Hasta siempre, Radomir

Sin duda, son tiempos difíciles los que vivimos. Momentos de incertidumbre, miedo, dolor y lamento. Tiempo de muertes sin homenaje, sin compañía ni abrazos de consuelo. En esta época, entre las rendijas de la desesperanza, se nos ha colado el fallecimiento de una leyenda de nuestro fútbol. A los 71 años falleció ayer el exfutbolista y entrenador Radomir Antic.

En 1978 llegó al fútbol español, con 30 años y bastantes años de carrera en el Partizan y el Fenerbahce. En el Real Zaragoza, su único club como jugador en España, se desempeñó como un líbero clásico de aquella época, aunque durante sus primeros años de carrera había ocupado posiciones más ofensivas. Tal vez por ello, destacaba por su elegancia en esa posición.

Aunque en el Zaragoza solo jugó dos temporadas, dejó buen recuerdo antes de irse a finalizar su carrera en el Luton Town inglés. Como entrenador, también destacó en Partizan, antes de que, en 1988, diez años después de su llegada como jugador, se convirtiera en técnico del equipo maño. Su buen desempeño, clasificando al Real Zaragoza para la Copa de la UEFA en su primera temporada, le valió el fichaje por el Real Madrid a mitad de la temporada 90/91. Tras acabar tercero en esa primera campaña, mejorando la clasificación del equipo tras su llegada, no pudo completar la siguiente temporada completa, la 91/92. Fue despedido por el entonces presidente merengue, Ramón Mendoza, cuando el equipo marchaba líder, lo que supuso un hito histórico en la Liga española. Para colmo, el Real Madrid finalmente no ganó esa Liga.

Como técnico ya consagrado y tras dos años rindiendo a buen nivel en el Real Oviedo, le volvió a llegar la oportunidad de entrenar a un grande cuando en 1995 desembarcó en el Atlético de Madrid. Aquel Atleti, con Jesús Gil al mando, venía de un par de temporadas coqueteando con los puestos bajos de la clasificación y buscaba un revulsivo. Con varias apuestas personales del técnico serbio, entre las que destacó el fichaje de un veterano serbio desconocido llamado Milinko Pantic, el Atlético se proclamó campeón de la Liga 95/96, algo que no conseguía desde hacía 19 años. Fue el año del primer y único doblete de la historia colchonera, ya que también levantaron el título de Copa del Rey.

Después de aquello, el Atlético no pudo mantener las expectativas en las siguientes temporadas. Aunque al año siguiente hizo un buen papel en Champions, cuando Antic esperaba el fichaje de Ronaldo como delantero, el club le acabó trayendo a Esnáider, y así es muy difícil hacer milagros todas las temporadas. Tras su marcha en 1998, fue requerido en dos ocasiones más a finales de las temporadas de 1999 y 2000, cuando el equipo había vuelto a las andadas de coquetear con el descenso. Fue la última esperanza para una afición que se veía venir lo peor. En el segundo de sus intentos, ni tan siquiera Antic pudo evitar el descenso.

Radomir Antic
Radomir Antic con la Liga y Copa del 96 (fuente: Twitter)

Tras otro breve y de mal recuerdo paso por el Oviedo, en enero de 2003 se convirtió en el único entrenador de la historia en ocupar los banquillos de los tres grandes, al fichar por el Barça para sustituir a Van Gaal. Acabó sexto en Liga tras coger al equipo a solo tres puntos del descenso, y, para muchos, fue un entrenador decisivo en el inicio de la carrera de un tal Andrés Iniesta. De no ser por el cambio de presidente de Gaspart a Laporta, seguramente habría seguido en el cargo, ya que dejó buen sabor de boca en Can Barça.

Su último equipo en España fue el Celta de Vigo. Tras ello, se dio el gustazo de llevar a la selección serbia a la disputa del Mundial de 2010, y entrenó a un par de equipos en China antes de retirarse. Tras ello, ha aparecido como comentarista en algunos medios.

De tan amplia carrera, seguramente donde más vacío deja sea en el Atlético de Madrid. Junto a Luis Aragonés y, por supuesto, Diego Simeone, Radomir Antic es uno de los entrenadores más queridos y admirados de los últimos 40 años. De hecho, su logro del doblete, no ha sido igualado ni siquiera en la era del cholismo.

Además, dejó una impronta de juego de calidad, atractivo, dinámico, muy del gusto de los aficionados. Para el recuerdo quedarán las jugadas de estrategia que diseñó para que las dibujara Pantic, o el moderno concepto de portero que puso de moda en España junto a José Francisco Molina. También hizo que Kiko pasara de ser un delantero sin gol e irregular, a convertirse en ídolo y mago del balón. Otros como Caminero, Geli, Santi Denia o Solozábal nunca volvieron a alcanzar el nivel que tuvieron con el serbio al mando.

Pero punto y aparte supone su influencia sobre Simeone ¿Adivinan de quién aprendió el concepto del «partido a partido»? El argentino aprendió también la importancia del balón parado de Antic y, aunque el estilo de juego sea totalmente diferente, le influyó mucho como entrenador en el manejo de un grupo.

Simeone celebra gol
Simeone, como jugador a las órdenes de Antic (fuente: Depor.com)

Pero no todo es su gran trabajo como entrenador. Como persona, dejó una impronta, tanto en el Atlético como en el resto de clubes por los que pasó, que se demuestra en el cariño que desde ayer han proferido quienes le conocieron. Era una persona amable, siempre con una sonrisa en la boca, dispuesto a una foto y un saludo para cualquier aficionado. Nunca olvidaremos su peculiar acento y su facilidad para inventarse palabras nuevas e indescifrables, y su buen talante para reirse de sus errores léxicos.

Se nos ha ido un grande para el que, como aficionado atlético, solicito el más honroso y digno homenaje cuando todo esto pase. Un personaje entrañable de nuestro fútbol, que nos enseñó la belleza de este deporte con una sonrisa en la cara. Que la tierra le sea leve, míster. Pocivaj u miru. Descanse en paz, Radomir Antic.

  1. Si, que descanse en Paz este hombre figura simpática por su forma de ser y profesional honrado y entregado al fútbol como pocos.

  2. Sin duda uno de los más grandes de la Liga, capaz de convertir un equipo por aquel entonces mediano en un conjunto cien por cien fiable sacando lo mejor de cada uno de sus jugadores. En mi opinión el posterior Atlético de Simeone heredó ciertos aspectos, sobre todo defensivos, de la época de Antic. DEP.

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