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Las claves de la jornada: ¿Cuándo empieza La Liga?

Clave 1: La Liga que no arranca

Ya se que esto no es nuevo, que son muchos años teniendo una ventana de partidos de selecciones a principios de septiembre que cortan la Liga nada más empezar. Ya se que tampoco es nuevo que el mercado de traspasos veraniego se cierre una vez que ya se han empezado a disputar partidos. Pero queridos lectores, no me acostumbro.

Llámenme romántico, pero a mi me sigue pareciendo muy raro que, después de tres jornadas defendiendo una camiseta, algunos jugadores pasen a defender otra en la cuarta fecha. Imaginen ustedes, por ejemplo, que un jugador del Villarreal fuera fichado por el Espanyol el último día de mercado. Ese futbolista habría jugado en la jornada 3 contra el Atlético de Madrid, para jugar en la jornada 4… contra el Atlético de Madrid.

Más enrevesado aun, si ese mismo jugador que abandona el Villarreal el último día de mercado, hubiera recalado en el Alavés, su rival de la cuarta jornada sería el club para el que había estado jugando las tres primeras jornadas. O el caso de Griezmann, que va a poder jugar esta temporada en tres ocasiones frente al club en el que se formó, la Real Sociedad, una vez con el Barça y dos con el Atlético ¿será este chico, con tanto sentimiento de arraigo, capaz de soportar tanta emoción? Algo me dice que sí…

Así que el mercado se cerró a primeros de semana. Aunque a mi los dos movimientos que más me han llamado la atención sean los de Falcao al Rayo Vallecano y Pastore al Elche, que llegaron como epílogo, los titulares se los llevaron otras dos operaciones.

Como se llevaba fraguando desde hace años, el Real Madrid por fin tiene a la joven joya francesa que tan fervientemente deseaba… Camavinga. Mientras, el jeque del PSG sigue preguntándose por qué demonios algunos periodistas españoles, fieles creyentes en el Florentinismo, creen que estaba obligado a vender a un jugador que no quiere vender. Son cuatro veranos asegurando que viene Mbappé, y ya tenemos claro que habrá quinto capítulo de las aventuras de este fichaje.

La otra gran operación fue el peculiar intercambio a tres bandas que llevaba a Saúl del Atlético de Madrid al Chelsea, para liberar sueldos en el Atlético y posibilitar la llegada de Griezmann. De esta manera, el Barça dejaba de pagar una de sus más altas y decepcionantes fichas, pero perdía un atacante ¿La solución? Un paisano del entrenador que le conoce perfectamente y que sale más o menos barato: el sevillista Luuk De Jong. Fiesta mayor en los de Nervión, se quitaban de encima un jugador que nunca cuajó. Veremos cómo funcionan las tres piezas en sus nuevos puzles y cómo se desenmarañan los complicados cruces de cesiones, cláusulas, compras más o menos obligatorias, etc.

Griezmann volvió a ser confirmado como colchonero (fuente: Eurosport)

¿Conclusiones? En primer lugar, la confirmación de que el Barça, efectivamente, tiene un grandísimo problema económico. En segundo lugar, que el Real Madrid, a pesar de que Florentino Pérez trataba de justificar la Superliga como una necesidad para salir de la ruina, tenía 200 millones de euros para ir a por Mbappé. Tercera conclusión, que la plantilla del Atlético cada vez está más cerca de las de Real Madrid y Barça. Y la más importante, que entre el parón de selecciones con versión extendida en Sudamérica, que deja en el aire la celebración de algunos partidos del próximo fin de semana, y que hasta después de la tercera jornada no se hayan cerrado las plantillas, resulta que la competición no coge ritmo de crucero hasta después de disputarse más del 10% de sus partidos. No me acostumbro.

Clave 2: Y en esto, llegan las selecciones

Y mientras estábamos a vueltas con saber en la tienda de qué equipo se iba a vender la siguiente camiseta de Mbappé, llegan las selecciones con los partidos de clasificación para esa bizarra Copa del Mundo del próximo año. Yo, que me considero un enamorado del fútbol de selecciones, siempre vi el parón de septiembre como una ampliación de la pretemporada. Tal vez por ello, es una de las ventanas en las que más habituales son las sorpresas.

En general, estamos viendo un fútbol internacional bastante igualado, donde apenas se ven ya macrogoleadas y en el que aparecen muchas selecciones de un nivel intermedio entre las que cualquiera gana o pierde con cualquiera. Así, en esta ventana, hemos visto a la campeona de Europa, Italia, empatar contra Bulgaria y Suiza. También a Alemania pasarlo mal para ganar 0-2 en Liechtenstein. Pero la que peores sensaciones da es Francia, a la que parece estar desmoronándosele el castillo de naipes basado en la fuerza y la eficacia que la llevo a ser campeona del Mundo. De momento, sendos empates en este parón, ante Bosnia y ante Ucrania.

Pero no tenemos que irnos muy lejos para encontrar grandes selecciones con problemas. España parece estar en ese grupo que citábamos antes de selecciones capaces de ganar y de perder con cualquiera. En este caso, la derrota en Suecia nos enfila hacia el segundo puesto del grupo. Eso significaría entrar en una repesca peligrosa, de eliminatorias a un partido, donde, dado nuestro nivel actual, cualquier rival nos asustaría. Ojo que el problema no fue perder en Suecia, que incluso puede ser un resultado asumible ante una selección resultona, sino aquel empate de la primera jornada ante Grecia, un lastre que nunca debimos llevar.

Sin embargo, el problema es la sensación de interinidad del equipo de Luis Enrique, de grupo donde entra y sale cualquiera y en el que pocos ilusionan a la hinchada. La aparición de jugadores como Abel Ruiz, con todos los respetos, no da seguridad. A pesar de que goleemos a Georgia.

Capítulo aparte merece la peineta que dedicó Luis Enrique a un aficionado en Suecia. Si se confirma lo que parece que le dijo el espectador de marras, la mala respuesta del seleccionador, un tipo con carácter, sería injustificable pero, sin duda, un mal menor.

Luis Enrique sale del campo tras el partido ante Suecia (fuente: El Desmarque)

Clave 3: Empieza la Liga Iberdrola

Ha empezado la Liga femenina de fútbol y, sin querer hacer spoiler, dentro de poco tendréis en TresCuatroTres una bonita sorpresa relacionada con el fútbol femenino.

Arranca una temporada que promete ser interesante. El todopoderoso campeón de Europa, el Barça, querrá mantenerse como el equipo intocable a pesar de cambiar de técnico. El Real Madrid sigue reforzándose con inteligencia para poder pelear el título liguero en el año de su debut europeo.

Pero el Levante, un equipazo muy bien organizado y dirigido este año por Ángel Villacampa, ya le quiso mostrar que alcanzar la élite en la Liga Iberdrola no es fácil. Endosó un 4-0 inapelable a las madridistas para empezar la Liga, pocos días después de caer en partido de ida de las clasificatorias de Champions por 1-2, en un dignísimo duelo frente al gigantesco Olympique de Lyon.

Por su parte, el Atlético de Madrid quiere olvidar su floja temporada pasada y se colocó líder al ganar 5-0 al Rayo. Ostenta ese primer lugar completamente empatado con el Barça, que infligió idéntico resultado al Granadilla tinerfeño.

Veremos que emociones nos trae esta nueva edición, y si podemos olvidar los problemas de derechos de televisión, convenios, clubes que no cumplen con sus profesionales y las habituales controversias entre Liga Profesional y Federación.

Clave 4: El enésimo show de la Conmebol

Cada poco tiempo surge un nuevo espectáculo lamentable protagonizado por quienes comandan el fútbol sudamericano. El último capítulo tuvo lugar anoche. Cuando todo el mundo estaba dispuesto a seguir con emoción el partido entre Brasil y Argentina para la clasificación, pocos meses después de que protagonizaran la final de la Copa América, éste quedó suspendido a los seis minutos.

Neymar y Messi dialogan con las autoridades antes de la suspensión (fuente: As)

El motivo deja en entredicho, para ser justos, no solo a la Conmebol, sino también a la Federación Argentina y al gobierno brasileño. La cuestión es que en la lista de internacionales argentinos figuran cuatro jugadores; Martínez, Buendía, Romero y Lo Celso, que pertenecen a equipos Premier. Toda vez que en Brasil, cualquier persona procedente del Reino Unido, debe guardar cuarentena de quince días, las autoridades cariocas defienden que estos cuatro jugadores no podían disputar el partido. Por otro lado, Argentina defiende que la Conmebol permite que los jugadores de la burbuja de internacionales se muevan libremente cumpliendo las normas de control pertinentes.

Así las cosas, aunque pueda parecer pertinente la duda sobre si estos jugadores podrían o no disputar este encuentro, dado el choque de normativas, lo que no parece de recibo es que haya que esperar al minuto seis del partido para dirimir esta controversia. Ni Conmebol fue capaz de aclararlo antes, ni los dos países han sido capaces de dialogar antes sobre el tema.

Bien parece un capítulo más de las históricas puntadillas (pueden quitar la «n» si lo desean) entre argentinos y brasileños. Desde los cánticos cruzados hasta las supuestas botellas de agua intoxicadas del Mundial de Italia 90.

Clave 5: ¿Se van a jugar todos los partidos de la próxima jornada?

Reconozco que estos temas burocráticos me cansan bastante, pero es que acabamos de empezar y ya tenemos lío entre Liga y Federación, con la FIFA, el TAS, la Conmebol y casi hasta la ONU si me apuras, como invitados especiales.

Resulta que en marzo se suspendieron los partidos de clasificación de Sudamérica por la incidencia de COVID en esos momentos. En aquel momento se vio como una buena solución, pero esos partidos, obviamente, debían recuperarse. Así, llegados al mes de agosto, FIFA acordó con Conmebol alargar las ventanas de partidos de septiembre y octubre para jugar esos dos partidos que no pudieron disputarse en marzo.

Esto impacta sobre las ligas nacionales europeas, ya que los internacionales sudamericanos regresan prácticamente sin tiempo de aterrizar para disputar sus correspondientes encuentros ligueros. La primera idea fue la de no ceder jugadores, algo que en FIFA no causó demasiada gracia y que el TAS (el más alto tribunal deportivo internacional) desestimó.

El Papu, uno de los afectados por la extensión de la ventana de partidos internacionales (fuente: Marca)

La segunda idea fue pedir el aplazamiento del Sevilla – F.C. Barcelona y del Villarreal – Betis, pero el Comité de Competición entendió que la petición no tenía suficiente justificación. Así las cosas, la superposición y la multiplicación de partidos vuelven a impactar sobre la calidad, el buen desarrollo y la justicia de la competición, así como sobre la salud de los deportistas.

Este es el fútbol profesional que estamos creando. Una máquina de intereses económicos que tritura sentimientos y físicos. Pero, a pesar de ello, cuando la pelota empieza a rodar, nos sigue hipnotizando.