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Las claves de la jornada: Caer y levantarse en el Real Madrid

El partido de la jornada, en cuanto a emoción, no defraudó. Tuvo de todo el Sevilla – Real Madrid, solo le faltó que, como se preveía hasta hace unas cuantas jornadas, fuera decisivo para el título. Por unos motivos o por otros, el Real Madrid mutó un 2-0 en 2-3 tras un segundo tiempo vibrante que le acerca aun más al título. Desde luego, la acumulación de minutos y la falta de rotación de Ancelotti no pareció notarse demasiado. En la parte baja, las victorias de Alavés y Levante, meten a sus rivales, Rayo y Granada, en un lío que no esperaban. Fuera de nuestras fronteras, nos fijaremos en la FA Cup, que cumple 150 años como la competición de fútbol más antigua del mundo y ya tiene su final definida.

El partido: El Real Madrid renace para apagar al Sevilla FC

La pasada semana hablábamos de cómo la victoria in extremis del Sevilla ante el Granada podía convertirse en un punto de inflexión para los de Lopetegui de cara al final de la temporada. Así pareció en la primera mitad del partido frente al Real Madrid de ayer.

Empezaron los locales imponiendo el ritmo y las ganas de ir a por el partido, mientras al Real Madrid parecía pesarle la prórroga de la Champions entre semana. Así, a los 20 minutos, Rakitic aprovechaba un gesto extraño de la barrera en una falta desde la frontal para adelantar con un lanzamiento certero al Sevilla. Cinco minutos después, Lamela ponía el 2-0 tras un desajuste defensivo de los líderes.

El partido se ponía muy cuesta arriba para los de Ancelotti, pero pudo haberse puesto más todavía si el colegiado Cuadra Fernández hubiera expulsado a Camavinga a los 37 minutos. El francés, que ya contaba con una amarilla, derribó desde atrás a Martial con una acción en la que el árbitro decidió mirar hacia otro lado. Ancelotti entendió el mensaje y sustituyó al joven mediocampista, al que difícilmente el árbitro hubiera vuelto a perdonar.

En su lugar entró Rodrygo. El joven brasileño fue clave en el cambio de tendencia de la segunda mitad. Cierto es que el Sevilla FC quiso controlar el marcador desde posiciones más defensivas, algo muy arriesgado cuando te enfrentas a clubes con el poderío atacante del Real Madrid. De hecho, fue el recién entrado quien puso el 2-1 en el marcador culminando una combinación entre Vinicius y Carvajal.

Poco salía el Sevilla FC de su campo, impreciso y superado por el renacimiento de su rival. Tal vez también dándole vueltas a la cabeza por el tema de la no expulsión de Camavinga. Antes de la media hora, Vinicius controlaba un balón en el segundo palo para cruzar lo que habría sido el 2-2, si bien el colegiado lo anulaba a instancias del VAR por mano, muy dudosa aun viendo las repeticiones, del extremo visitante.

Se había salvado el Sevilla, pero era cuestión de tiempo. Como le ocurrió hace unos días al Chelsea, para ganarle al Real Madrid no basta con jugar muy bien un tiempo. Tienes que mantener el nivel los 90 minutos. Hasta después de muerto y enterrado, es un hecho que el Real Madrid tiene una cultura de competitividad que le hace renacer.

Así, en el minuto 82, con el Sevilla atrincherado en su área, Nacho logró empatar, y pasado el minuto 90 Benzema cerraba la remontada. Un 2-3 que deja un run-run en la capital andaluza imparable contra Lopetegui, que ya ni siquiera el error arbitral que supuso dejar al Real Madrid con once puede detener. El Barça tiene dos partidos pendientes para abrir ventaja, el Atlético está con los mismos puntos y el Betis está solo a tres. La Champions peligra, lo cual sería un desastre viendo las expectativas de hace poco más de un mes.

Mientras, el Real Madrid, al que en el descanso parecía que el Barça le podía presionar, sigue manteniendo la cómoda ventaja que le debe llevar al título.

El momento: Dimitrievski canta, el Alavés respira

La posición de portero siempre es ingrata. Rara vez el error técnico de un delantero se convierte en protagonista de un partido. Sin embargo, si un portero desajusta su movimiento escasos centímetros, puede servir para defenestrar todo su trabajo o el de su equipo.

El sábado, Dimitrievski, el portero macedonio del Rayo Vallecano, estaba haciendo un buen partido. Tras un primer tiempo en el que los madrileños gozaron de las mejores ocasiones en Mendizorroza, los locales tuvieron en botas de Joselu un par de llegadas que desbarató el guardameta visitante.

Pero el momento destacado de la jornada llegó a los 63 minutos, cuando el delantero español nacido en Sttutgart golpeó fuerte desde fuera del área. Dimitrievski se lanzo a su izquierda, se pasó de largo, y cuando quiso dejar la mano atrás para rectificar, lo que consiguió fue empujar la pelota hacia su propia portería. Un balón mucho más fácil que otros de los que ha logrado atajar el macedonio durante esta campaña supuso el único tanto de un partido entre dos escuadras que, de media, no alcanzan el gol por equipo en sus partidos.

Esta victoria supone un respiro para los alavesistas, que siguen últimos pero, al menos, logran no despegarse demasiado de la salvación. Para los rayistas, de los que llevamos varias semanas advirtiendo que parecen candidatos a pasarlo mal tras una primera vuelta estupenda, supone una nueva oportunidad perdida de conseguir esos tres o cuatro puntos que les darían la salvación virtual. Como dice Iraola, al Rayo le está faltando gol (la ausencia de Falcao está pesando), pero es un error de su portero una de las imágenes que pueden quedar marcadas si finalmente culminan el desastre del descenso.

El personaje: José Luis Morales y la rebeldía del Levante

A sus casi 35 años, José Luis Morales, líder y capitán del brillante Levante de años anteriores, ejemplifica el estado de su club a lo largo de esta temporada. De un inicio de campaña muy diferente al desempeño de otros cursos, sin ganar un partido hasta después de navidades, tanto jugador como club han pasado a un estado de rebeldía contra su situación que les ha hecho abandonar el último puesto y empezar a mirar de tu a tu a los puestos de salvación.

Para esa resurrección rebelde del Levante, los cuatro goles en los últimos tres partidos del comandante getafense han sido fundamentales. Sirven para alcanzar los once goles y tres asistencias en lo que llevamos de temporada, números habituales en sus temporadas anteriores.

Un puñal partiendo de la izquierda, o en posiciones algo más centradas este año, que Alessio Lisci tiene que aprovechar para asirse a la última esperanza de salvación. La goleada 1-4 ante el Granada, que complica a los andaluces, puede ser una de las claves en la historia digna de Hollywood que firmaría el Levante si finalmente se salva. Será uno de los puntos de interés de estas últimas seis jornadas. Con Morales como uno de los protagonistas.

El dato: El reparto de minutos entre los grandes

Desde el principio de la temporada, viene hablándose mucho de la falta de rotación en el Real Madrid de Ancelotti y de las consecuencias que esto podría tener de cara al final de temporada. Lo cierto es que, a mediados de abril, el Real Madrid es líder cómodo y se mantiene como semifinalista en la Champions. Vamos a analizar el reparto de minutos en Liga de los cuatro primeros de la clasificación para intentar hacernos a la idea de hasta qué punto el tema de las rotaciones es útil o una falacia propia del fútbol moderno.

En concreto, vamos a tomar a los once jugadores que más minutos han disputado en cada uno de los cuatro primeros clasificados y calcularemos cuatro variables: minutos totales, media de minutos por jugador y partido, número de jugadores con más de 2.000 minutos en liga y edad media de esos once jugadores.

Como era de esperar, el Real Madrid lidera las tres variables referentes a la cantidad de minutos disputados. En cuanto a minutos totales, los blancos suman 23.424 minutos entre sus once jugadores que más han estado sobre el campo. Le sigue, de lejos, el Sevilla con 20.983 minutos, el Atlético con 20.937 y, por último, quien más ha diversificado, el Barça, con 19.914. Además, los catalanes tienen dos partidos menos disputados en Liga.

En cuanto a minutos por jugador y partido, estadística que iguala ese déficit de partidos de los de Xavi, el Real Madrid lidera con 66’55 minutos. Le sigue el Barça, con 60’35 minutos, mientras Sevilla y Atlético están muy igualados, con 59’61 y 59’48 respectivamente.

La acumulación de minutos y los efectos que esto puede tener se miden con el número de jugadores y la media de edad de estos cuatro equipos. En el caso del Real Madrid, tiene seis jugadores por encima de los 2.000, cuatro jugadores en Sevilla y Atlético, y tres en el FC Barcelona. En cuanto a edades, el Sevilla FC tiene el once más maduro, con 29’91 años de media y seis jugadores de 30 o más años. El siguiente en media de edad es el Atlético, con 28’73 años, pero solo tres jugadores treintañeros. El Real Madrid tiene 28’55 años de media y cinco jugadores por encima de 30. El más joven es el Barça, con 25’82 años de media y tres jugadores que superan la treintena.

En resumen, es cierto que el líder Real Madrid cuenta con más minutos por jugador que sus competidores, pero no parece afectarle. La juventud y los cambios de jugadores del Barça durante el año les ha hecho poder llegar más frescos a esta fase final, mientras al Sevilla, la acumulación de minutos y las edades de sus jugadores (además de las lesiones) les ha podido pesar.

Los de fuera: Liverpool y Chelsea, para el 150 aniversario

Se definieron en Wembley a partido único las semifinales de la FA Cup inglesa. El torneo de fútbol «original» cumple 150 años, y serán Liverpool (siete veces campeón) y Chelsea (ocho títulos) quienes disputarán el título, tras eliminar, respectivamente a City y Crystal Palace.

Desde que el Wanderers venciera 1-0 al Royal Engineers, ambos equipos formados por estudiantes universitarios, en 1872 en el Kennington Oval, un estadio de críquet, hasta nuestros días, son 150 años con los únicos parones provocados por las dos Guerras Mundiales. Este torneo ha visto pasar el tiempo y cambiar (mucho) el fútbol, manteniéndose estable.

El sábado, en la primera semifinal, el Liverpool llegó con mayor interés por la victoria que un City algo cascado tras una intensa semana con partidos frente al Liverpool por la liga y frente al Atlético en Champions. Los de Klopp fueron más fieles a sí mismos, con un primer tiempo en el que pronto se adelantaron gracias a un remate de Konaté en un córner. A los 17 minutos, Mané aprovechó un regalo lamentable del portero estadounidense Steffen para poner el 2-0, y cerró el primer tiempo con un 3-0 que parecía irrecuperable.

En el segundo tiempo, los de Guardiola intentaron meterse en el partido con una actitud más ofensiva. Pero a pesar de recortar distancias en el primer minuto con gol de Grealish, no fue hasta el descuento que pudo poner el 3-2 gracias a un tanto de Bernardo Silva.

En la semifinal del domingo, el Chelsea batió al Crystal Palace, logrando el premio de consolación de la final tras una semana en la que estuvo cerca de lograr el premio gordo con la remontada del Bernabéu. Con un once parecido al de Champions, el Chelsea dominó el partido ante un rival, de antemano, inferior. No fue hasta el minuto 65 que se adelantó con un tanto de Loftus – Cheek, pero casi sin oportunidad de reacción para su rival, cerró el marcador en el 76 por medio de Mason Mount.

Será el 14 de mayo en Wembley. La gran fiesta del fútbol inglés, la mítica final de la FA Cup, se disputará entre dos clubes de relumbrón. Será una cita interesante, por el nivel futbolístico, y por la historia.