La Liga coral de Zidane

A día de hoy, se terminó el uso de la expresión tener la liga a tiro. Zidane tiene en su palmarés, de manera oficial, su segunda liga como técnico. En el fútbol depende del cristal con que se miren los éxitos deportivos: hay quien dirá que gracias al VAR, otros que es más fallo grave del Barcelona. Finalmente, están las voces que incluirán en la ecuación el mérito puramente deportivo.

Sin un juego brillante, serán recordados los bajones físicos en las segundas partes durante gran parte de la temporada, pero con un gran ejercicio de compromiso defensivo con el balón, y sin él, el Real Madrid ha logrado su Campeonato de Liga número 34. Zidane ha demostrado que, a la hora de ejercer cómo técnico, ayuda mucho el haber sido un gran jugador. Es cierto que son muchos los casos de jugadores que han fracasado en su evolución hacia el área técnica, pero Zidane o Guardiola pertenecen a esa generación que ha sabido trasmitir sus conocimientos, de su época de jugar en pantalón corto, a sus respectivas libretas. Nos gusten o no sus métodos. Eso es cuestión de otro debate. Hay mil maneras de jugar al fútbol y de entenderlo.

Volviendo a las causas por las que el equipo merengue es campeón, debe marcarse la capacidad de adaptación que ha tenido el entrenador galo cuando regresó tras el fracaso de Lopetegui. Cabe indicar que fue más la falta de gol que la calidad del juego lo que condenó al actual entrenador del Sevilla. Luego llegó Solari, bien es cierto que a pesar de no poder enderezar del todo el rumbo, eliminación dolorosa contra el Ajax en el Bernabéu, sí tuvo el valor de tomar decisiones importantes en momentos difíciles: sentar a Marcelo, colocar a Reguilon, y dar más minutos a Vinicius. No era sencillo en aquellos momentos.

Y de nuevo llegó Zidane. El volver antes de que finalizara aquella liga, después de la marcha de Cristiano Ronaldo, le permitió tener una pretemporada de mayor duración, por así decirlo, y darse cuenta de los cambios que debían llevarse a cabo. El verano pasado trajo muchas dudas: los fichajes no ilusionaban y la derrota abultada contra el Atlético no ayudó nada. El comienzo dubitativo de la Liga, dejándose empatar partidos con suma facilidad defensiva, hacía perder la paciencia de la afición y cuestionaba a su entrenador. A pesar de ello, se logró alcanzar la cabeza de la clasificación para perderla contra el Betis de Rubi. Una de las escasas alegrías que ofreció al seguidor verdiblanco, esta temporada, el entrenador catalán.

Los últimos partidos antes de la obligada parada, debido a la actual crisis sanitaria, hacían ver el cambio de rumbo señalado desde el banquillo: gana al fútbol quien menos goles encaja. Con la Supercopa bajo el brazo, este plan podía condenar al equipo a ser el rey del empate a cero. La marcha de Ronaldo seguía haciendo ver que el necesario gol no iba acompañar al compromiso defensivo. Sin embargo, Benzema y los penaltis trasformados de Ramos hacen al equipo coger cada vez más confianza.

Benzema ha explotado como goleador esta temporada (fuente: elespanol.com)

Esto unido a que Courtois cerró el cerrojo en su portería. En definitiva, es una liga coral. Un equipo avanzado en edad, en todas las líneas, que ha sabido realizar una inteligente transición de juego rápido de contragolpe, aún vemos indicios en Vinicius y Rodrygo, en juego paciente con el balón y de mayor calado en lo defensivo. Un ejemplo es el mayor número de veces que jugadores como Bale o Vinicius han bajado a defender en campo propio. También ha sido importante el intentar renovar el centro del campo con la figura de Valverde. Cierto es que el uruguayo ha bajado algo su gran rendimiento, algo lógico debido a la inactividad, pero ha permitido dar descanso a Modric y Kroos. Además, aporta garra y lucha con una mayor capacidad en los disparos desde fuera del área.

Y es que se debe indicar que, a pesar de lograr una difícil liga, aquellos jugadores cuestionados que han callado voces en lo deportivo, no podrán callarlas en cuanto a la edad que indica su DNI. Hay juventud en el Madrid, pero falta mucho para sustituir con garantías a Ramos o Modric, incluso Benzema. Es el momento, siguiendo políticas recientes de fichajes, de intentar lograr alguna ganga de gran talento para las próximas temporadas. El conformismo debido a éxito es muy peligroso. Y el ganar uno a cero gran número de enfrentamientos no puede ser un plan a largo plazo.

Se sigue haciendo necesario un delantero de garantías, lo más caro en el fútbol. Y no dejar en las jóvenes piernas de Valverde la responsabilidad de hacer olvidar a Kroos y Modric. También se echa en falta más minutos de Brahim, o Mariano. Aunque cabe la cuestión de qué jugador va fuera en su lugar. Asensio y su recuperación, gol incluido, fue otra gran noticia. Veremos si los grandes minutos de Kubo en Mallorca le valen una oportunidad.

Otro terreno en el que se sale triunfante el equipo es en el del silencio. Mientras rivales se entregaban a levantar polémicas tras tropiezos propios, la plantilla blanca y su entrenador se han centrado en jugar. La fuerza mental de no dejarse caer en la provocación ha sido también un buen pilar sobre el que apoyar la conquista de la liga. Ha tenido su influencia también el gran banquillo de la casa blanca.

Lo que demuestra la inteligente, que no infalible, política deportiva del club blanco en cuanto a fichajes. Bien es cierto que Hazard no ha rendido lo esperado debido a lesiones, pero Mendy ha sido una sorpresa para propios y extraños.
Desde el inicio, dejó destellos de su solidez defensiva, aunque nulidad con los centros.

Estos últimos partidos ha demostrado su descaro en ir hacia arriba, igual que en Francia, y su potencia de disparo, así indica su gol ante el Granada. Jovic, la incógnita. Los postes le han impedido sumar más goles, unido esto a lesiones y comportamiento un tanto alejado de un buen deportista, le han alejado del once y del banquillo. Finalmente, Militao comenzó con serias dudas, derrotas importantes con él de titular, pero se está asentando con garantías con muy buenas actuaciones.

El Real Madrid celebra un gol en el decisivo partido ante el Villarreal (fuente: andaluciainformacion.es)

En resumidas cuentas, el apostar por blindar la propia portería en lugar de masacrar la meta rival ha dado sus frutos. El campeonato del esfuerzo diario ha sido conquistado, en agosto espera una rara Champions. Y se hace difícil la remontada ante el Manchester City de Guardiola. La moral está alta, aunque se debe ir a marcar y no defender. De año en blanco, a posible triplete. Qué siga rodando el balón. Zidane levanta un trofeo más.