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Las claves de la jornada: El ritmo de la Premier

Ayer asistimos a la demostración palpable de uno de los motivos por los que la Premier inglesa ha superado a la Liga española como la competición nacional más atractiva para los «neutrales». City y Liverpool, primero contra segundo, dejaron un 2-2 para el recuerdo. Sobre todo por el ritmo de juego que desplegaron. Espectacular, para no separar la vista de la televisión.

En nuestra competición doméstica también tuvimos emoción. Goles postreros de Luuk de Jong y de Rafa Mir dieron dos importantes triunfos a Barça y Sevilla. Emoción que, parece, no va a tener la lucha por el título por culpa del Real Madrid. Seguramente la épica acabe dando más audiencia, pero la solvencia con la que se va a proclamar campeón es algo que algún día se le reconocerá a Ancelotti. Además de a los blancos, daremos un repaso a la situación del resto de líderes de las grandes ligas. Por último, hablaremos, como siempre, de nuestros rivales en semana europea.

El partido: Manchester City – Liverpool

Partido fundamental para el desarrollo final de la Premier League 21-22. La gran remontada del Liverpool en esta segunda vuelta, llegaba a su punto álgido al visitar el campo de su rival, el líder, el Manchester City tan solo a un punto de superarle. Se presagiaba tarde para el recuerdo en el Etihad Stadium.

Y desde luego que lo fue, porque el resultado final, de 2-2, además de no resolver el desenlace de esta reñida competición, fue solo la punta del iceberg de un encuentro plagado de emoción, de alternativas y de ritmo. Sin tiempo para la especulación ni el tanteo entre rivales, se adelantó el equipo de Guardiola, con un tanto de Kevin de Bruyne desde fuera del área que tocó en un defensa despistando a Alisson.

Cada equipo era fiel a las partituras que delinearon sus entrenadores. Los locales buscaban presionar sobre la salida del rival y coger la espalda de los laterales para llegar al área. Los de Klopp, a ritmo de Rock and Roll, buscaban mover el balón rápido para llegar como lobos atacando desde la segunda línea. Así llegó el empate antes del cuarto de hora de partido. De lateral a lateral, Robertson cruzó para Alexander – Arnold, que dejó el balón atrás para la llegada letal de Diogo Jota.

Aunque Mané, Salah y Diogo Jota siempre amenazaron crear peligro, el primer tiempo tuvo color sky blue. Los de Guardiola imponían su ritmo y por momentos cercaron el área de Alisson, aunque sin demasiado acierto. No obstante, antes del descanso se volvieron a adelantar por medio de Gabriel Jesús. El brasileño cazó entrando en posición correcta un centro cruzado de Joao Cancelo a la salida de un córner.

Pero nada más arrancar el segundo tiempo, Mané rompió en diagonal desde banda izquierda superando a Walker y recibiendo un fenomenal pase de Salah para empatar a dos. Era el presagio de un apabullante inicio del segundo tiempo por parte de los visitantes. El Liverpool arrancó el motor y al City le tocó achicar agua como pudo. Cuando este equipo se suelta la cadena, parece que jugara con más de once por su fenomenal ocupación y aprovechamiento de los espacios, centrado en el dinamismo.

El City fue capeando el temporal, se fue haciendo de nuevo con el control del centro del campo, e incluso consiguió marcar por medio de Sterling, en fuera de juego milimétrico que el VAR dirimió. Pero la intensidad y el buen juego se vivieron hasta el final. Incluso con un tiro de falta al poste de Mahrez en el 89 y alguna nueva llegada del Liverpool.

En definitiva, un partido de una intensidad y un ritmo espeluznante. Espectacular para el aficionado y muy atractivo para el neutral. De los que dan lustre al fútbol. Y es que la Premier es así. Ahora queda ver quién de estos dos gigantes se lleva el título final, hasta dónde son capaces de llegar en Champions (probablemente ahora mismo son los dos máximos favoritos) y cómo les afecta luchar ambas competiciones.

El personaje: Luuk de Jong, el mecánico de la Xavineta

Conviene no olvidar que hasta el batmóvil necesitaría a alguien que le cambie el aceite, le haga el paralelo a los neumáticos o lo revise cuando Batman le nota algún ruidito. En la ya famosa Xavineta, ese mecánico podría ser Luuk de Jong. No parece el más destacado, no será la primera opción del técnico, es un jugador claramente a contraestilo, pero ayer salió cuando el Levante acababa de lograr el empate a dos y le bastaron cinco minutillos sobre el césped para dar la victoria a su equipo.

Pero no es la primera vez. Logró el empate en el derbi frente al Espanyol nada más salir al campo en el último minuto, consiguió el único gol que valió el empate en Granada y le dio la victoria en Mallorca.

Un jugador de relleno, siempre controvertido, carne de memes en esta era de internet, pero eficaz. Un jornalero del gol al que poco más se le podría pedir. Es curioso que entre Luuk de Jong y Dembélé estén salvando al Barça de Xavi en los partidos en los que se muestra más atascado. Dos futbolistas defenestrados a la altura de navidades.

En el caso de Luuk de Jong, no se le encontró salida. Se le quiso colocar de vuelta en Sevilla o buscarle otra cesión, pero tuvo que quedarse. El de Dembélé fue mucho más complejo. Ahora Xavi seguramente se alegra de que ambos se quedaran. Desde luego, están siendo útiles para el equipo.

El momento: Rafa Mir da un respiro a Lopetegui

Corría el minuto 88 el sábado en el Sánchez Pizjuán cuando el Granada empataba a dos por medio de Víctor Díaz. Llegaba el Sevilla FC tras casi un mes sin ganar, un mes en el que había caído eliminado en Europa League y había perdido la segunda plaza en la Liga, e incluso la tercera en la jornada anterior. Las sensaciones no eran precisamente las mejores, y el empate ante el Granada no presagiaba nada bueno.

Minutos antes, le había sido anulado un gol a Rafa Mir y la ventaja escasa del 2-1 se tambaleaba ante la presión de los ataques granadinos. El cabezazo de Víctor Díaz en un córner ponía un empate a dos que complicaba el futuro de Lopetegui. Al final, la decepción depende principalmente de las expectativas. Un cuarto puesto para el Sevilla no es, a priori, un mal cierre para una temporada. Pero cuando se ha sido el segundo clasificado durante muchas jornadas, y prácticamente el único que parecía calificado para presionar al líder, y más tras varios años rozando la opción de luchar hasta el final por la Liga, la decepción puede aparecer.

Pero ahí estaba Rafa Mir, un goleador de los que marcan a sol y a sombra, en invierno o en verano, en el minuto uno o en el 93… como fue el caso. Un balón colgado al área fue bajado por Rakitic para que Rafa Mir lo empujara al fondo de las mallas. Y Lopetegui pudo respirar. Después vino el cuarto y definitivo gol de Papu Gómez para terminar de calmar al sevillismo. Y para colmo, luego vino el Mallorca para ganar al Atlético y darle más valor a esa victoria.

Fue uno de esos momentos que cambian la dinámica de una temporada. De los malos resultados de las anteriores jornadas, podemos llegar a un final de curso en el que el Sevilla vuelva a parecerse al resolutivo equipo de la primera vuelta. La primera piedra de toque, nada menos que el líder Real Madrid en casa. Una buena oportunidad.

El dato: Así van los líderes de las grandes ligas

Unas más apretadas que otras, las grandes ligas europeas se acercan al final, con grandes equipos y sin demasiadas sorpresas en las zonas altas, pero con la emoción y la ilusión de cada temporada.

Empezando por la Liga española, el Real Madrid es líder con 72 puntos y doce de ventaja sobre el FC Barcelona, segundo clasificado, aunque con un partido menos. A falta de siete encuentros, el título parece casi asegurado. Tras perder tres partidos en toda la temporada, tendría que perder otros tres en lo que queda para correr peligro.

La misma ventaja, aunque con los mismos partidos, tiene el PSG frente al Olympique de Marsella. Son doce puntos de diferencia con 31 partidos, para un total de 71 puntos conseguidos. Al igual que el Real Madrid, nada parece que pueda interponerse. Es un título que se daba por hecho desde antes de arrancar la temporada y que, seguramente, sabe a poco en París.

La otra liga en la que queda poca emoción para el título es la Bundesliga alemana, donde con 29 partidos disputados y solo cinco para el final, el Bayern cuenta con 69 puntos por 60 del Borussia Dortmund. También ese segundo puesto parece claro, ya que aventajan en ocho puntos al Bayer Leverkusen.

Las más disputadas son la Premier inglesa y, sobre todo, la Serie A italiana. En el caso británico, es el dúo del que hablábamos antes el que se está jugando el título. A falta de siete partidos y habiendo jugado ya entre ellos, el City aventaja en solo un punto al Liverpool con 74 y 73 puntos son los que mayor puntuación han logrado en las grandes ligas.

Para Italia queda la mayor emoción posible. Milan lidera con 68 puntos en 32 partidos, le sigue el Inter con 66 puntos pero con 31 partidos y tercero es el Napoli también con 66 puntos pero con 32 partidos. El Inter recuperará ese partido pendiente en un par de semanas, y desde entonces quedará un sprint de cuatro jornadas sin ningún enfrentamiento entre los tres. Poco margen de error, el que falle, quedará descabalgado.

Los de fuera: Buscando las semifinales

Volvemos a tener eliminatorias europeas esta semana. Nada menos que la definición de los cuartos de final tanto de Champions como de Europa League. Con todos los equipos españoles con opciones, algunos con más que otros, es la semana clave para ver quién llega a la verdadera recta final de las grandes competiciones.

Empezamos mañana en Champions. Con el Villarreal viajando a Múnich para tratar de aguantar el gol de ventaja que consiguió en La Cerámica en la ida. Una eliminatoria que arrancaba con un favorito claro pero que ahora va a obligar a los alemanes a sudar para no caer sorprendentemente. El Bayern viene de vencer en casa por 1-0 a un Augsburg que apenas lucha por evitar el descenso. Aunque siguen mezclando actuaciones brillantes con otras simplemente solventes, siguen siendo favoritos para la remontada. Eso sí, a los de Émery les espera la historia, poder vengar aquel penalti de Riquelme que les dejó sin final puede ser un acicate suficiente para luchar hasta el final.

También mañana tendrá que cerrar su eliminatoria el Real Madrid frente al Chelsea. Su extraordinario partido y mejor resultado en Stamford Bridge, le pone en una estupenda disposición de alcanzar las semifinales. Los ingleses, cuyo técnico daba por perdida la eliminatoria tras el partido de ida, no son ni de lejos el equipo bien organizado y peligroso que era el año pasado. A la ida llegaron tras perder 1-4 frente al Brentford, a esta vuelta llega tras ganar 0-6 al Southampton. Un equipo capaz de lo mejor y de lo peor que tendrá que dar el do de pecho en el Bernabéu para remontar la eliminatoria ¿Ante el Real Madrid en su competición fetiche? Muy difícil.

Cierra el triplete de españoles en Champions el único que perdió la pasada semana. El Atlético minimizó daños en la ida y cayó 1-0 frente al City. El miércoles en el Metropolitano tendrá que ofrecer algo más que en el Etihad si quiere tener opción. Viendo el desempeño de ambos equipos este fin de semana, parecería que la eliminatoria está decidida. Pero este Atlético ha demostrado en muchas ocasiones ser capaz de incordiar a equipos de este nivel. Necesitará que todo salga bien para poder entrar en semifinales.

En Europa League, el FC Barcelona es el último superviviente. En Frankfurt no pasó del 1-1 frente al Eintracht y será el jueves en el Camp Nou donde se decida quién pasa a semifinales. Los alemanes cayeron ante el Friburgo este fin de semana y tienen casi imposible la clasificación europea para la próxima temporada, pero tienen toda la ilusión puesta en Europa League. Sabiéndose inferiores al Barça, vieron la pasada semana que podían tutearles si daban el máximo, y lo volverán a intentar. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, son un equipo peligroso.