El increíble caso del imperio Parmalat

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Hoy escribimos sobre uno de los ejemplos más dramáticos de auge y declive de una empresa. Hablamos de Parmalat, símbolo de Italia y de la época más gloriosa y convulsa del calcio.

En 1961, Calisto Tanzi abrió una modesta planta de pasteurización en la ciudad de Parma. La empresa fue creciendo poco a poco hasta que en 1989 Tanzi decidió venderla a Finanziaria en lo que supuso una jugada maestra ya que seguía manteniendo el control pero era considerablemente más rico. 

Así que en los años 90 Parmalat inició una serie de adquisiciones internacionales en hasta 30 países. Tal fue su crecimiento que la compañía familiar llegó a convertirse en líder mundial en la producción de leche.

Llegada al fútbol

Dentro del plan de inversiones de Tanzi destacó el movimiento por el cual Parmalat se hizo con el control del Parma un club más bien modesto de la zona Emilia Romagna que llevaba 70 años deambulando sin pena ni gloria por las diferentes divisiones del fútbol italiano. Era la temporada 86/87 y todo el mundo del fútbol miraba a Nápoles. Mientras en los despachos, Parmalat llegaba al Parma que por aquel entonces militaba en la Serie C.

Gracias a la ingente inyección de dinero invertida, el Parma pasó de ser un equipo del montón a ser conocido en toda Europa consiguiendo 8 trofeos en la década de 1992 a 2002. Como muestra de esta transformación simplemente hay que repasar algunos de los nombres que defendieron la camiseta gialloblu en aquellos tiempos como por ejemplo Buffon, Thuram, Verón, Crespo o Cannavaro.

Asimismo, y con el fin de exhibir músculo financiero por todo el mundo, el logo de la empresa láctea lució en el pecho de la camiseta de conjuntos tales como el Real Madrid, Boca Juniors, Palmeiras o Benfica.

Ramón Mendoza abraza a José Antonio Camacho con la camiseta con el logotipo de Parmalat
José Antonio Camacho con la camiseta con el logotipo de Parmalat y Ramón Mendoza (fuente: marca.com)

Hasta tal punto llegó el despropósito que en 1998 Parmalat compró el Deportivo Italia, equipo de fútbol de Venezuela al que cambiaron el nombre por el de Deportivo Italchacao.

Caída de Parmalat

Los problemas comenzaron poco después de su desproporcionado plan de expansión, concretamente a principios del año 2000. Muchas de las divisiones de la compañía   estaban en pérdidas a lo que había que sumar el inasumible endeudamiento producido por la compra de otras empresas. 

Finalmente en 2003 la situación fue insostenible y saltó el escándalo. Parmalat, que había declarado beneficios de 251 millones netos en 2002, llevaba en realidad 15 años falseando el balance de sus cuentas. Calisto Tanzi y su contable se habían dedicado a expoliar la empresa a través de un complejo entramado de sociedades como no se había visto antes. Obras de arte por valor de 100 millones de euros o un velero de 10 millones con una tripulación de 10 personas eran tan sólo algunos de los caprichos del fundador de la compañía láctea italiana. 

Como consecuencia del escándalo, la empresa familar tuvo que declarar la suspensión de pagos. Tanzi quien también fuera presidente del Parma, así como otros 16 directivos fueron arrestados y condenados a 18 años de cárcel.

Parmalat demostró ser un gigante con pies de barro ya que detrás de los dispendios sobre el terreno de juego había una deuda de 14 mil millones de euros convirtiéndose en el mayor fraude financiero de la historia de Europa hasta esa fecha. 

Como si de una ficha de dominó se tratara, tan solo un año después de que saliera a la luz la gran mentira financiera el Parma FC se declaraba insolvente. 

Plantilla del Parma configuras como Sebastián Verón, Buffon o Thuram
Plantilla del Parma configuras como Sebastián Verón, Buffon o Thuram (fuente: pinterest)

Parmalat fue posteriormente comprada por Lactalis un grupo francés de la que es a día de hoy subsidiaria. 

Esta es la historia de Parmalat, ejemplo de la burbuja del fútbol italiano de inicios del siglo XXI y que a buen seguro se repetirá en el futuro con otros clubes.

Recuerda que cuanto más alto subes en un árbol, más finas son las ramas y más lejos estás del suelo.»

Proverbio parmesano