Las claves de la jornada: Cada uno en su cajón

Clave 1: Superado el primer cuarto de Liga

Tengo una teoría. Igual que Luis Aragonés decía aquello de que las Ligas se ganan en las diez últimas jornadas, yo (desde mi modestia) tengo la impresión de que la zona de la clasificación en la que estés poco más allá de la jornada décima es el que ocuparás el resto de la temporada. Es un cuarto de Liga, tiempo suficiente para poner las cartas encima de la mesa, y aunque siempre hay alguno que despunta o se hunde, ese cajón clasificatorio en el que te encuentres ahora, designará tus objetivos a final de Liga.

Y en este primer cuarto, la Real está sustituyendo al Barça en el cajón de los competidores por la Liga. Acompaña a Real Madrid, Sevilla y Atlético de Madrid. Es más, les lidera aunque sea con un partido más. Veremos si aguanta, pero es una gran oportunidad para tratar de, al menos, meterse en Champions.

A la espera de que caiga alguno de arriba para meterse en Champions y peleando por los puestos de Europa League están Betis, Rayo, Osasuna, Athletic, Valencia y Barça. Este último, debería «escapar» hacia el pelotón de los líderes en algún momento, pero el tiempo pasa y los resultados indican lo contrario.

Espanyol, Mallorca y Villarreal opositan a una zona media en la que esperan no despistarse mientras sueñan con Europa. Los que miran hacia abajo son Celta, Elche, Alavés, Cádiz, Granada, Levante y Getafe. Siete candidatos, más algún invitado «sorpresa» que suele caer en las últimas jornadas, para evitar tres puestos de descenso. Habrá sangre, sudor y lágrimas.

Es cierto que la gran cantidad de equipos con un partido pendiente desvirtúa la clasificación, pero ya verán a final de temporada cómo no distará mucho de lo comentado.

Clave 2: No se rían de Vinicius

Vinicius Junior, 20 años, siete goles y dos asistencias en 825 minutos disputados de Liga. Participa en un gol cada 92 minutos. La Liga pasada anotó tres goles y repartió tres asistencias en 1.975 minutos. Una participación en gol por cada 329 minutos. Y tres regates por partido frente a los 1,3 de la pasada temporada. No se qué es más espectacular, si su rendimiento, o la mejora desde la campaña pasada.

Lo cierto es que el brasileño era carne de mofa la pasada campaña. Ese jovencito regateador que cogía el balón pegado a la cal, sentaba defensas a la velocidad del rayo y que, cuando se plantaba en el área, solía cegarse y resolver habitualmente mal. De hecho, algunos de sus goles de otras temporadas llegaban de rebotes, o después de pegarla claramente mal, lo cual acrecentaba la cantidad de chistes que recibía su juego.

Vinicius celebra un gol en el Martínez Valero (fuente: gol.caracoltv.com)

Me sigue pareciendo increíble que un jugador que, siendo joven, no es un infantil, pueda mejorar tanto la toma de decisiones y la ejecución de cara al gol con solo un verano de por medio. Chapeau a quienes han trabajado con él esa mejoría. Y, por supuesto, a sí mismo, por no conformarse y trabajar en sus puntos débiles.

Ahora mismo, Vinicius es la clave absoluta para un Real Madrid en el que sus compañeros ya le ven como un recurso fiable, en el que basar el juego de ataque de su equipo. Sus dos goles en Elche dieron la victoria a los merengues, que siguen sin dar una versión totalmente convincente, pero que ha encontrado en el brasileño un goleador más que inesperado.

Clave 3: El nuevo Barça de Sergi viene a ser lo mismo

No es que despertara mucho interés el nuevo Barça de Sergi. Menos de 40.000 personas, en una entrada históricamente negativa para el Camp Nou. Tampoco es que nadie pudiera creer lógico que, con dos entrenamientos y ocho bajas, el exinternacional español lograra cambiarle demasiado la cara al equipo. En breve escucharemos al bueno de Sergi Barjuán repetir aquello de «es lo que hay» y poner cara de circunstancias tras alguna nueva decepción.

Lo cierto es que la interinidad de Sergi, a la espera de, se supone, Xavi Hernández, podría quemar a dos antiguos mitos del club (que con Koeman, ya serían tres) y cortar lo que podría ser una buena carrera de entrenador de dos recursos propios de la casa. Este Barça que mezcla jóvenes talentosos pero demasiado jóvenes y mayores brillantes, pero demasiado mayores, con medianías y eternos lesionados, deja un margen limitado a cualquier entrenador que venga.

Veremos si Xavi da con la clave para espolear a un equipo débil en defensa y timorato en ataque. Personalmente, creo que es un riesgo no esperar a que pueda hacerse cargo de un proyecto enteramente suyo, que pueda asumir desde el inicio de la temporada. Pero imagino que Laporta necesita dar pan y circo a sus aficionados. Concederles la alegría de la vuelta del hijo pródigo, de algo que les recuerde a Guardiola, antes de que se vuelvan hacia el palco y empiecen a olvidar el mantra actual. Que la culpa de todo es de Bartomeu.

Clave 4: Jornada de goles imposibles

Me ha llamado la atención que, por lo positivo y por lo negativo, se han visto esta jornada cuatro goles dignos de mención. Empecemos por los buenos. La combinación entre Luis Rioja y Joselu para el empate del Alavés en el Camp Nou, a buen seguro recordó a alguno a los tiempos en los que Messi y Neymar se juntaban en ese mismo feudo. Rioja se cuela entre una nube de defensas del Barça con una conducción muy meritoria, a pesar de que la zaga local esté algo contemplativa. Encuentra a Joselu en la frontal, que le devuelve de tacón, para que siente a Ter Stegen y anote el empate.

El segundo de los goles destacablemente buenos, la impresionante chilena de Enes Ünal con la que abrió el marcador de la primera victoria del Getafe en lo que va de temporada. Una actuación, la del atacante turco, que a buen seguro que Quique Flores, un fenómeno en lo que a trabajo mental con sus jugadores se refiere, aprovecha para intentar resucitar a un equipo casi muerto.

La preciosa chilena de Enes Ünal (fuente: es.besoccer.com)

En lo negativo, dos acciones chocantes, difíciles de ver y más difíciles aun de condensar en una misma jornada, que se han ganado a pulso entrar en una recopilación de momentos absurdos de esta temporada. En el Metropolitano, cuando el Betis despertaba y empezaba a buscar el empate a uno, en un córner lanzado por el Atlético, Pezzella ha marcado uno de los goles en propia puerta más absurdos que recuerdo. Salta hacia delante para despejar, ve que ha medido mal, y realiza un escorzo tan complicado como desafortunado, para rematar el balón hacia su propia portería, con una precisión tal, que hubiera hecho imposible cualquier intento de Bravo por detener ese balón.

Pero el colmo del despropósito se vio en el descuento del derbi vasco, cuando Muniain lanzaba una falta desde la frontal en la que parecía la última oportunidad de los vizcaínos por variar el 1-0 a favor de los guipuzcoanos. Buscó un disparo potente, que encontrara portería y complicara a Remiro. Con lo que no se si contaba Muniain es con que Remiro se complicara tanto. El guardameta se lanza con los puños por delante, el balón (mojado por la intensa lluvia) resbala por encima del guante, y entra tras pegar en el larguero. Un empate postrero que deja con mal cuerpo a los realistas y con los ojos como platos a los espectadores neutrales tras un error tan grosero.

Clave 5: El Barça femenino también sigue igual

Lo que decíamos para la sección masculina, vale también para la femenino. Solo que el sentido es completamente diferente. Llegaba al Estadio Johan Cruyff el segundo clasificado, una Real Sociedad que venía dejando buenas sensaciones en las jornadas anteriores. La sensación de que podía haber partido se torcía a los tres minutos, cuando se adelantaron las locales, pero el rápido empate de Franssi para las de San Sebastián volvía a poner el partido interesante.

Desde entonces hasta el descanso, el campeón de Europa fue poniendo en marcha el rodillo para adelantarse a mitad del primer tiempo y llegar al 45 con un 3-1 que ya se antojaba irreparable. La segunda mitad, demostró la enorme superioridad del Barça que, casi sin sudar, acabó firmando un 8-1 brutal y apabullante. Se podrían dar mil datos que ilustraran la superioridad de este equipo. Uno curioso, que para igualar sus 51 goles a favor, habría que sumar los anotados por los ocho equipos que ocupan la segunda mitad de la clasificación.

Una clasificación en la que el Atlético ha aprovechado la derrota de los equipos vascos y el empate del Levante para situarse tercero y romper una mala racha. El Real Madrid se aleja del descenso tras ganar su segundo partido de la temporada, y otra victoria, la primera del Rayo, hace que deje el farolillo rojo para que lo compartan Valencia y Villarreal.