La figura del segundo entrenador

Zidane de Ancelotti, Tito de Pep, Robert Moreno de Luis Enrique o, en la actualidad, Éder Sarabia de Setién, ocuparon o ocupan la función de segundo entrenador. Una función infravalorada que tiene un escaso protagonismo, incluso a veces negativo, como hace unas semanas en el caso de Éder, por unos comentarios realizados durante un partido.

Pero la figura del ayudante o segundo entrenador puede ser vital para un equipo profesional, amateur o de fútbol base. Una persona que ofrece apoyo y una segunda opinión al entrenador principal es muy importante. Aunque la función y relación del segundo entrenador y otros miembros del cuerpo técnico es en muchas ocasiones olvidada o infravalorada por parte de los grupos externos (público, periodistas, etc) que se centran más exclusivamente en la figura del director técnico o entrenador principal.

Todos los miembros del staff tienen que conseguir reunir y transmitir una idea común a la plantilla. Porque distintos criterios en la idea pueden desvirtuar el mensaje para los jugadores. Por ello es recomendable hacer reuniones previas para organizar y planificar todos los contenidos bajo un consenso común y bajo la supervisión del entrenador principal.

El director técnico es la persona responsable en delegar y definir las funciones de cada uno de los miembros del staff. En lo referente al desarrollo de tareas, preparación específica o bien en alguna otra función.

Cada entrenador suele tener sus ayudantes, que suele variar según el nivel. A mayor nivel suelen sumarse profesionales para mejorar la calidad de los trabajos. Aunque hay entrenadores que eligen a sus ayudantes no sólo por su capacidad sino también por la confianza que tienen.

Éder Sarabia, ayudando a Quique Setién (fuente: ABC de Sevilla)

Es importante que el segundo entrenador complemente las capacidades del entrenador principal. También debe seguir la línea de su responsable, compartir sus ideas y contradecirse en algunas para sacar buenas conclusiones a través del debate entre ambos.

En definitiva, el segundo entrenador debe entender que la cabeza del grupo es el entrenador y los roles los define él. Por otro lado, tenemos que darnos cuenta de la importante labor que desempeñan todos los miembros de un staff en un equipo de fútbol para llevar a cabo una buena gestión.