La dura vida del manager fantasy

El ingenio no tiene límites. Aunque resulte una obviedad, más lo es, si cabe, en época de crisis. Y, desgraciadamente, nos encontramos a las puertas de la mayor que va a sufrir la humanidad en la historia debido a la dichosa pandemia. Con numerosos negocios cerrados y un aumento del paro acuciante, al ser humano no le queda otra que reinventarse. Y hacerlo, por supuesto, viendo los tiempos que corren con diferentes proyectos cuyo acomodo se encuentre en la red de redes. Algunos son brillantes, otros son de clara necesidad, pero el que sirve de mcguffin para este artículo es sencillamente sorprendente.

La primera academia para managers de fútbol fantasy. Sí, como lo leen. Una escuela, de pago, claro está, para que los miles de usuarios de las diferentes ligas virtuales que pueblan la red aprendan la técnica de autodenominados expertos en la materia. Para ello, y previo abono de la suscripción mensual, se organizan videoconferencias semanales y se da acceso a los alumnos a un canal de mensajería exclusivo con recomendaciones. “¿Estás harto de ser el pringao (sic)” que pierde en Biwenger, Fantasy Marca o Futmondo? Así se publicita una iniciativa, que lejos de parecerme útil, me sirve para hablar de un mundo que practicamos muchos. De la dura vida del manager fantasy.

Corazón partío

No vamos a hablar de Alejandro Sanz, aunque el título de su famosa canción venga que ni pintado para expresar el primer gran dilema del entrenador virtual. Un aspecto heredado de La Quiniela y otras apuestas. ¿Apuesto por mi equipo favorito a sabiendas de que puede perder? Lo que en este caso se traduciría en: ¿ficho a un jugador del club de mis amores pese a que va a perder unos cuantos partidos? Y lo que es peor: ¿ficho a un jugador del eterno rival basándome en la lógica de que va a darme buenas puntuaciones?

Aspas derrota Celta
Una posible alegría en una jornada de derrota. (Fuente: atlantico.net)

Pues dependerá de la frialdad craneal que ostente el jugador. A nadie le hace gracia que gane su archienemigo y, mucho menos, que pierda su equipo. Pero, debemos anteponer la mecánica del toneo al sentimiento. Por tanto, en estos casos, no tendríamos que plantearnos si el futbolista juega en tal o cual equipo, sino la media anotadora semanal. Además, si lo vemos por el lado bueno, en caso de que ese fin de semana esté marcado por la derrota del club que sigues, a lo mejor, contar con jugadores del rival, te saque una sonrisa en forma de puntos.

Las dichosas rotaciones

Son el problema del fútbol fantasy. Sin duda, la peor pesadilla de un manager. Por ello, hay que tener cuidado con dos aspectos primordiales a la hora de fichar. El primero, es analizar fríamente cuál es el entrenador que dirige al futbolista en cuestión. Más de un míster parece disfrutar realizando cambios de última hora en las alineaciones.

Olazábal Biwenger
Oyarzábal es de los jugadores que más puntúa. (Fuente: Biwenger)

Algunos son bastante propensos a ello, véase Setien, y lo mejor en estos casos es alejarse de sus pupilos. Después te cuentan que son ellos los únicos que ven los entrenamientos, pero, a veces, hay onces que no entienden ni ellos.

Y en segundo lugar, y mucho más atajable, es la participación del equipo en cuestión en competiciones europeas. Un extremo a evitar en el 90% de los casos. Puesto que, a no ser que seas Messi, Ramos o alguno mas, lo normal es que descanses en uno de los dos partidos semanales.

Y claro, a lo mejor, al principio de la Champions o Europa League, tu crack se reserva para la Liga, pero después… Cuando llegan los momentos UEFA claves, a ver quién deja en el banquillo a los titulares y los saca después el domingo ante un Eibar o un Elche. Aun así, es difícil librarse de este tipo de sorpresas.

El colmo de la pandemia

Este último punto es ya muy nueva normalidad. Si no fuera bastante con todo lo que está trayendo este maldito virus, encima está destrozando equipos fantasy todas las jornadas. En estos supuestos, el margen de maniobra se puede reducir a horas, las que separan la comunicación del positivo con el inicio de un partido. En el mejor de los casos, salta la noticia a principios de semana y aún se puede retocar la alineación. En el peor, te enteras minutos antes del pitido inicial y con la jornada empezada. Por cierto, este hecho cobra mayor gravedad tras los parones FIFA, algo que hay que tener en cuenta.

Soldado Biwenger
Baja por positivo en COVID-19. (Fuente: Biwenger)

Además, un positivo supone, por lo pronto, dos semanas de baja en nuestro futbolista. Un período que, viendo lo apretado del calendario, puede traducirse en su ausencia durante dos o tres partidos. Y claro, no lo vas a vender por ese motivo (¡pobrecito!) cuando sabes que se va a recuperar fijo.

Por lo tanto, te lo quedas esperando a que de un PCR negativo. Eso sí, reza porque sea asintomático, por que si no… entre que vuelve y recupera la forma, la baja se puede prolongar un mes. Y al igual que en el ciudadano de a pie, el contagio es incontrolable. Así que, no queda otra que acostumbrarse a esas mermas puntuales.

En definitiva, con este artículo simplemente he querido mostraros las claves de una práctica bastante difundida, la del fútbol fantasy, heredera del mítico PC Fútbol. Y por supuesto, hacerlo desde el único tono en el que se puede versar sobre un juego, el irónico. ¡Que tengáis muchos 6 y vended a tiempo, no os encariñéis!  

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