Cerrado por reformas

En alguna parte leí que la victoria no debe impedir ver los errores al igual que a derrota no impedirá ver las virtudes. En los blancos parece que es todo lo contrario. Como viene siendo habitual, cuando el Real Madrid gana en la competición doméstica, parece que ya es campeón de Liga, si lo hace en la Uefa Champions League, al día siguiente tienen a los de FedEx timbrando en Concha Espina con la orejona bien empaquetada. Por contra, si lo que sucede es lo opuesto, se produce un mar de dudas del que no sale ni el más experimentado buzo.

Habrá clubes que prefieran una identidad definida y mantenerse al margen de la disputa por los títulos, habrá otros que escojan ganar a toda costa, y los habrá que quieran ganar con sello propio. Normalmente esto depende mucho de la idiosincrasia del club. El Madrid no la tiene, el Real Madrid tiene valores de esfuerzo, de compromiso, de lucha hasta el último minuto, pero carece de una identidad de juego clara.

Esto sucede por muchos aspectos, en primer lugar, la planificación de la plantilla. Un equipo que aspira a competir en tres competiciones para ganarlas no puede desprenderse de jugadores como Ceballos o Llorente y no traer refuerzos para esa posición.

Di Maria celebra gol Paris Saint Germain Real Madrid
(fuente: us.glbnews.com)

Luego está la capacidad de las incorporaciones. Tras una de las peores temporadas del conjunto blanco que recuerdo, sin opciones de Liga, casi en Navidades, los refuerzos no son para crecer o dar ese saltito necesario. Mendy no participa, Militao tampoco, Jovic tampoco…la base del once titular sigue siendo el de hace tres temporadas.

Es posible con lo que voy a escribir que me aticen, pero es realmente lo que percibo. Si alguien consiguiera lo que consiguió Zidane en su primera etapa como entrenador del R.Madrid, para los amnésicos, tres Champions consecutivas, algo que nunca nadie había conseguido, es probable que tuviera una estatuilla en el centro del ayuntamiento. El problema para el francés es la eterna falta de identidad, así como una constante irregularidad.

Creo haberlo dicho en más de una ocasión pero cuando me siento ante el televisor a ver al equipo del Cholo sé qué es lo que voy a ver, al igual que si es el FC Barcelona, el City o el Liverpool de Klopp. Cuando escojo ver a los de ZZ desconozco por completo con qué me voy a encontrar. Quiero pensar que está en construcción, que los jugadores no acaban de asimilar los mecanismos que el francés quiere sobre el terreno de juego. Pero ¡coño!, si trabajaron con él tres años. Los únicos del equipo titular que no saben de él son Courtois y Hazard y éste acaba de debutar.

El Madrid campeón de las tres Champions League no era regular en su juego, no veíamos una idea conjunta. Dentro de un mismo partido podíamos ver varios y no precisamente para bien. Los aficionados tuvieron que soportar partidos como el de Wolfsburgo o frente al Schalke 04 en el Bernabéu. Y aquí viene el órdago, no creo que este Real Madrid sea competitivo, ya no se le tiene respeto, ni que Zidane esté preparado para dar forma a este proyecto.

Cuando finaliza una temporada convulsa como la anterior, en donde las sensaciones son contradictorias necesitas un entrenador que otorgue orden al equipo, tanto a nivel defensivo, principalmente, como ofensivo. En cinco partidos ha encajado 9 goles, casi dos por partido, metiendo el mismo número de goles.

Mucho tienen que cambiar la imagen y las sensaciones para que Zidane concluya la temporada en el banquillo sin atender a meritocracia pasada. De lo contrario el conjunto blanco seguirá cerrado por reformas hasta que llegue alguien que coja el timón de este barco a la deriva

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