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Holanda está de vuelta

El pasado jueves frente a Alemania, un rodillo vestido de naranja, demostró que está preparado para la gran cita del fútbol europeo del próximo verano. Ronald Koeman dirige con maestría una generación que ilusiona a un país que llevaba demasiado tiempo sumido en el letargo futbolístico. Es una realidad. Holanda está de vuelta.

Presión

Con las claves que en los 70 de la mano de Rinus Michels hicieron del fútbol holandés la elevación a arte, presión en la salida del equipo contrario y posesión de balón, Holanda enamora y liquida rivales por la inercia de su juego. Defensa de tres centrales y a partir de ahí el fútbol total de combinaciones infinitas arropado por un mediocentro defensivo cuyo término, defensivo, no es más que un tecnicismo.

La victoria holandesa en el Volksparkstadion de Hamburgo se produjo con una superioridad insultante que no hace sino vislumbrar un futuro prometedor. Bajo la consigna de no dar un respiro al rival, Holanda es un equipo con hambre de gloria y por encima de todo ausente de divos.

Holanda Alemania
La presión en la salida del equipo rival, clave en el juego de Holanda. (fuente: dazn.com)

Frenkie De Jong

El juego de los de Koeman pasa por Frenkie De Jong, un jugador que asume los galones que corresponden a su calidad y que a día de hoy le son privados en Can Barsa. En Holanda De Jong no está relegado a ser un interior a la sombra de Busquets. No, aquí él es el canalizador del juego. Él marca el tempo, baja a recibir e incluso llega a conducir hasta el área contraria. De Jong se sabe importante, y el resto del equipo le busca.

Frenkie De Jong recibe balón Holanda Alemania
De Jong ejerce abarca la zona clave de creación. (fuente: dazn.com)

Talento puro

Vale presión alta. Pero eso lo tienen muchos equipos. Efectivamente, pero lo que diferencia a Holanda de un conjunto simplemente comprometido es el talento que ha logrado reunir en cada una de sus líneas.

En la portería, Jasper Cillessen, un guardameta sin estridencias, acostumbrado a aparecer cuando se le requiere. En defensa tres centrales. De Ligt, aunque no ha comenzado la temporada de la mejor manera posible, exhibe una jerarquía impropia de su edad. Saca el balón desde atrás con facilidad y siempre crea peligro en el remate. Van Dijk demuestra en cada partido porqué los 80 millones pagados por el Liverpool estaba más que justificados. Finalmente, Daley Blind pese a estar a la sombra de los dos anteriores ejerce de complemento perfecto producto de su veteranía y su increíble adaptación al lateral. Es paradójico que Holanda, un país que por historia siempre reunió su mayor talento en la zona de ataque, hoy en día base su juego en una defensa sin fisuras.

Delante de De Jong, de interior izquierdo encontramos a Georginio Wijnaldum quien a sus 28 años ha alcanzado en el Liverpool de Klopp el mejor nivel de su carrera. A la derecha Marten de Roon. En los extremos Quincy Promes y Denzel Dumfries. Arriba, a falta de que Justin Kluivert se convierta en la joya del proyecto, Ryan Babel y Memphis Depay se compenetran a la perfección entrando en un juego sincrónico con los interiores. No hay un nueve puro, pero lejos de ser un obstáculo se convierte en otra de las muchas armas que hacen de Holanda un equipo imprevisible en ataque.

Habrá que ver cómo se desenvuelven cuando llegue la hora de la verdad en la Eurocopa y si no les afecta el peso de las expectativas. Lo que está claro a día de hoy es que si quiere disfrutar del fútbol, simplemente encienda el televisor cuando juegue Holanda.