La evolución de la preparación física en el fútbol

Durante los últimos 50 años el entrenamiento de la condición física en el fútbol evolucionó significativamente, provocando de manera progresiva muchos cambios en diferentes aspectos. Por ejemplo actualmente algunos jugadores profesionales son capaces de recorrer hasta 15 kilómetros en un partido, algo impensable en los tiempos en los que nació el fútbol moderno.

La aparición de la figura del preparador físico supuso un antes y un después en el entrenamiento del fútbol, ya que, antes los cuerpos técnicos de los equipos estaban formados por un entrenador y un segundo entrenador que, por lo general, solía ser un antiguo jugador del club y ligado al fútbol en la propia institución.

La presencia del preparador físico apareció en España motivado por una serie de circunstancias, una de ellas fue la creación del INEF en Madrid en el año 1967, en él se podía estudiar la licenciatura en Educación Física con maestría en fútbol.

Esto causó que poco a poco los licenciados en educación física fueran incorporándose en los equipos de fútbol, comenzando a romper barreras, aunque algunos entrenadores eran reacios a introducirlos en sus equipos alegando que les podían hacer sombra, que les iban a quitar el puesto, o que nuevos y desconocidos métodos podían restar más que sumar. Fundamentalmente existía miedo al excesivo cansancio que podrían tener los jugadores a la hora de competir.

Esta «nueva» mentalidad comenzó a cambiar a finales de los años 70, con la llegada de algunos entrenadores extranjeros, como Rinus Michels o Miljan Miljanic, y de algunos jugadores como Gunter Netzer o Uli Stilike (Real Madrid) o Johan Cruyff y Johan Neeskens (Fútbol Club Barcelona).

¿Cómo y cuándo se empezó a trabajar la preparación física?

Aproximadamente en el año 1975, comenzó a trabajarse lo que es el ámbito de la preparación física con mayor criterio, dándole cada vez mayor importancia dentro de la planificación de los equipos de fútbol de élite.

En los primeros años, se trabajaba principalmente la resistencia, mediante métodos clásicos como eran el fartlek, el interval training, carreras continuas, etc. Apenas realizaban ejercicios de fuerza.

En torno al año 1985, se comienza a trabajar la preparación física de manera diferente, continuando con el trabajo genérico, pero con entrenamientos más globalizados, no tanto trabajo de resistencia sin balón, sino más entrenamientos de posesión, entrenamientos en superficies reducidas para combinar el trabajo de resistencia con ejercicios técnico-tácticos.

Esta reducción de la carga en el trabajo de resistencia vino motivada por las investigaciones realizadas que afirmaban que una carga excesiva en el trabajo de resistencia, como puede ser el trabajo aeróbico ligero de larga duración, dañaba las articulaciones principales de los futbolistas, como son la rodilla, el tobillo y la cadera. Para ello, la aparición de máquinas como la bicicleta estática supuso un entrenamiento alternativo importante.

La preparación física del Atlético de Madrid
Torreira y Kondogbia entrenando (fuente: Diario As)

Poco a poco, fueron apareciendo las máquinas de gimnasio, algunos ejercicios de fuerza que alrededor del año 1975, como en el caso de las sentadillas, se trabajaba con un compañero encima de los hombros, pasaron a trabajarse con máquinas y pesas cerca del año 1985.

La evolución de los ejercicios utilizados con el fin de trabajar la preparación física fue avanzando de más generales a más específicos. Además, comenzarían a coger mayor importancia el trabajo de la fuerza y la velocidad, y, a partir de ahí, comenzaría la época del entrenamiento integrado.

Así pues vemos en esta evolución como primero fueron los entrenamientos de carrera continua, posteriormente los entrenamientos interválicos y poco a poco pasaron a ser integrados, abandonando las metodologías más tradicionales y antiguas de la resistencia, y progresando hacia un trabajo más de fuerza y velocidad a la vez que se iban generando métodos de entrenamiento más novedosos y específicos, acciones integradas en las cuales la carga física se lleva a cabo con una acción o situación de juego específica en las que estuvieran presentes los movimientos que se requiere que el equipo realice en la competición, con todos o parte del equipo según la acción y el puesto de los jugadores, y contra uno o más adversarios.

En los últimos años, con la evolución de la tecnología, los equipos de fútbol saben perfectamente las características de cada competición, cada partido, cada rival, etc. Esto ayuda a la preparación de entrenamientos físicos más específicos, ajustándose a la competición, al calendario, a los rivales o al sistema de juego del equipo. Además, la máxima especificidad es posible cuando los preparadores físicos conocen el esfuerzo físico que cada jugador necesita realizar en cada demarcación en un partido para poder tener el máximo rendimiento.

Cristiano Ronaldo, ejemplo de perfecta preparación física
Cristiano Ronaldo, ejemplo de perfecta preparación física (fuente: marca.com)

Por otro lado, el desarrollo de la preparación física ha causado un cambio en el modelo/estilo de jugador. Se puede ver como los futbolistas cada vez soportan mucha más carga, además de que, ahora los jugadores trabajan y rinden de manera diferente.

En cuanto a la biotipología de los futbolistas, se observa también un cambio significativo. Antes los futbolistas presentaban un físico con un tren inferior muy trabajado pero un tren superior mucho menos desarrollado.

Sin embargo, en la actualidad los futbolistas cuentan con un cuerpo mucho más armonioso, dado que presentan más equilibrio entre el tren superior y el inferior, y sin apenas grasa. Todo esto se traduce en jugadores más fuertes, más rápidos y más resistentes a medida que avanza la preparación física.