Diego Armando Maradona, el genio de Villa Fiorito

Los genios son esa estirpe diferente al resto de mortales. Sus vidas, plagadas de obras de arte (así como de pinceladas polémicas), sólo están a su alcance. En este selecto grupo se encuentra por derecho propio Diego Maradona. Idolatrado por unos hasta el punto de admirarle con fe religiosa y mal visto por otros como antítesis de lo que es correcto. Amor y odio. Sin matices.

Los inicios

Don Diego Maradona, conocido por sus amigos como «chitoro» se casó con Dalma Salvadora Blanco «la tota». Tuvieron ochos hijos siendo el más pequeño Diego Maradona. El padre administraba un pequeño campo en el barrio bonaerense de Villa Fiorito llamado «las Siete Canchitas» y dirigía el equipo Estrella Roja. La madre, como el propio Diego reconoció posteriormente, fue el verdadero sostén de la familia llegando a dejar que su estómago se quejara para que sus hijos pudieran comer.

Yo crecí en un barrio privado de Buenos Aires…privado de agua, luz y teléfono.»

Diego Armando Maradona

A los 11 años, Diego Maradona fue a entrenar al antiguo parque Saavedra y rápidamente fue seleccionado para comenzar a jugar en el equipo infantil de «Los Cebollitas», parte de Argentinos Juniors. El único problema fue de nuevo económico. Don Diego tenía que hacer malabares para que el pequeño talento pudiera viajar con el equipo y el resto de la familia no lo notara a la hora de comer.

Diego Maradona con el equipo de Los Cebollitas
Diego Maradona, el segundo por la derecha, con el equipo de «Los Cebollitas» (fuente: elgrafico.com)

El equipo liderado por Diego Maradona consiguió una increíble racha de 136 partidos invicto disputando encuentros en Argentina, Uruguay y Perú. El 20 de octubre de 1976, a la edad de 15 años, debutaría como profesional con Argentinos Juniors en un partido contra Talleres de Córdoba.

Ingresó en el terreno de juego en la segunda parte y su primera acción con el balón fue realizar un caño. Excelente carta de presentación para una hinchada ya entregada al joven prodigio. Diego Armando Maradona permaneció cinco temporadas (1976-1980) en el club de Gavilán. Fue el máximo goleador cinco veces consecutivas entre los campeonatos Metropolitano y Nacional en los que se dividía la temporada en Argentina.

La disputa River vs Boca

En el año 1980, Maradona decidió que era el momento de llevar su carrera un paso adelante. Estaba dispuesto a marchar de Argentinos Juniors. El FC Barcelona no tardó en apostar por el que todo el mundo veía como el gran talento del fútbol argentino. Sin embargo, hubo un inesperado problema, la Asociación del Fútbol Argentino prohibió su pase al equipo culé hasta que no se disputara el Mundial de España en 1982.

Portada de la revista de River Plate Papa Noel traenos a Maradona
Portada de la revista de River dando por hecha la llegada de Maradona (fuente: lapaginamillonaria.com)

Llegó entonces una lucha por hacerse con los servicios de Diego Maradona hasta que se consumara su traspaso a la Liga española. Entre los clubes interesados destacaron los dos nacidos en el barrio de Boca, Club Atlético River Plate y Boca Juniors. El Millonario no dudó en apostar fuerte por Diego. Su presidente, Rafael Aragón Cabrera, le ofreció el mismo salario que a sus máximas estrellas, Ubaldo Fillol y Daniel Passarella. El precio exigido por Argentinos Juniors era de 10 millones de dólares.

River no tenía suficiente dinero para afrontar el fichaje por lo que se barajaron opciones tan peculiares como que mil socios pagaran 10.000$ para así llegar a los diez millones. A cambio, tendrían un asiento asegurdado en platea por los siguientes 20 años. La idea obviamente no fructificó.

El punto de inflexión sucedió cuando Diego Maradona, acompañado de su familia, fue al estadio Monumental de River a presenciar un partido internacional de fútbol infantil. Maradona fue increpado por un grupo de dirigentes de River abandonando el estadio mientras le decía a su entorno: «A este club no vuelvo más».

Mientras, las negociaciones entre Cabrera y el representante de Diego, Jorge Cyterszpiler, se complicaban por momentos debido a la exigencia de un salario de 250.000$ anuales para el argentino. El presidente de River se negó puesto que era consciente de que si le ofrecía tal cantidad a Maradona, al día siguiente tendría a Fillol y Passarella pidiendo un aumento.

Finalmente, las negociaciones con River se rompieron fichando Diego Maradona por Boca Juniors el 20 de febrero de 1981.

Boca Juniors

Martín Benito Noel había ganado las elecciones a la presidencia de Boca Juniors. En febrero de 1981, decidió romper el mercado contratando al jugador del que todos hablaban: Diego Maradona. Automáticamente Boca se convertía en el máximo aspirante a ganar el Metropolitano de aquel año. Y es que contaban con una plantilla impresionante con jugadores como Miguel Brindisi, Óscar Ruggeri, Osvaldo Pichi Escudero o el Loco Hugo Gatti.

Once de Boca Juniors en el Metropolitano de 1981
Once de Boca Juniors en el Metropolitano de 1981 (fuente: tycsports.com)

Para conmemorar la cesión con opción de compra de Maradona, se organizó un partido amistoso entre Argentinos Juniors y Boca en el que Diego Maradona disputó un encuentro con cada equipo.

El debut oficial de Maradona con la camiseta de Boca fue dos días después frente a Talleres Córdoba donde el astro argentino marcó dos goles de penalti en la victoria 4-1. Su primer superclásico Boca-River fue el 10 de abril en la Bombonera con victoria 3-0 para los locales con dos tantos de Brindisi y otro de bella factura por parte del propio Diego Maradona dejando sentado a Fillol.

Lo cierto es que El Pibe de Oro, pese a contar con apenas 20 años, mostraba ya un carácter impropio de su edad. Como ejemplo la anécdota sucedida en el descanso de un encuentro y que relató Roberto Passucci antiguo compañero del astro argentino.

Al llegar al vestuario, Diego Maradona pidió al entrenador Marzolini dos minutos para hablar. Se dirigió al equipo y les recriminó que apenas le habían pasado la pelota en el primer tiempo. Los jugadores le replicaron que no lo habían hecho porque siempre estaba marcado por uno o dos rivales. A lo que Maradona contestó: «muchachos, yo voy a estar marcado toda mi vida. Ustedes dénmela a mí que yo me arreglo». Salieron en la segunda parte y no lo podían parar, se iba de dos, de tres y hasta de cuatro contrarios.

Finalmente, en agosto, en un partido frente a Racing Club, de nuevo en el templo xeneize, Boca Juniors conseguiría el empate que necesitaba proclamándose campeón del torneo Metropolitano. En aquella temporada, El Diez disputó 28 encuentros y marcó 17 goles. Muchos creyeron esa tarde que comenzaba una época gloriosa de trofeos para Boca de la mano de su emergente estrella. Pocos sabían que en realidad aquél sería el único título de Diego Maradona con la camiseta azul y oro.

El fútbol es obra de los jugadores que lo practican. Y Boca tiene al mejor, al más desequilibrante de todos: Diego Armando Maradona».

Publicado en la revista «El Gráfico» en su edición del 18 de agosto de 1981

La realidad es que Boca tenía unos preocupantes problemas en tesorería que a la postre casi terminan con la quiebra del club. De hecho, para poder afrontar el fichaje de Diego, tuvieron que organizar varias giras de amistosos por Argentina. En mitad de la temporada, Boca jugó en España, Italia, Francia, Perú, Ecuador, Brasil y Costa de Marfil. Incluso a inicios del año 82 fueron a Estados Unidos, Hong Kong, Malasia, Japón, México y Guatemala. Un auténtico tour por todo el mundo con el único propósito de poder afrontar el desembolso hecho por Maradona e intentar rentabilizar su fichaje.

FC Barcelona

La llegada de Diego Maradona al Barsa fue una de las operaciones más complicadas de la historia del conjunto culé. Ya en el año 1977, el conocido ojeador de futbolistas José María Minguella (descubridor de jugadores como Hristo Stoichkov o Romario), vio al joven argentino jugar y recomendó inmediatamente su contratación al presidente Agustí Montal. Sin embargo, el club descartaría su fichaje por la juventud de Diego.

Al año siguiente, el nuevo presidente José Luis Nuñez mostró de nuevo interés pero el por entonces entrenador del Barsa, Lucien Müller, no estaba del todo convencido por lo que se desestimó la compra.

Dos años después, volvieron de nuevo a intentarlo pero esta vez fue la AFA quien no permitió el traspaso. Según cuenta el propio Minguella, el Ministro de Bienestar Social, el almirante Lacoste le dijo que Diego no salía de Argentina ya que lo necesitaban para el Mundial de España 82. Todo el mundo en aquella época sabía que con Lacoste no se discutía, por lo que tocaba esperar.

Señores, que somos el Barça

Tras la disputa del campeonato del mundo, y aprovechando la gira veraniega del Barcelona por Ecuador, el presidente de la AFA Julio Grondona, organizó una cena entre todas las partes involucradas para intentar solucionar una situación muy compleja.

Por un lado, Argentinos Juniors y Boca estaban lanzándose mutuamente demandas ante los tribunales. Argentinos acusaba a Boca de no haber hecho frente a los pagos de la cesión de Diego. Por su parte, la AFA había tenido que compensar a Argentinos Juniors por el dinero que éste había dejado de ingresar al retrasar el traspaso de Maradona al conjunto culé. El Barsa se encuentra en un cena donde todo el mundo le pide dinero, incluso Maradona Producciones (la empresa creada entre Jorge Cyterszpiler y el propio Maradona). El jefe de la secretaría del equipo blaugrana Juan Ignacio Brugueras terminó la discusión con una frase que pasó a la historia: «Señores, que somos el Barça, no los Reyes Magos».

Finalmente, todas las partes rebajaron sus pretensiones y a tan sólo ocho días de que comenzara el campeonato español, Diego se convirtió en jugador del FC Barcelona a cambio de 1.200 millones de las antiguas pesetas (unos 7,2 millones de euros). Fue un traspaso récord para la época, de cuya cantidad el 66% fue a parar a las arcas de Argentinos Juniors y el resto a las de Boca.

Diego Maradona firma su contrato al lado del presidente del FC Barcelona José Luis Núñez
Diego Maradona firma su contrato al lado del presidente del FC Barcelona, José Luis Núñez (fuente: mundodeportivo.com)

La expectación era máxima incluso dentro de la plantilla culé. Cuentan Julio Alberto y Marcos Alonso, antiguos compañeros suyos, que al poco de llegar Diego éste se puso en el vestuario sentado a darle toques a unas medias, uno, dos, tres…así hasta 200. Nadie daba crédito al impresionante jugador que acababa de fichar el Barcelona. La afición también estaba entregada al genio argentino. Tal era así que los días de partido el Camp Nou se llenaba media hora antes sólo para ver calentar a Maradona.

Su compromiso con el equipo también estaba fuera de toda duda. Como anécdota, en el verano de 1983 el Barcelona fue a jugar un amistoso contra el Girondins de Burdeos. Diego Maradona estaba lesionado, sin embargo jugó con dolor. La razón, había una cláusula en el contrato de aquel partido por la que si Maradona no jugaba el equipo blaugrana cobraría el 50% menos. La prima por el partido fue repartida entre todos los miembros de la plantilla.

Todo menos fútbol

Diego Maradona debutó el 4 de septiembre de 1982 en el estadio Luis Casanova. El FC Barcelona perdió 2-1 contra el Valencia de su compatriota Mario Alberto Kempes. El gol blaugrana lo marcó el joven mediocentro ofensivo. Pese a la derrota, la afición culé se ilusionó mucho con la llegada de Diego. En los 16 primeros encuentros con la camiseta blaugrana, Maradona marcó siete tantos perdiendo el equipo sólo un partido.

Diego Maradona FC Barcelona
(fuente: fcbarcelona.com)

Sin embargo, el problema estaba en el banquillo. Concretamente en la figura del mítico entrenador Udo Lattek. La personalidad de Diego Maradona chocaba frontalmente con el fuerte carácter del técnico alemán quien utilizó todo su repertorio de castigos disciplinarios con el astro argentino. En una ocasión le dijo al conductor del autobús que arrancara a pesar de que Diego no había subido. Sin saberlo, había firmado su sentencia.

No podía esperarle más, siempre llegaba tarde, estaba en juego mi autoridad y el resto de jugadores me aplaudieron. Al día siguiente Maradona habló con el presidente y mis días estaban contados.»

Udo Lattek, entrenador del FC Barcelona entre 1981 y 1983

Tras el fulgurante inicio de Diego con el Barsa, en diciembre de 1982 llegó el primer revés en su etapa de blaugrana en forma de hepatitis. O al menos eso es lo que decía el parte oficial. En el documental «Fútbol Club Maradona» de Movistar+ se especula con que lo que verdaderamente tuvo fue un enfermedad venérea. Sea como fuere, Diego Maradona permaneció tres meses sin jugar. A su vuelta, ya no estaba Udo Lattek sino César Luis Menotti con un estilo y métodos totalmente opuestos.

Una de las decisiones del Flaco fue programar los entrenamientos por la tarde ya que era a la hora en la que se jugaban los encuentros. La versión no oficial fue que de este modo no se corría el riesgo de que Maradona no apareciera al entreno por haber salido la noche anterior.

Aquella temporada 82/83, el Barcelona no revalidó ni el título de Liga ni la Recopa de Europa ganadas el año anterior. No obstante, el visado que le concede el perdón de la afición se produce en la final de la Copa del Rey ante el Real Madrid. Un partido con unas entradas de una tremenda violencia que se resuelve con un gol a dos minutos de que el partido fuera a la prórroga. Tres semanas más tarde sumaría la Copa de la Liga.

Diego Maradona con el balón partido FC Barcelona Manchester United
Partido FC Barcelona – Manchester United (fuente: manchestereveningnews.co.uk)

Al año siguiente el equipo comienza aspirando a todo manteniendo su dúo Schuster Maradona y con Menotti en el banquillo. En la jornada 4 del campeonato del Liga, el FC Barcelona recibe en casa al actual campeón, el Athletic de Bilbao. En la primera parte los blaugranas vencen 2-0. Todo idílico hasta que llega la entrada de Goikoetxea a Maradona. Un Goikoetxea que ya venía caliente de una entrada previa de Schuster (dos años antes el propio Goikoetxea había lesionado al alemán quien estuvo casi un año fuera de los terrenos de juego).

Estaba a doce metros y escuché perfectamente el crujido.»

«Lobo» Carrasco, ex-compañero de Maradona

El diagnóstico fue rotura del maleolo externo y del ligamento lateral interno. Seis meses de recuperación. Maradona se marcha a Argentina para trabajar con su preparador de confianza y vuelve a los 3 meses y medio. Mientras tanto el equipo había sufrido mucho la ausencia del 10. Ganaron partidos pero Diego sólo había uno.

No pudo ser y la Liga viajó de nuevo para Bilbao, equipo con el que se enfrentaría el Barcelona en la final de la Copa de Rey en el Santiago Bernabeu. Era momento de ajustar cuentas. Por aquella época no había reparto equitativo de entradas entre los equipos por lo que en el estadio había una proporción de 10 a 1 de aficionados del Athletic.

De nuevo muchas patadas por los dos lados y un árbitro que no estuvo a la altura. Maradona se tira en el área del Athletic simulando penalti y el colegiado pita el final del encuentro ganando el Athletic la Copa gracias al gol de Endika en el minuto 14. Lo que sucedió a partir de ahí es historia negra de ambos clubes. Una lamentable trifulca entre jugadores y una afición tirando almohadillas al césped y hasta la valla de la grada.

Divorcio

El partido supuso, más allá de la pérdida de un título, la ruptura de la relación de Maradona con el club. Diego estaba afectado por todo lo sucedido los años anteriores sintiéndose poco respaldado por la directiva y además preveía una gran sanción por los altercados de la final (sanción la cual no tardó en llegar: tres meses sin jugar competiciones españolas). Fue la combinación perfecta para una salida, sólo faltaba un interesado y ahí entró el Nápoles, un equipo que estaba dispuesto a pagar 8 millones de euros cubriendo la inversión realizada por el Barsa años atrás.

Lo sorprendente es que la directiva del Barcelona estaba por la labor de vender a Maradona viendo el pobre bagaje de títulos conseguidos en dos temporadas (una Copa del Rey, una Copa de la Liga y una Supercopa de España). Este hecho enfadó todavía más a Maradona que hizo todo lo posible por acelerar su marcha ya que sentía que le habían faltado al respeto, principalmente la figura del presidente José Luis Nuñez.

Me obligaron a esto. No tenía pensado irme pero como algunos dirigentes dudaron de Maradona entonces me voy. He dado todo por el Barcelona y le he hecho ganar dinero así que salgo con la frente bien alta.»

Diego Maradona en el vuelo que le llevaba de Barcelona a Nápoles

La realidad es que la salida de Diego Maradona del FC Barcelona fue un cúmulo de circunstancias. Por un lado, Diego no estaba contento con la permisividad de un fútbol extremadamente agresivo y sentía que la directiva del Barsa no le defendía. Esta sensación se hizo mayor tras la final de la Copa del Rey y la posterior sanción. Había un claro distanciamiento con el presidente Nuñez. Asimismo, y como el propio Maradona sostiene en su autobiografía «Yo soy el Diego», hubo también un motivo económico ya que su representante Jorge Cyterszpiler no había gestionado bien su patrimonio teniendo incluso que pedir adelantos de la nómina al club.

Por su parte, a los dirigentes del club ya le habían llegado noticias de la adicción de Diego Maradona a las drogas y del famoso «Clan Maradona», un grupo de amigos que no se separaba del diez y que no fue precisamente la mejor influencia para el de Villa Fiorito.

Tras 58 partidos, 38 goles, un contrato de seis años del que sólo cumplió dos y a cambio de 6,9 millones de euros, Maradona puso rumbo a Italia.

SSC Nápoles

Como un salvador, así aterrizó Diego Armando Maradona en Nápoles el 5 de julio de 1984. La ciudad entera fue a recibir al jugador que venía a cambiar la pobre historia (apenas dos Copas de Italia en sus vitrinas) de un club modesto de la zona pobre del país italiano. Un equipo que la temporada anterior había logrado esquivar el descenso de categoría por sólo un punto. El eslogan «Dieguito haznos grandes» colgaba de todos los balcones de la ciudad. El estadio San Paolo estaba abarrotado con 70.000 almas que esperan ansiosas la presentación de Diego.

Presentación de Diego Maradona en Nápoles
Presentación de Diego Maradona en Nápoles (fuente: sportingnews.com)

La primera vuelta del campeonato fue decepcionante terminando con sólo 22 puntos. Sin embargo, la segunda la terminaron haciendo más puntos que el campeón, el Hellas Verona. El equipo terminó octavo. Algo estaba pasando, el Nápoles se había convertido en un conjunto capaz de competir contra equipos como el Udinese de Zico o la Juventus de Platini.

La temporada siguiente, la 85/86, la directiva del Nápoles se dio cuenta de que podían aspirar a ganar el campeonato por lo que trajeron refuerzos, como Claudio Garella o Bruno Giordano, que acompañaran a Diego. Aquel año terminaron terceros en la clasificación.

Tras el verano, al volver Maradona a Nápoles, salta la noticia de que ha tenido un hijo extra-matrimonial el cual no reconoce. Esta situación le afecta mucho aumentando su dependencia de las drogas en un intento de evadirse de todo. Pese a que Diego Maradona insistía a sus allegados de que controlaba el consumo, la realidad era bien distinta.

Diego Maradona, rey de Nápoles

La campaña 86/87 vio como el Nápoles de la mano del 10 argentino hacía historia. El 10 de mayo de 1987, el conjunto del sur de Italia se proclamaba campeón del Scudetto. Posteriormente llegaría la tercera Copa italiana de su historia.

Maradona era idolatrado por una ciudad plegada a los pies del jugador que había conseguido que por fin el sur sintiera el orgullo de haber ganado al norte.

A la consecución del título de Liga le seguiría una Copa de la UEFA dos años más tarde y la meritoria segunda Liga en la temporada 89/90. El Nápoles le había arrebatado el título al AC Milán de Sacchi, Gullit, Rijkaard y Van Basten, uno de los mejores equipos de la historia del fútbol.

Me decía siempre: no te preocupes Ciro, tú haz lo tuyo y me das el balón a mí que yo me encargo.»

Ciro Ferrara jugador del Nápoles entre 1984 y 1994

Irreductible

La temporada 90/91 se iniciaba con un Nápoles que defendía el título y que incluso ganaría la Supercopa italiana. Sin embargo su trayectoria en la liga fue bastante irregular. Mientras, los problemas de Diego Maradona con las drogas aumentaban a la vez que lo hacía su divorcio con la directiva.

Hasta tal punto llegó su adicción que aquella temporada dos días antes del decisivo partido de vuelta de octavos de final de la Copa de Europa contra el Spartak de Moscú (empate a cero en la ida), Diego se ausentó de los entrenamientos sin comunicado de lesión por parte del club. Los rumores de una ausencia debido al consumo de drogas fueron creciendo. De hecho, era el tercer partido de la temporada en el que Diego desaparecía sin razón aparente.

Finalmente, con el equipo ya embarcado para volar rumbo a Rusia, el mismo Luciano Moggi se personó con cuatro jugadores en el domicilio de Diego. Sin embargo, estuvieron casi una hora en la calle esperando a que el argentino les abriera la puerta. Finalmente, el manager del jugador Marcos Franchi les dijo que se podían marchar, Maradona no viajaba porque «no tenía ganas». La expedición del Nápoles no forzó la situación y el 10 finalmente se quedó en tierras italianas.

Hoy ha sido un día clave en las relaciones entre Maradona y el Nápoles. Está claro que el club tendrá que tomar medidas. Es el momento de dejar bien claro que Maradona es un empleado del Nápoles y no al revés.»

Luciano Moggi, manager general del Nápoles de 1987 a 1991

Al día siguiente, consciente del error que había cometido, Maradona tomó un vuelo privado hacia Moscú, el cual costaría unos 30.000 dólares de la época, acompañado de su mujer Claudia. Así describió la escena de su llegada al aeropuerto de Nápoles Rino Cesarano, periodista del Corriere dello Sport: “Maradona parecía cansado, los ojos hinchados, vestía un vaquero y un jersey (…), habría querido entrar por una puerta de servicio, pero la policía dijo que no, alguno lo saludó, algún otro lo escrutó con ojos indignados, estaba claro que Nápoles se sentía traicionada”.

El esperpento no terminó ahí. Con la llegada de Maradona y su mujer a Moscú quiso la casualidad que se cumpliera el aniversario de boda de la pareja. Diego tuvo la idea de regalarle a Claudia un romántico paseo por la plaza Roja de Moscú. El problema era que el emblemático lugar de la ciudad estaba cerrado al público. Al día siguiente Mikhail Gorbachov iba a presidir un desfile militar para conmemorar el aniversario de la Revolución Rusa y el gobierno temía un atentando. Sin embargo, allá que fue Maradona con Claudia y consiguió lo imposible. Los guardias apostados en la entrada le dejaran tener su paseo en solitario durante 20 minutos. La noche terminó con Diego Maradona yéndose a dormir a las tres de la mañana tras una fiesta en el hotel junto con Franchi, Signorini y algunos aficionados del Nápoles.

Poco antes, el presidente Ferlaino había apagado la luz de su habitación tras haberse reunido con Moggi, el técnico Bigon y los directivos desplazados a Rusia. El motivo de dicha reunión fue decidir qué hacer con Maradona. Por un lado estaban los que, como Moggi, eran partidarios de la mano dura (de hecho su frase antes de partir fue «quien no sube al avión no juega»). Por otro estaban los que querían evitar represalias por una posible derrota con Diego en el banquillo (o en la grada). Ferliano decidió «lavarse las manos» y darle al entrenador la responsabilidad de decidir.

Bigon, tras filtrar a la prensa que Diego no sería convocado, cambió finalmente de opinión a tan sólo tres horas de comenzar el encuentro. Maradona se sentó en el banquillo. Finalmente, tras 120 minutos de juego y empate a cero en el marcador, Spartak y Nápoles fueron a los penaltis consiguiendo la clasificación los rusos por 5-3. Maradona entró en el minuto 63 pero apenas se notó su presencia en el campo debido al poco descanso del día anterior y a que Diego llevaba sin entrenarse de manera continua desde el mes de agosto.

Pedí disculpas a Bigon, él sabe que todo lo sucedido se debe a mis problemas personales y yo acepto el castigo mandándome al banco. Necesito hablar con Ferlaino, ha llegado el momento de aclarar todos los problemas que tenemos.»

Diego Armando Maradona

Tras el incidente, Ferlaino valoró varias sanciones como la reducción del salario del jugador o solicitar a la Liga su exclusión debido a sus serios problemas disciplinarios. Incluso estuvo sobre la mesa la posibilidad de quitarle la ficha y ocupar su plaza de extranjero fichando a otro futbolista.

La caída

La realidad es que la relación de Maradona con el Nápoles estaba muy deteriorada. A la mala relación con Ferlaino se sumaba que el Nápoles no aceptaba el trato preferencial que Diego pensaba que merecía. Asimismo, Maradona había perdido los estímulos deportivos y echaba de menos Buenos Aires.

Finalmente el club le apartó del equipo diez días y Diego no pudo volver hasta que no recuperó el tono físico. No obstante el resto de la temporada continuaría siendo un tira y afloja que terminaría de la peor manera posible.

Tras el partido contra el Bari, el 17 de marzo de 1991, Diego Armando Maradona se somete a un control antidoping. Positivo por cocaína. Sorprende que aquella vez no se mirara para otro lado como se hizo en anteriores ocasiones. La diferencia es que Diego se había convertido en una carga para el Nápoles y en general para el fútbol italiano y era necesario que se marchara.

Ídolo nacional

Gran decepción

Cuando Diego Maradona irrumpió en el panorama futbolístico con Argentinos Juniors su debut con la selección argentina no tardó en producirse. Concretamente en 1977 en un Argentina-Hungría. Diego tenía 16 años. Pese a ello, César Luis Menotti le dejó fuera de la lista final de 22 para el Mundial de 1978 disputado en Argentina.

Era demasiado joven y tenía otros cuatro jugadores para el puesto de 10. Como el propio Maradona confesaría más tarde, aquella fue la mayor desilusión de su carrera. De hecho, cuando llegó a casa toda la familia estaba llorando.

Ahí, cuando quedé afuera de la lista ´porque era muy joven´, empecé a darme cuenta de que la bronca era como un combustible para mí. Me ponía en marcha el motor a la máxima potencia. Cuando buscaba revancha, mejor jugaba.»

Diego Armando Maradona
Revista El Gráfico el día en que Menotti dejó a varios jugadores fuera de la lista del Mundial
Revista El Gráfico el día en que Menotti dejó a Maradona y otros jugadores fuera de la lista del Mundial
(fuente: elgrafico.com.ar)

Sería el propio Menotti quien dirigiera a la selección juvenil argentina que disputó el Mundial de 1979 en Japón. Liderando la misma se encontraba esta vez sí Diego Armando Maradona. Argentina se proclamó campeona del mundo tras vencer a la Unión Soviética en la final y completar un torneo con 20 goles a favor y tan sólo 2 en contra. Diego fue nombrado el mejor jugador del Mundial habiendo marcado 6 tantos.

España 82

En el Mundial de 1982 la favorita clara por nombres era Argentina. Simplemente tenían un equipo descomunal con Maradona, Fillol, Gabriel Calderón, Ardiles y el ídolo del Mundial del 78 Mario Alberto Kempes. Sin embargo, se trataba de un grupo de buenos jugadores pero no funcionaban como equipo.

En el Mundial del 82, todos teníamos una marcha menos. Nos ganaban todos los rechaces.»

Diego Armando Maradona

Argentina estuvo encuadrada en el grupo 3 junto con Bélgica, El Salvador y Hungría. Tras la derrota en el debut por 0-1 ante Bélgica, el siguiente encuentro fue contra Hungría. Fue el único chispazo de genialidad de la albiceleste en aquel Mundial. Un 4-1 incontestable con dos goles de Maradona. Parecía que después del mal inicio, Argentina comenzaba a mostrar el potencial que todo el mundo esperaba. El tercer partido fue una victoria 2-0 contra la débil selección de El Salvador.

La segunda fase de grupos fue otra historia. Al terminar segunda de grupo Argentina quedó con dos rivales de tronío: Brasil e Italia. Primer enfrentamiento ante unos italianos encabezados por Dino Zoff y Paolo Rossi. Un conjunto italiano que había hecho una primera fase de espanto con tres empates. Sin embargo, tenían un as bajo la manga, el catenaccio llevado a su máxima expresión. Un Maradona anulado por Gentile y la expulsión del «Tolo» gallego dieron al traste con el partido. Derrota 2-1. Argentina se jugaría todo ante Brasil, ante quien sólo le valía la victoria.

La canarinha contaba en sus filas con Toninho Cerezo, Falcao, Sócrates y Zico. Poco pudo hacer Argentina ante el juego desplegado por Brasil. Zico, Serginho y Junior fueron los verdugos de los sueños albicelestes. Un partido en el que Maradona acabaría expulsado fruto de la frustración tras su entrada a Batista. Terminaba así la andadura de una selección con mucho talento pero cuyo momento estaba todavía por llegar.

México 86

Pocos aficionados saben que Argentina sufrió, y mucho, para clasificarse para México 86. De hecho estuvo a diez minutos de no conseguirlo, hasta que Ricardo Gareca consiguiera el polémico gol del definitivo empate a dos frente a Perú.

Una vez pasado el mal trago, la selección dirigida por Carlos Bilardo se presentó en el Mundial con Diego Maradona probablemente en el momento culmen de su carrera. Pero no sólo Diego, el equipo estaba en gran forma, algo clave cuando se trata de un torneo tan corto como un campeonato Mundial. Junto con el 10 se encontraban nombres como Nery Pumpido, Oscar Ruggeri, Jorge Burruchaga, Sergio Batista y Jorge Valdano.

Fuimos la selección de Argentina más criticada de la historia y por eso estábamos muy motivados. No jugábamos bien pero la prensa exageró.»

Diego Armando Maradona

Argentina comenzó su andadura en un grupo con Italia, Corea del Sur y Bulgaria del que acabó como primera clasificada tras empatar con los primeros y ganar los otros dos partidos. En octavos de final se enfrentó a Uruguay a quien ganó merced al gol de Pedro Pasculli.

Y así se llegó a la mítica fecha del 22 de junio de 1986. En el estadio Azteca Argentina e Inglaterra se veían las caras. Fue un encuentro que traspasó el plano futbolístico y es que ambos países se encontraban inmersos en unas tensas relaciones diplomáticas tras la guerra de las Malvinas cuatro años antes.

Si hay un encuentro que puede definir la figura de Diego Armando Maradona, sin duda es el de aquel día. El Pelusa fue capaz de mostrar lo peor, tras adelantar a su selección con una burda mano, y de lo mejor con la obra maestra del segundo tanto. Entre ambos momentos pasaron tan sólo cuatro minutos.

En semifinales se enfrentó a Bélgica a la que superó 2-0 con dos goles de Maradona. La gran final fue contra Alemania Federal. José Luis Brown y Jorge Valdano pusieron por delante a Argentina en lo que parecía ya una victoria segura. Sin embargo, delante estaba un equipo que nunca se daba por vencido. Alemania logró igualar la contienda gracias a los tantos de Rummenigge (min. 73) y Völler (min. 80). El golpe fue duro para un equipo argentino que se encontraba extenuado.

Pero era el Mundial de Argentina. A siete minutos del final, como no, tras un brillante pase de Maradona, Burruchaga protagonizó una épica carrera para poner el definitivo 3-2. Argentina ganaba su segundo Mundial. Diego Armando Maradona era sin lugar a dudas el rey del mundo.

Italia 90

El mero hecho de haber ganado en México, hizo que Argentina se ganara el respeto del mundo del fútbol en la cita mundialista de Italia. La celeste y blanca quedó encuadrada en un grupo con Rumanía, Camerún y la Unión Soviética. Maradona llegó al campeonato sin una uña del pie debido a la entrada de un rival en un partido de preparación a una semana del mundial. Los doctores intentaron solucionar el problema poniéndole una especie de prótesis en el dedo simulando la uña pero fue un invento que no funcionó.

Pero la cosa no terminó ahí. Una vez iniciado el campeonato, el rumano Gica Hagi, en el partido del grupo, realizó una entrada a Diego que no hizo sino mermar más al astro argentino quien arrastró problemas en su tobillo izquierdo hasta el final del mundial.

Era como si a un gran pianista le hubieran dado un martillazo en la muñeca.”

Fernando Signorini, preparador físico personal de Diego Maradona

A pesar de los problemas, Argentina logró clasificarse para octavos de final al ser una de las mejores terceras de grupo. En octavos de final esperaba Brasil, primer partido en el que Diego Maradona jugó infiltrado. Cuenta el propio Diego que antes de la disputa del partido la federación ya tenía comprados los billetes de vuelta a Argentina. Así lo publicó el diario italiano La Gazzetta dello Sport.

Este hecho fue un acicate para los jugadores que acabaron imponiéndose por 1-0 con gol de Caniggia a pase de Maradona tras driblar a varios brasileños. Así era el Maradona jugador, le bastaba una pierna para marcar diferencias.

En cuartos y semifinales Yugoslavia e Italia cayeron en penaltis. La Federación italiana tuvo la «brillante» idea de que el Argentina – Italia se disputara en Nápoles, la ciudad de Maradona. Muchos sostienen que la victoria argentina de aquel día supuso el comienzo del fin para Maradona en el fútbol italiano.

En la final de nuevo Alemania. Partido muy disputado con una brillante actuación de Sergio Goycochea y que vendría marcado por el polémico penalti a tres minutos del final de Sensini a Völler. Penalti que Andreas Brehme convirtió. Durísimo golpe para un Maradona que había arriesgado su carrera con numerosas infiltraciones y que finalmente no había podido conseguir el sueño de traer el tercer Mundial a su país.

Final Mundial Italia 90
Diego Maradona llora desconsolado tras perder la final del Mundial (fuente: eldiario.es)

Estados Unidos 94

Maradona literalmente se mató a trabajar con el que fuera su preparador personal durante once años, Fernando Signorini, con el único objetivo de llegar al Mundial de 1994. Quería que sus hijas Dalma y Gianinna le vieran defender los colores de Argentina.

El primer partido del Mundial fue contra Grecia con un triunfo fácil (4-0) y gol de Diego. En cuanto al segundo, fue contra un rival fortísimo físicamente y no exento de calidad, la Nigeria de George Finidi. Cuenta Abel Balbo, quien también jugó aquél partido, que antes de comenzar, en el túnel de vestuarios Maradona fue abrazándose con cada uno de los once jugadores de Nigeria llamándoles por su nombre. Lo que sucedió al comenzar el encuentro fue que los nigerianos no se atrevían a tocar a Diego. Lo veneraban. Argentina terminó ganando 2-1 gracias a una falta rápida sacada por el propio Maradona. Cuando se decidió quién tenía que pasar el control antidoping, salió el número 10 de Argentina.

Cuando Julio Grondona supo que era Diego el que tenía que pasar el control, se persignó y dijo: que Dios nos ayude.»

Joseph Blatter, presidente de la FIFA de 1981 a 1998

La cosa fue bastante surrealista, así lo demuestra el hecho de que la propia enfermera entrara en el campo para llevar a Maradona de la mano a pasar el control. El resultado fue positivo por efedrina, norefedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina. Diego abandonó el Mundial y tuvo una suspensión de 15 meses.

Maradona sale del campo de la mano de la enfermera
Maradona sale del campo de la mano de la enfermera (fuente: naciondeportes.com)

Pese a perder en el último encuentro ante la Bulgaria de Hristo Stoichkov, Argentina se clasificó para los octavos de final donde caería frente a la Rumanía de Gica Hagi.

Fue el punto y final a la trayectoria de Diego con la selección albiceleste, con un balance de 91 partidos jugados y 34 goles.

Epílogo

En 1992, tras cumplir su sanción por dopaje, Maradona dejó Nápoles y ficho por el Sevilla FC gracias a la insistencia del Carlos Bilardo, por entonces entrenador del equipo de Nervión. Su contratación fue extremadamente complicada debido a sus 18 meses de inhabilitación. En las negociaciones participaron el presidente del Sevilla Cuervas, el presidente de la Federación española de fútbol Villar, el de la argentina Grondona, Franchi, Ferlaino presidente del Nápoles y Joseph Blatter presidente de la FIFA. Finalmente el traspaso se consumó y el 7 de octubre de 1992 Diego Armando Maradona marcaría su primer gol con la camiseta del Sevilla FC.

Maradona celebra gol con el Sevilla FC
Diego Armando Maradona marcó cinco goles en el Sevilla FC (fuente: elcorreoweb.es)

En algunos partidos, como por ejemplo frente al Real Madrid y al FC Barcelona, Maradona estuvo cerca de alcanzar su mejor nivel. De hecho, su físico lo decía todo llegando a pesar 78 kilos. Sin embargo, Diego seguía siendo también el mismo fuera de la cancha hasta el punto de que el Sevilla contrató un detective para seguirle.

En febrero de 1993 tendría una disputa con la directiva por haber jugado un partido con Argentina. A partir de ese momento no volvió a ser el mismo. Su bagaje futbolístico aquella temporada terminó siendo pobre con apenas cinco goles. Sin embargo, dejó huella en Nervión como sólo Maradona era capaz de hacer. Había puesto al Sevilla FC en el panorama internacional.

Presentación Maradona con Newell's Old Boy
Portada de la revista oficial de Newell’s el día de la presentación (fuente: historiadelmaspopular)

En el verano de 1993, abandonó la Liga española y volvió, ocho años después, a Argentina para enfundarse la camiseta de Newell’s Old Boys. Su contrato era un tanto peculiar ya que además de ser por una temporada se acordaron condiciones especiales como que Maradona pudiera entrenarse cuatro días a la semana y concentrarse los sábados.

Tras jugar sólo cinco encuentros con Newell’s, Maradona sufre una lesión que lo mantiene apartado de los terrenos de juego unas semanas. A su vuelta se encuentra con un nuevo técnico, Jorge Castelli, quien no acepta los privilegios que Diego tenía por contrato. El argentino terminó saliendo del club en enero.

En 1997, trece años después de haber salido de Boca, Diego Maradona volvió a la que fue su casa. Allí jugaría de manera testimonial seis partidos poniendo fin a una carrera al alcance de pocos.

Esta es la historia de uno de los más grandes jugadores que ha dado el fútbol. La historia de alguien real dentro del campo y una ficción fuera de él. Diego Armando Maradona.