Con lo justo

Primera parte correcta del Barsa y segunda para enmarcar en el museo de las mediocridades de estos últimos años. Un equipo sin alma que se deja dominar con una facilidad pasmosa y amplificada ahora por la ausencia de público. El ahorro en pañuelos en forma de protesta es de agradecer.

Pensar que este equipo puede ganar la Champions League es mucho más que un acto de fe. O Messi realiza tres obras maestras en 12 días o el Barsa volverá a las primeras de cambio de Lisboa.

En cuanto al partido, Setién en la tónica de un entrenador que está ante la oportunidad de su vida y la deja pasar a pasos agigantados. Probablemente sabedor ya de que está ante sus últimos partidos en Can Barsa. El viernes Guardiola no tembló a la hora de poner de titular a Phil Foden, ayer Setién dejó a Riqui Puig sin disputar un solo minuto. Son matices sutiles de cuando uno confía o no en lo que tiene.

Lenglet marca de cabeza frente al Nápoles
(fuente: sport.es)

Contra el Bayern lo lógico es esperar cuatro centrocampistas con Busquets y Vidal para tapar las subidas de Alphonso Davies. El perjudicado sería Griezmann que ya no es que esté desubicado sino que parece un jugador vulgar. Mención especial merece De Jong, único soplo de esperanza sobre el campo, con gran movilidad pero que lamentablemente levanta la cabeza para sólo ver futbolistas al trote.

Pase a cuartos, bien para las arcas del club y para decir que estás entre los ocho mejores equipos de Europa. En el horizonte un Bayern con 18 victorias consecutivas y 26 partidos sin perder, equipo que más chuta de Europa y un largo etcétera que pondrá al Barsa al límite de lo físico y sobre todo con un delantero centro de los que mete miedo.

Con argumentos futbolísticos superioridad de los alemanes, por recursos y por estado de forma. Pero esto es fútbol y por eso lo amamos.

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