9 claves que deben tener las sesiones de entrenamiento

Las sesiones de entrenamiento representan un conjunto de tareas interrelacionadas. Éstas se desarrollan para lograr la mejora de un determinado objetivo, principio o fundamento táctico de juego.

Dichas sesiones de entrenamiento deben presentar una serie de características que a continuación identificaremos:

– Planificadas y preparadas con antelación. Evitar presentarnos en el entrenamiento sin la sesión debidamente organizada para no caer en la improvisación. Elegir los contenidos de entrenamiento que me lleven a alcanzar los objetivos planteados. Es uno de los aspectos más importantes y determinantes de la función de un entrenador.

– Variadas. Evitar caer en la monotonía. Esto puede ocurrir mediante la repetición de sesiones con los mismos objetivos o con la repetición excesiva de la misma tarea para desarrollar un determinado objetivo. Es importante disponer de un amplio número de tareas que nos permitan ir perfeccionando los diferentes aspectos del juego.

– Específicas. Los contenidos de la sesión deben programarse de una manera muy concreta. De esta manera, evitamos entrenar demasiados aspectos en una sola sesión, ya que se diluye la capacidad de perfeccionar un determinado aspecto del juego.

– Intensas. El factor calidad, intensidad de concentración psicológica y física deben ser una constante en el desarrollo de todas y cada una de las tareas que forman parte de la sesión de entrenamiento. De esta manera se logra una mejor transferencia a la realidad de la competición.

– Corta duración. Debemos evitar exponer a los jugadores a tiempos de trabajo alejados de los propios de la competición. Con ello, favoreceremos que los contenidos de entrenamiento puedan desarrollarse con la máxima intensidad de atención/concentración psicológica, intensidad condicional y de calidad en la ejecución técnico – táctica.

sesiones de entrenamiento Manchester United
(fuente: as.com)

– Competitivas. En todas las tareas que la componen, los jugadores deben buscar la victoria sobre sus oponentes.

– Tiempo útil de entrenamiento muy elevado. Respetando los tiempos de recuperación entre cada repetición de una misma tarea o entre tareas. Así evitaremos los tiempos pasivos excesivos empleando un volumen muy alto del tiempo total de la sesión para el entrenamiento.

– Progresión creciente en su dificultad. El objetivo de la sesión irá creciendo en su complejidad a medida que avanza su desarrollo. Iniciamos con la tarea de menor complejidad y terminando con la de mayor complejidad.

– Mismas oportunidades para todos los jugadores. En el desarrollo de los diferentes contenidos de entrenamiento, los jugadores deben tener las mismas opciones en cuanto a la cantidad y calidad de estímulos. Eso les permitirá ir perfeccionando los diferentes aspectos individuales y colectivos del juego.