Errores de los juegos reducidos

En general, con el paso del tiempo, las tareas de entrenamiento han sufrido avances considerables en su organización y en su puesta en escena. Uno de los conceptos que han sufrido diferentes avances metedológicos y una gran importancia en el entrenamiento son los juegos reducidos. Y, aparentemente, presentan beneficios debido a la reducción de la complejidad de juego, los cambios estructurales y funcionales, el mayor contacto con el balón y la mayor participación activa de los jugadores.

En la última década se han realizado muchos estudios sobre los juegos reducidos, especialmente referente a los comportamientos tácticos, aspectos posicionales, superioridades numéricas, tipo de esfuerzo, aspectos fisiológicos, cargas de entrenamiento y otras cuestiones.

Todos estos estudios son relevantes para la evolución del entrenamiento. Pero lo más importante es la interpretación de esos fenómenos. Por ello si es ajena a la realidad del juego (descontextualizada), puede crear vicios que después afectan, de una o otra manera, a aspectos técnicos y tácticos tanto de manera individual como colectiva.

Messi conduce el balón y Kroos le persigue
(fuente: sport.es)

Errores

Los errores más comunes que se pueden cometer al entrenar los juegos reducidos son aquellos referentes a los siguientes aspectos:

Espacios

El nombre reducido ya indica que debe ser desarrollado en pequeños espacios, pero muchos entrenadores consideran que los juegos reducidos pueden ser orientados en pequeños, medios y grandes espacios siendo modificados por diversos perfiles de zonas y franjas.

Posesión de balón

Muchos hablan que el ejercicio reducido sirve sólo para trabajar la posesión de balón, y a veces los jugadores trabajan tanto la posesión de balón en pequeños espacios que van perdiendo el sentido de las otras interfaces del juego.

Desarrollo sólo físico

El exceso de juegos reducidos en pequeños espacios con el propósito de desarrollar la dimensión física, además de hacer que los jugadores pierdan el contenido técnico-táctico, puede traer un exceso de aceleración/desaceleración/frenado y velocidad alta todo el tiempo, que de cierta forma genera una adaptación acumulativa, masificando estructuras, o lo que es lo mismo, un aumento de la posibilidad de lesión.

Características

Muchas pueden ser las características de los juegos reducidos variando de acuerdo con cada realidad. Juegos zonales, con bandas, juegos de progresión, juegos recreativos y otras muchas posibilidades. Algunos entrenadores han creado modelos referentes a los juegos reducidos. Y, sacar algunas ideas de otros contextos es interesante. Pero el gran problema es copiar un ejercicio sin entender lo que se está trabajando en aquel momento. Utilizarlo en nuestros equipos sin más.

Demasiadas estructuras

Exceso de las estructuras 2×2, 3×3 y 4×4: la falta de progresión y la constante zona de equilibrio estático que estos juegos crean, hace que el ejercicio pierda un poco su característica de mutación posicional, progresiva, espacial y numérica. Y esa es la inestabilidad del juego, o sea, la magia de la organización-desorganización.

Estructuras inadecuadas

Las estructuras de acumulación y espacio que no son óptimas son un problema, por ejemplo la disminución excesiva de los espacios a veces provoca una acumulación de jugadores. Les deja rehenes de una aproximación excesiva entre ellos. Esta lógica hace que los jugadores pierdan la orientación de los espacios verticales-horizontales. O lo que es lo mismo, los espacios adecuados para acercarse al juego real. Los movimientos inconsistentes e inconstantes ocurren si el espacio reducido de juego es incorrecto.

Demasiados conceptos

Hay un exceso de conceptos, principios tácticos y reglas y es que últimamente todos los entrenadores están más conectados a las nuevas tendencias de entrenamiento. Por supuesto, organizar un ejercicio por organizar no tiene sentido. Pero querer transformar un ejercicio en una parafernalia de reglas, principios y conceptos, transforma a los jugadores en títeres y el ejercicio apenas nos puede servir. Además de dar una imagen pésima de puertas para fuera.

Joaquín y Jesús Navas disputan balón
(fuente: marca.com)

Por lo tanto, los juegos reducidos representan una herramienta muy interesante para la formación en el fútbol base. También para el rendimiento de los futbolistas de equipos de profesionales. Pero como entrenadores tenemos que saber utilizarlos de la mejor manera posible y no caer en estos errores.