Ante todo, sentido común

Cuando hace poco más de un mes empezaron a salir noticias de los problemas de salud que estaba originado el coronavirus en la ciudad china de Wuhan, muy pocos pensábamos que esta crisis sanitaria iba tomar unas proporciones tan grandes y que iba a tocarnos de lleno. Sin pretender crear alarmismo y reconociendo mi ignorancia en la materia, desde estas líneas me atrevo a pedir una sola cosa: sentido común.

Y es que desde ayer por la tarde los acontecimientos se han ido sucediendo y la repercusión del coronavirus ha tocado de lleno al deporte en general y al fútbol español en particular. Italia ya había tomado medidas preventivas en algunas zonas, pero ayer decretó la restricción de movimientos en todo el país, suspendiendo hasta principios de abril la Serie A, que ya ha disputado partidos sin público en la jornada del pasado fin de semana, con encuentros tan importantes como el disputado entre Juventus FC y FC Inter, donde se jugaban gran parte de sus posibilidades para alzarse con el título liguero.

Cristiano Ronaldo lanza una falta frente al FC Inter con las gradas del Juventus Stadium totalmente vacías
El partido entre Juventus e Inter, disputado a puerta cerrada (fuente: mundodeportivo.com)

Pero como digo, los acontecimientos empezaron a sucederse y el Ministro de Sanidad confirmó que el partido entre el sevillistas y romanistas que se disputará el jueves en la capital hispalense también sería sin público. La medida es drástica, pero creo que es proporcionada a la situación actual. Los casos de COVID-19 se han multiplicado en España en las últimas horas y han de tomarse medidas contundentes y apropiadas, como la disputarse las dos próximas jornadas de Liga en Primera y Segunda sin público en las gradas.

Ya se había hablado que el partido entre Getafe CF y FC Inter se disputaría a puerta cerrada. Está confirmado que serán así los partidos de vuelta de los Octavos de Final de la Liga de Campeones que enfrentan hoy a Valencia CF y Atalanta BC y la semana que viene a FC Barcelona y SSC Napoli. También, obviamente el AS Roma y Sevilla FC que se disputará en la capital italiana el jueves 19.

En Sevilla, mi ciudad, hay en el próximo mes y medio varios acontecimientos de gran envergadura que están en el aire. Al margen del Sevilla FC – AS Roma y del derbi sevillano. Fuera del ámbito deportivo en pocas semanas llega la Semana Santa y para finales de abril la Feria. Con todo lo que eso conlleva y con la incertidumbre que se está generando, se verá afectado uno de los principales motores económicos de la capital andaluza. Y, por si fuera poco, el dieciocho de abril se juega en La Cartuja la Final de la Copa del Rey, que ya se habla incluso de posponerla.

El próximo domingo las gradas del Sánchez Pizjuán pueden presentar un aspecto muy distinto al de cualquier derbi
El derby entre Sevilla FC y Real Betis (fuente: marca.com)

Insisto que, desde mi ignorancia, me atrevo a decir que estas medidas que a algunos pueden parecerles extremistas y desproporcionadas, son lógicas. Están pensadas para el bien común, para evitar males mayores y agravar la situación. Creo que todos debemos ser comprensivos por mucho que no podamos asistir a los estadios. Si lo más prudente y sensato es disputar partidos de Liga a puerta cerrada hasta que se controle la propagación del coronavirus, que así sea. Esta medida será, a buen seguro, fuertemente criticada, pero es mejor criticar esto que lamentar más contagios masivos.