Ada Hegerberg, la primera Balón de Oro femenina

France Football decidió ponerse al día con los tiempos que corren y entregar, por primera vez en la dilatada historia del prestigioso Balón de Oro, un galardón también para la futbolista más destacada del año. Esta decisión hace justicia con la necesaria progresión que el fútbol femenino está teniendo a nivel mundial, pero no solo es justo el hecho de que se entregue este premio, también es justa su ganadora.

El honor de ser la primera Balón de Oro del fútbol femenino recayó en Ada Hegerberg. La talentosa atacante noruega del Olympique de Lyon, más allá de la polémica en la que se vio envuelta por la desagradable pregunta sobre su capacidad para hacer twerking con la que se descolgó  uno de los presentadores de la gala, el DJ Martin Solveig, ha logrado a sus 23 años asentarse en la élite del fútbol mundial. No en vano, es la gran estrella e incansable goleadora del mejor equipo del mundo.

La joven noruega destaca por una notable superioridad física sobre la gran mayoría de sus rivales, a la par de una capacidad técnica al nivel de las mejores. Pero si algo la sitúa como la mejor del mundo es su tremenda capacidad para el remate. Ya sea a un toque o con disparo tras jugada, desarrolla una potencia y precisión difíciles de ver en otra jugadora. Para quienes no la conozcan, recuerda ligeramente a Ibrahimovic en esa capacidad de golpeo del balón casi en cualquier posición, incluso usando recursos casi acrobáticos.

Ada Martine Stolsmo Hegerberg confiesa que se recuerda a sí misma en su Molde natal jugando al fútbol desde que tenía siete años. Sus padres, Stein Erik y Gerd, fueron futbolistas y después entrenadores, por lo que no es extraño que la pequeña Ada y sus hermanos mayores hayan centrado su vida en el fútbol (su hermana Andrine, dos años mayor que ella, juega en el PSG y su hermano Silas, siete años mayor, jugó de joven en pequeños equipos de Noruega).

A los 15 años, Ada ya formaba parte junto a su hermana Andrine de la primera plantilla del Kolbotn Fotball, uno de los más destacados clubes femeninos de Noruega. Pese a su juventud, anotó diez goles en los 17 partidos que disputó en esa temporada, en la que su club quedó tercero en la Liga y en la que Hegerberg estableció el récord del hat-trick logrado por una jugadora de menor edad, al anotar tres goles al Röa IL.

Ada Hegerberg balón de oro
(Fuente: fifa.com)

En la temporada 11/12 se trasladó junto a su hermana al Stabaek, aun en Noruega, donde anotó 25 goles en 18 partidos, llegando a marcar cinco goles en el partido de la sexta jornada ante el FL Fart, a pesar de ser sustituida a mitad del segundo tiempo. También fue el año de su debut con la selección, antes de cumplir los 17 años, en un amistoso ante Suecia.

Desde el Stabaek dio el salto a Alemania, a uno de los equipos más potentes del fútbol femenino europeo. En el Turbine Postdam, donde llegó de nuevo acompañada de su hermana, a la aun joven Hegerberg (llegó poco antes de cumplir los 18 años) le costó un poco hacerse con la titularidad. A pesar de ello, logró cinco goles en los once partidos de Bundesliga que disputó. También fue el año de su primer gol con la selección absoluta noruega, aunque tuvo que sufrir la decepción doble de caer con el combinado nacional en la final de la Eurocopa y en cuartos del Mundial sub 20 ante la misma selección, precisamente la alemana.

Aunque en la campaña 13/14 cuenta con algunos minutos más y alcanza con su club las semifinales de la Champions, Ada Hegerberg no se encuentra del todo cómoda en Alemania, por lo que en el verano de 2014 recala en el Olympique de Lyon, el club estrella de la Liga francesa.

Allí, en un equipo que es una máquina de hacer goles, logra 22 tantos en 17 partidos en su primera temporada. En la 15/16 anotó 33 goles en 21 partidos de Liga y 13 en su primer título de Champions, a los que sumar en esa campaña los de Liga y Copa.

Fue el principio de un trienio exitoso en los que el Olympique de Lyon ha dominado el fútbol femenino europeo enlazando títulos de Liga, Copa y Champions de forma ininterrumpida, todo ello con Ada Hegerberg como estrella y máxima goleadora con números estratosféricos. Si la pasada campaña batió un récord con sus 15 goles en Champions, desafiando (en broma) a Cristiano Ronaldo, este año lleva también muy buen camino con cuatro goles en el mismo número de partidos en dicha competición.

Ada Hegerberg celebra gol Olympique Lyon
(Fuente: fifa.com)

Sin ir más lejos, este mismo fin de semana ha podido celebrar su reciente Balón de Oro anotando dos goles en la victoria por 0-6 ante el Soyaux. La única sombra en la fulgurante carrera de esta imparable goleadora es su renuncia a la selección. Demostrando una firmeza de convicciones sin igual, la mejor jugadora del mundo está dispuesta a perderse el Mundial del próximo verano en protesta por la situación del fútbol femenino en su país, uno de los pioneros pero que, según declara la propia Hegerberg, está siendo superado por otros países que están trabajando mucho más por igualar a ambos géneros en el fútbol.

Con solo 23 años, su futuro no tiene límite. Teniendo en cuenta que ya se encuentra en el mejor equipo de Europa, parece que sus próximas temporadas deberían ser un suma y sigue de títulos y distinciones individuales.

Su Balón de Oro debe ser un paso adelante en el aumento de la repercusión del fútbol femenino. Algo que es necesario por justicia y gratificante por su creciente calidad. Y es que Ada Hegerberg no solo es una extraordinaria futbolista sino que, además, nos importa un pimiento si sabe o no hacer twerking.