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Atalanta: la Cenicienta tiene garras

Cuando se sortearon los octavos de final de la Champions, el Valencia, como campeón de su grupo, esperaba un rival asequible. Con el Atalanta, muchos creyeron ver saciado ese deseo. Pero ya se sabe que, a veces, hay que tener mucho cuidado con los deseos.

El Atalanta es un equipo sin grandes nombres, sin un gran presupuesto, sin historia, pero con un peligro brutal. Ese peligro le viene del descaro. Su técnico, Giampiero Gasperini, les ha convertido en una escuadra sin complejos, ofensiva y alegre.

Si queremos hacer honor a nuestra página, diremos que Gasperini forma con un 3-4-3. Si queremos ser más precisos, hablaremos de un 3-4-1-2. Se sitúa con tres centrales clásicos y dos carrileros completamente incrustados en el centro del campo. La medular se completa con dos mediocentros cuya personalidad varía en función de los nombres que la integren. Por delante, un mediapunta que pone la magia y cae a bandas, y dos delanteros. Uno de ellos suele ser un nueve puro y el otro actúa como segundo punta.

En cuanto a los nombres, la plantilla del Atalanta no es demasiada larga, lo que no permite a Gasperini rotar demasiado.

Pierluigi Gollini Atalanta
El portero Pierluigi Gollini (fuente: Transfermarkt)

En portería, Gollini, un portero joven de la cantera, que no parece estar al nivel de un equipo de la zona alta de la Serie A.

La línea de tres centrales tampoco es lo más destacable de este equipo. Los titulares suelen ser el albanés Djimsiti en la izquierda, el brasileño Toloi en la derecha y el argentino Palomino por el centro. Hablamos de defensas fuertes y altos, aunque poco flexibles en su compenetración como línea y quedan algo expuestos al jugar habitualmente adelantados. Además, como les gusta sacar el balón en corto desde atrás, a veces toman más riesgos de los que su calidad puede asumir. Cuando alguno de los tres falta, ocupa su puesto el canteranos Mattia Caldara, de similares características.

En los laterales forman dos carrileros incrustados en el centro del campo. En el flanco izquierdo, el habitual es el alemán Robin Gosens, un lateral bastante completo. Cubre con contundencia su posición, y llega bien a posiciones de centro o de finalización, siendo habitual entre los goleadores por su buena pegada. Se reparten la derecha el holandés Hateboer, algo más defensivo, y el belga Castagne, que suele mirar más hacia delante.

Todo pasa por Alejandro Papu Gómez

En el eje del mediocentro, es fijo el suizo Remo Freuler. Un mediocentro posicional que maneja bien el pase corto. Suele formar a su lado el holandés Marten de Roon, que completaría una versión más defensiva de este eje. Para una versión más ofensiva, que incluye llegada y pases más incisivos, Gasperini está utilizando en esta posición recientemente al croata Mario Pasalic. Sin llegar a asomar demasiado por la línea defensiva para sacar el balón, suelen volcar más a menudo a colaborar con los carrileros para triangular junto con el mediapunta.

Esa posición de mediapunta es para el capitán y alma mater del equipo bergamasco, Alejandro Papu Gómez. Salvando las distancias, es una especie de Messi para el Atalanta. Después de que en temporadas anteriores jugara más volcado a bandas o como segundo delantero, ahora juega con libertad absoluta. Suele caer a bandas para ayudar en la progresión a los carrileros y mediocentros, busca romper con regates o pases en profundidad, en los que muestra una visión de juego descomunal. Incluso suele probar suerte con disparos lejanos gracias a su potentísima y precisa pegada. Tan solo su frágil físico le han impedido ser un jugador más importante, pero es un terrible peligro para cualquier rival.

Además, fuera del campo, como capitán, es un personaje con un carisma increíble. Colabora con causas sociales y muestra un gran sentido del humor, alcanzando la fama con el Papu Dance, un baile que inventó para la celebración de sus goles y que derivó en una canción cuyo vídeo fue un éxito en YouTube. Cuando falta, Pasalic o Malinovski pueden ocupar esa función.

En la punta de ataque, el Atalanta se reforzó enormemente la pasada campaña, siendo la clave para dar el salto de calidad que supuso la final de la pasada Coppa Italia y la clasificación para Champions League por primera vez en su historia. Dos fueron los motivos fundamentales: la llegada de Duván Zapata y la explosión de Josip Ilicic. El colombiano suele ejercer de nueve puro, de área, ariete de toda la vida. Fuerte y rematador a un toque, es letal en los últimos metros.

Aunque esta temporada su mejor hombre está siendo el esloveno Ilicic, de tremenda pegada desde lejos, se lo piensa poco para disparar. Un claro ejemplo fue el gol desde el centro del campo que anotó en la victoria 0-7 ante el Torino. Aunque se mueve en los alrededores del área, es hombre de pocas palabras con el balón en los pies. Rápidamente busca definir, más que combinar. Su aspecto físico de Frankenstein no debe engañar, es potente, pero también habilidoso.

 Josip Ilicic Atalanta
El goleador Josip Ilicic (fuente: France24)

Para completar la línea ofensiva, llegó el colombiano Luis Muriel. El exsevillista está demostrando una capacidad goleadora que no se le conoció en Nervión, y resulta un sustituto completo y fiable para el ataque de los de Gasperini.

Nada que perder

Estamos ante un equipo divertido, vulnerable en defensa, pero que solo tiene el gol en mente. Posee además buenos recursos para ir a por él. Cabe destacar que lleva 63 goles anotados en Serie A, frente a, por ejemplo, los 57 del FC Barcelona, que es el máximo goleador de la Liga española. En las grandes ligas europeas solo le superan los 65 del Manchester City y los 67 del PSG.

En Champions, tras un inicio terrible, con un punto en los tres primeros partidos, se creció en la segunda vuelta. Consiguió clasificarse por los pelos y llega a octavos con la sensación de no tener nada que perder. Además, es un club muy unido a su afición y a su ciudad. Si bien, por las malas condiciones de su estadio, el Atleti Azzurri, tiene que jugar los partidos de competición europea en la cercana Milán, es uno de los símbolos de Bérgamo. De hecho, participa en muchas causas sociales, como la camiseta especial de Navidad con cuya venta recogen fondos, o el regalo de una equipación del club a cada bebé nacido en la ciudad.

Un equipo muy especial que podremos ver de cerca en la eliminatoria ante el Valencia. Seguramente, muchos de los que lo vean por primera vez, le seguirán con más atención en siguientes partidos.