El mejor Celta de la historia

Hace más de una década de aquel “Euro Celta” que enamoró con su vistoso fútbol y su talento desbordante, y que hoy recordamos. Si en los cines arrasaban las películas de Harry Potter y el Señor de los Anillos, en la tele hacía lo propio CSI y sus secuelas. En cuanto a lo que a la música se refiere, había una canción que no parábamos de escuchar: la Rianxeira. Ese canto popular gallego que la afición del mejor Celta de la historia puso de moda con aquel equipo de exquisito fútbol liderado por jugadores como Mostovoi, Karpin, Mazinho, Gustavo López

Aquel Celta de Vigo que hizo historia vivió seis temporadas de éxito (de 1997 a 2003) y terminó en una horrorosa temporada 2003/04, la cual comenzó con la tremenda ilusión por competir en la Champions pero que finalizó en pesadilla al caer al pozo de la Segunda consumando un descenso inesperado.

La presidencia

En la presidencia se encontraba Horacio Gómez, quien llegó tras un “golpe de estado” dentro del propio Consejo de Administración del Celta en el año 1995, donde se “cargaron” al entonces presidente Don Ignacio Nuñez.

Horacio Gómez presidente Celta de Vigo
Horacio Gómez presidente Celta de Vigo (fuente: galicia.economiadigital.es)

El empresario vigués tuvo que resolver un grave problema nada más comenzar su mandato, cuestiones administrativas amenazaban a Celta y Sevilla con el descenso de categoría. Tal fue el peligro real de descenso, que la Liga decidió mantener en Primera a Valladolid y Albacete ante los problemas de los dos clubes anteriormente citados. Sin embargo, al final y para evitar tensiones mayores se acordó que 22 equipos jugaran aquel año esa Liga, entre ellos el Celta.

Con Horacio llegó el mejor Celta de la historia, pero su presidencia también terminó cuando aquella gloria se esfumó. El club gallego solo tardó un año en regresar a Primera, y aquella fue la última temporada de Horacio Gómez en la presidencia. En aquel año en el “infierno” los jugadores empezaron a denunciar que no cobraban su salario, y comenzaron a salir a la luz los enormes gastos de un club modesto junto con denuncias al presidente por haberse lucrado.

Los entrenadores

En el banquillo Javier Irureta tomó el mando de aquel gran Celta que voló muy alto. Con el técnico vasco los celestes llegaron a ser sextos, tras muchos años en tierra de nadie. No se consiguió convencer a Jabo de que siguiera en Balaídos, pero quien vino fue todo un acierto.

El maño Víctor Fernández entusiasmó al aficionado al fútbol con el juego alegre de su equipo. Nació el llamado “Euro Celta” llegando a jugar una final de Copa que el Zaragoza terminaría llevándose. Abandonaría el equipo en el año 2002 con un Celta en quinta posición. Además del legado de un fútbol exquisito dejaría en las vitrinas la Copa Intertoto del año 2000, primer título europeo del conjunto vigués.

Posteriormente, Miguel Ángel Lotina puso la guinda final a ese periodo glorioso con la mejor temporada del club celeste clasificándose para la Liga de Campeones al terminar cuarto en la tabla. Sería algo efímero ya que al año siguiente todo se esfumó.

Miguel Angel Lotina Celta
Lotina, junto a Víctor Fernández e Irureta, fue uno de los técnicos de aquel gran Celta. (Fuente: lavozdegalicia.es)

Una plantilla inolvidable

Dutruel, Cavallero, y Pinto. Fueron los grandes porteros de aquel equipo. El francés Richard Dutruel y el español José Manuel Pinto tuvieron caminos parecidos, triunfaron en el Celta y recibieron la llamada del Barcelona años después.

En el Camp Nou fue distinto, Dutruel jugó muchos partidos de titular en un Barça convulso y no se ganó la confianza de la afición. En cambio, Pinto estuvo siempre a la sombra jugando lo que Victor Valdés no podía y siendo querido por la afición y técnicos culés ya que sumió perfectamente el rol de suplente en un equipo donde siempre es complicado. Por su parte, el argentino Pablo Cavallero fue el portero titular del mejor Celta de la historia. Fichado del Espanyol, con quien había ganado la Copa del Rey, en la temporada 2000/01, defendería cinco temporadas el marco del equipo de Vigo.

Plantilla Euro Celta

En el centro de la defensa destacaron jugadores como Fernando Cáceres, que hace unos años fue noticia al ser tiroteado en su país, y Sergio Fernández, el asturiano que también era un fijo en la zaga. En aquella retaguardia se encontraba asimismo el que fuera entrenador del propio Celta Manuel Eduardo Berizzo, quien en cinco temporadas se ganó a la afición celeste.

En cuanto a los laterales, los ocupaban un joven Juanfran y el brasileño Sylvinho, quien luego triunfó en el Barça. Ambos con un gran despliegue físico, eran dos puñales por sus bandas a la vez que piezas importantes en un Celta que apostaba por un fútbol de claro carácter ofensivo.

Luccin, Mostovoi, Gustavo López, Karpin…tan solo con decir los nombres uno ya piensa en buen fútbol. Balaídos reunió una gran calidad con hombres de fuerte carácter y esa combinación resultó explosiva.

Especial mención merece “El Zar” Mostovoi, probablemente el jugador con más talento puro que haya vestido la camiseta del Celta de Vigo. Tras salir del Spartak de Moscú y deambular por la Liga portuguesa y francesa, el Celta de Vigo lo ficharía del Estrasburgo por 2 millones de euros en la temporada 1996/97. Jugador de un carácter fuerte, lo cierto es que los días que Mostovoi jugaba Balaídos colgaba el no hay billetes.

El mejor compañero de Mostovoi fue sin lugar a dudas su compatriota Valeri Karpin. Juntos formaron un ataque temible que sufrió la gran parte de equipo de Primera. Después de haber destacado en la Real Sociedad y de que el Valencia CF pagara su cláusula de rescisión de 1.000 millones de pesetas, Karpin llegó a Vigo en el verano de 1997. Lo hizo con ganas de resarcirse tras un año en Valencia donde no rindió como se esperaba y a fe que lo consiguió. Valeri fue titular indiscutible convirtiéndose en pieza clave del que fue el mejor Celta de la historia.

Mostovoi
(fuente: moiceleste.com)

Otro nombre también conocido que añadir a la lista es el de Claude Makelele. El congoleño con pasaporte francés, se convirtió en un stopper de tantas garantías que el Real Madrid de las Galaxias con Zidane y Figo lo fichó para resguardar su espalda.

En la creación la calidad de hombres como José Ignacio, Peter Luccin, Mazinho, Revivo, Giovanella y Jesuli elaboraron un juego exquisito de toque que finalizaba con el grandioso talento de Karpin, Mostovoi y Gustavo López.

El “Baile de la Gaviota” del brasileño Catanha voló por toda Europa al son de los goles del Celta. Otro delantero procedente de Brasil, Edu, era el protagonista marcar en el club gallego con permiso de los medios ofensivos quienes también aportaban muchos tantos al equipo. Asimismo pasaron, aunque con menos éxito, McCarthy, Kaviedes o Mido.

Aquel es el referente del actual Celta, lo será siempre. Gran fútbol y magníficos resultados a los que sólo le faltó algún título para recordar aún más si cabe lo inolvidable de aquella hazaña.

Será difícil que algún día Balaídos, o cualquier otro estadio, vuelva a reunir tanto talento. En nuestra memoria siempre recordaremos aquellos años de gran fútbol celeste, aquellos años que vimos el mejor Celta de la historia.