El Barcelona vuelve a su normalidad

El gol en el primer minuto del partido parecía anticipar un cambio de actitud en el FC Barcelona. Nada más lejos de la realidad. La «nueva normalidad» como se suele decir hoy día, no tardó en aflorar.

Y es que a partir de ese momento comenzaron a transcurrir los minutos en un ambiente con un ritmo propio de chanclas, sol y arena. Lo bueno para los culés es que delante estaba uno de los equipos con menos recursos del campeonato. Un Mallorca con gran actitud pero donde sólo Takefusa Kubo, ex-joya de La Masía, generaba peligro.

Arturo Vidal celebra gol Mallorca Barcelona
Arturo Vidal, gol y poca más incidencia en el juego (fuente: sport.es)

Estuvo bien Braithwaite ofreciéndose en todo momento al espacio y derrochando compromiso. Marcó un tanto y bien pudo irse con un doblete. No será una estrella pero ya ha demostrado que no es Boateng.

Jugó el central Araujo, muy de escuela uruguaya, sobrio con el balón, de buena colocación y sumándose con acierto al ataque. Sin embargo en el caso del joven se observó cierta lentitud de movimientos lo que genera dudas sobre su posible encaje en un equipo con la defensa tan adelantada. Esperemos que sea una cuestión de los pocos minutos que lleva. Por ahora esperanza contenida.

El mayor revulsivo para el espectador, que sin duda ya coqueteaba con Morfeo fue la salida al campo de un espontáneo. En la Liga del hermetismo de Tebas donde se camuflan estadios vacíos con sonidos enlatados, ni siquiera las cámaras pudieron evitar que viéramos cómo el protocolo de seguridad no es el bálsamo de fierabrás que todo lo arregla.

Espontáneo durante el Mallorca - Barcelona
El espontáneo durante el Mallorca – Barcelona (fuente: twitter)

En lo futbolístico, junto a Braithwaite, Messi arroja lo más positivo con dos asistencias y un gol marca de la casa, con asistencia de un Luis Suárez que viene con ganas de sumar a la causa.

No, no me he olvidado de mencionar a Griezmann, es que simplemente no tuvo ninguna incidencia en el juego, camuflado entre las líneas del Mallorca. O reacciona el francés es este sprint de temporada o puede partir con muchos números para aliviar la maltrecha masa salarial blaugrana.

Lo mismo con Arthur, sospechoso que Vidal jugara de titular por delante del brasileño y más aún que Rakitic fuera el primer cambio. Se empieza a intuir tímidamente que los cantos de sirena de un intercambio con Pjanic no parecen el clásico humo para rellenar portadas.

En definitiva, un partido más, extrapolable perfectamente a la época Valverde e incluso al último año de Luis Enrique. Marcador engañoso, poca triangulación, ritmo lento y aún así goleada y tres puntos pero la sensación de que con esto al Barcelona no le va a dar para Europa.