¡Adiós Valverde!

Adiós Valverde y hasta nunca. Se acabó. Nadie te echará de menos en el Camp Nou. Y cuando repasen la larga lista de entrenadores del Futbol Club Barcelona, nadie se detendrá en tu nombre. Tu paso por el club se convertirá en una mera anécdota. Como lo fue el Tata, pero al menos de éste siempre se recordará su polo pistacho. De ti, la más absoluta ignorancia. Una figura gris y apocada que ocupó el banquillo blaugrana durante dos años y medio.

Porque no vale la pena. Nunca has despertado nada en la afición. Si de jugador pasaste sin pena ni gloria, de entrenador dejas la imagen de aquel que ha caído ahí por casualidad. Era evidente que el puesto te quedaba grande, pero te has aferrado como si te fuera la vida. Te ha dado igual desprestigiar a una entidad más que centenaria. No te ha importado traicionar un estilo y unos ideales. Te has dejado utilizar por directivos y jugadores. Te ha dado igual todo con tal de relacionar tu nombre con el Barça y adjudicarte un palmarés que no te pertenece, porque esos títulos son de Messi.

Ernesto Valverde está muy animado
(fuente: lavanguardia.com)

Mediocridad, errores y aburrimiento

Es esa mediocridad y falta de dignidad. Es esa ausencia de autocrítica y exigencia. Son esas ruedas de prensa vendemotos, en las que era capaz de alabar auténticos bodrios de partidos nefastos y aburridos a más no poder.

Un entrenador que deja en la grada a una joven promesa durante meses. Y luego, cuando el chico decide marcharse a otro club para poder jugar, anuncia sin sonrojarse que contaba plenamente con él.

Un entrenador cobarde, incapaz de hacer cambios hasta el minuto 75. Un mal entrenador que no aprende de sus errores, dejándose remontar una y otra vez, dejándose eliminar una y otra vez superándose en ridículo ante millones de ojos.

Un incompetente capaz de desprestigiar a jugadores que llegaron con renombre y reconocimiento, y que ha devaluado gratuítamente. Un técnico que está en el mismo saco que Benítez, Sánchez Flores o Lotina, que se resisten a la extinción acumulando fracaso tras fracaso.

(fuente: marca.com)

Tras un diciembre de contínuo mal juego y de caer una vez más en una eliminatoria, Bartomeu decide quemar al pelele. El último servicio de Ernesto Valverde, muy bien pagado, por supuesto. Y en su lugar llega alguien que en apenas 2 días ha hecho más que el txingurri en 2 años. Quique Setién aterriza conociendo bien lo que gusta en el Camp Nou. Un discurso nada más llegar defendiendo la esencia cruyffista. Dobles sesiones anulando un día festivo a los jugadores. Convocatoria de Riqui Puig para el próximo partido. Y visita con todo el cuerpo técnico al Estadio Johan Cruyff para ver vencer al Barça B. Pequeños detalles que marcan la diferencia. Pequeños detalles que han devuelto la ilusión a la grada, que seguro, ante el Granada estará más llena de lo que hubiera estado nunca con Ernesto Valverde.

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