esos refuerzos que les prometieron hace dos meses y los secretarios técnicos se han cogido unos días en un balneario para desestresarse. Además, la música de la Champions ya se oye cerca y los aficionados le vamos perdiendo el miedo a volver a los estadios, así que, esto arranca.

Clave 2: Estrenos en el Bernabéu

El Estadio Santiago Bernabéu es un lugar acostumbrado a que los planes siempre salgan bien. Así que, cuando tras temporada y media en el Alfredo Di Stéfano se volvía a jugar en ese campo, todo apuntaba a día de fiesta merengue.

Así que, se estrenó el Bernabéu en obras pero con público, se estrena la novedad de que el público conozca la versión goleadora de Vinicius, y se estrena marcando gol Camavinga. Ese veterano de 18 años al que, tanto le pesó su nueva camiseta, que anotó con solo seis minutos sobre el terreno de juego. El que no estrena, sino que sigue a lo suyo, es Benzema. Hat trick para seguir demostrando que es capaz de asumir el peso goleador de un equipo grande.

Vinicius celebra su tanto ante el Celta (fuente: Eurosport)

Pero le está saliendo un compañero inesperado en lo que a golear se refiere. El bueno de Vinicius, que sumó seis goles en toda la temporada pasada, ya lleva cuatro en la presente, a gol por partido. Reconozco que siempre pensé que la claridad ante el gol era muy difícil de aprender, que si eras obtuso al definir con 20 años, lo serías para siempre. Incluso reconozco haberme burlado este verano de algún artículo en el que hablaban de los trabajos de Vinicius para mejorar su definición. Y es que empieza a no parecer casualidad. Será interesante ver cómo avanza su temporada.

Clave 3: ¿Hacia un descuento más europeo?

Siempre he pensado que en España se descontaba muy poco tiempo en los partidos. Aunque la llegada del VAR y el aumento del número de cambios por el COVID hace temporada y media amplió ligeramente los tiempos que los árbitros añadían, antes de ello era muy raro el partido que se salía de la pauta prefijada: un minuto de más en el primer tiempo, tres minutos en el segundo.

No era igual en Champions o en otras grandes ligas continentales. En otros países siempre ha habido castigos más grandes a las pérdidas de tiempo o un mayor control de los parones que se producían.

Para esta temporada, parece que fue una de las asignaturas pendientes de las que aleccionaron a los colegiados: debían añadir más tiempo. He aquí que se puso en práctica esta consigna a lo grande en el Espanyol – Atlético de Madrid de esta jornada. Nada menos que diez minutos en un partido que, en otras temporadas, seguramente no hubiera pasado de cinco.

Tal vez eso no hubiera sido mayor problema, de no ser porque los visitantes lograron el 1-2 definitivo en el minuto 99. También el Rayo logró empatar ante el Levante en el descuento. Recuerden las tarjetas rojas por los pisotones al tobillo de hace un par de temporadas, duraron apenas cuatro o cinco jornadas. O los cambios constantes en las señalizaciones de manos.

Estas consignas novedosas habitualmente duran hasta que levantan polémica. Y la derrota del Espanyol de ayer lo ha hecho. Seguramente haya una vía intermedia entre los tres minutos de toda la vida y los modernos diez de ayer.

Clave 4: Hoy, gente en problemas

A falta de uno, en esta jornada cuarta tenemos dos partidos para el lunes. En ellos coinciden cuatro equipos que, con tan poco camino recorrido en la temporada, pueden verse ya rumiando problemas.

A las 20h, Getafe – Elche. Duelo entre dos de los equipos que aun no conocen la victoria. El Getafe, de hecho, aun no ha puntuado. Debería ir haciéndolo para que no empiece a sonar que Míchel pueda salir por la puerta de atrás. Los ilicitanos, que a última hora lograron las ilusionantes llegadas de Benedetto y Pastore, deben empezar a convertir esos nombres importantes en victorias. Al menos han sacado dos empates que les dejan fuera del descenso, pero las distancias son aun cortas y pueden verse en las últimas plazas fácilmente.

A las 22h, cierran el día Granada y Betis. En este otro duelo entre dos equipos sin victorias (ojo que son diez equipos, la mitad de los que compiten, los que aun no han ganado), ambos llegan empatados a dos puntos y con urgencia por salir de la quema.

En los locales, Robert Moreno no quiere agrandar aun más la leyenda, por comparación, de Diego Martínez. Mientras, el EuroBetis, debe empezar a ser más fiable si quiere que las participaciones europeas sean una constante y no flor de un día (o de un año).

Robert Moreno, en su presentación con el Granada (fuente: Granada Hoy)

Semana de dolores de cabeza para los que pierdan.

Clave 5: Debutar a lo bicho

En la primera jornada de claves, ya avisábamos de que el Manchester United parecía decidido a dejar de ser objeto de burlas. Un equipo que venía derrochando dinero sin resultados, parecía haber elaborado un proyecto serio. Pero a ese proyecto se ha unido a última hora el que, posiblemente, sea el futbolista que más en serio se toma su profesión.

Cristiano Ronaldo volvía a la que fue su casa, donde explotó, a Old Trafford, para redebutar con el Manchester United. Ya nadie le va a exigir, a sus 36 años, la misma explosividad o las cifras de goles, de hace diez años. Pero ya dejó claro en su primer partido que su hambre es eterna y que su facilidad para marcar le acompañará mientras viva.

Dos tantos en el 4-1 contra el Newcastle para situar líderes a los de Solskjaer. Promete emoción esta Premier, donde parece que serán varios los contendientes reales al título. Seguro que Cristiano, factor con el que no contaban los rivales de los red devils, aportará espectáculo.