AS Roma, tratando de reverdecer laureles

En las últimas seis temporadas, la AS Roma ha cosechado buenos resultados, siendo un asiduo de las clasificaciones para la Champions, e incluso con tres segundos puestos en la Serie A. De hecho, desde que ganara su último scudetto, en 2001, ha sido hasta nueve veces subcampeón. Las dos Coppas y las dos Supercoppas de Italia que han alzado desde entonces, le saben a poco a la afición capitalina, ávida de grandeza.

Sensación de grandeza que rozaron con la semifinal de Champions que alcanzaron en 2018, tras una gran noche en el Olímpico en la que eliminaron al Barça con una remontada inolvidable para las aficiones de ambos equipos. En aquella semifinal cayeron ante un Liverpool al que ese verano le habían vendido a Salah, y al que en el verano siguiente le vendieron a Alisson. Se podría decir que la Roma tiene una parte importante de culpa en los éxitos recientes de los reds…

Pasaron los años buenos de Rudi García, Spalletti y Di Francesco en el banquillo giallorosso. Pasó la efímera época de Monchi en los despachos y ya no están Totti o De Rossi como símbolos sobre el césped. La pasada campaña, con el mítico Claudio Ranieri en el banquillo, el sexto puesto que dio acceso a la Europa League no dejó satisfechos a los romanistas. De ahí que para el presente curso, cambiaran el camino con una serie de fichajes ya contrastados, algunos incluso veteranos, que unir a los jóvenes interesantes ya presentes en el equipo. Para dirigirlos, el portugués de origen mozambiqueño Paulo Fonseca.

Con una amplia carrera cumpliendo sobradamente objetivos en equipos pequeños de la liga lusa, Fonseca dio el salto al Oporto en 2013. Aunque con os dragoes no tuvo un buen año, en 2015se hizo cargo del Sporting de Braga alzándose con la Taça de Portugal. De ahí, al Shakhtar Donetsk. En Ucrania dejó muy buen recuerdo con tres dobletes de Liga y Copa seguidos, hasta desembarcar en Roma el pasado verano.

Paulo Fonseca es un entrenador al que le gusta tener el control del balón. Por las características de la plantilla de esta AS Roma, no se puede decir que sea exactamente un equipo de tiki taka. Pero la mano de este admirador del Arsenal de Wenger se nota a la hora de sacar el balón jugado desde la defensa.

 Paulo Fonseca Roma
El técnico portugués Paulo Fonseca (fuente: lacolinadenervion.com)

Forma con un 4-2-3-1 muy marcado y prácticamente inmutable. La línea de tres mediapuntas no suele permanecer demasiado pegada a la cal, ya que suele preferir dejar espacios para la subida de los laterales. El delantero gusta de jugar de espaldas para descargar sobre esa línea de mediapuntas, que aparecen de cara y suponen uno de los mayores peligros del equipo, junto con los balones colgados por los laterales. Entre los mediocentros, uno es posicional y colabora en defensa, mientras su compañero se descuelga en apoyo de los jugadores ofensivos lo del lateral. Sobre todo en el flanco izquierdo, que es la zona más habitual para hacer progresar la jugada.

En defensa, suelen replegar sin guardar demasiado la presión arriba, situándose casi en 4-4-2 para defender, dividiendo con el mediapunta central y el ariete a los centrales rivales en la salida de balón. Son poderosos por alto y los centrales suelen acular demasiado para sentirse cómodos, ya que el resto del equipo tarda en situarse y funcionar en defensa. Al subir los laterales y no tener demasiado apoyo de un segundo o tercer centrocampista, los centrales a veces se encuentran un poco desprotegidos.

Para este fútbol con buen gusto y que busca ser atractivo que propugna Fonseca, tiene una plantilla amplia y equilibrada. Aunque le costó un poco al principio de temporada encontrar su once, hay que reconocer que en gran medida, las lesiones han determinado sus elecciones y rotaciones.

En la portería es un fijo el español Pau López. Más allá de algún fallo grosero puntual, y sin hacer olvidar a Alisson, mejora a su antecesor Olsen y colabora en la salida de balón del equipo. Aunque se puede esperar algo más de él, con el veteranísimo Mirante de suplente, no tiene competencia.

Los dos centrales que se han asentado como titulares, han llegado esta temporada. Ambos son muy fuertes por arriba, tanto en defensa como en ataque, y saben manejar el balón sin miedo para buscar una salida combinativa. Son Mancini y Smalling. El italiano además, ha formado como mediocentro en alguna ocasión. Es más valiente que el inglés para ir al cruce, pero se compensan bien, aprovechando las virtudes mutuas.

Alexander Kolarov Roma
Alexander Kolarov es fundamental en esta Roma (fuente: goal.com)

Los laterales son importantes para Fonseca. El problema es que, en esta demarcación, se le ha quedado un poco cojo el equipo. En principio, para el lateral derecho un jugador como Florenzi parecía fijo para muchos años en el Olímpico. Pero, por esos motivos ocultos que el mundo del fútbol guarda con celo, al entrenador portugués no le gustaba el canterano romano. Fichó a Zappacosta del Chelsea y a Spinazzola de la Juventus para cubrir su puesto. El primero se lesionó de gravedad, y el segundo no termina de convencer a Fonseca, permitiendo que Florenzi jugara bastantes partidos antes de irse cedido al Valencia en enero. A cambio, repescaron al brasileño Bruno Peres, que estaba cedido en Sao Paulo.

En el lateral izquierdo, Kolarov no solo es fijo, sino que es uno de los jugadores más importantes de todo el engranaje de Fonseca. Por su banda sale el juego en muchas ocasiones, es un apoyo constante para la progresión del juego de ataque, tiene una zurda increíble para probar el disparo lejano y poner centros medidos. Además, es muy peligroso en las acciones a balón parado. No pasa el tiempo por este serbio de 34 años.

Para la posición de ancla del mediocentro, llegó en verano Amadou Diawara desde el Nápoles. Algo irregular, pero consciente de la importancia de ayudar en el aspecto defensivo, este joven guineano tiene auténtico talento para manejar el ritmo del equipo. Decide bien cuando jugar en corto o en largo, es capaz de aguantar el balón cuando su equipo lo necesita y es rápido para buscar cambiar el balón de banda. A su lado, el francés Veretout, llegado de la Fiorentina, ayuda más en el último pase y apareciendo por el área. Otros dos jóvenes fichajes, como el italiano Cristante, llegado del Atalanta, y el canterano valencianista Gonzalo Villar, que militaba en el Elche, cumplen también con esas funciones cuando es necesario.

En la línea de mediapuntas está el mayor valor de esta Roma. Abiertos en banda como posición teórica, pero sin función de extremos, completados por un mediapunta central que se nutre del juego de espaldas del ariete, tiene una colección de jugadores con peligro de gol, tremendamente verticales y regateadores. Algunos de ellos con gran futuro por delante para ser santo y seña de los próximos años de la Roma.

El más claro ejemplo es Nicolò Zaniolo. Desde el flanco derecho, es un gran ejemplo de capacidad de regate y definición en los últimos metros. Lamentable, una rotura de ligamentos después de Navidades le ha dejado sin lo que resta de temporada (a la espera de saber cuándo acabará esta extraña temporada, claro). Para cubrir su baja, estaba entrando poco a poco en la dinámica del equipo el exbarcelonista Carles Pérez. También se utiliza con un perfil algo diferente, al brasileño Peres, y también como joven y ofensivo, al irregular turco Ünder.

Zaniolo Roma
Zaniolo ha visto frenada su impresionante progresión (fuente: goal.com)

Para la izquierda, principalmente juega el veterano argentino Perotti, toda una institución en Trigoria. El joven Justin Kluivert es sangre fresca para ese perfil. En ambos casos son grandes regateadores con físico más bien menudo. El armenio cedido del Arsenal Mkhitaryan también en ocasiones parte desde la izquierda, con más facilidad para el último pase que sus compañeros de posición.

Como mediapunta central, otro joven italiano, Pellegrini, ha tomado el mando ante las lesiones del veterano argentino Pastore. En ambos casos son buenos regateadores y pasadores, aunque el italiano busca más el espacio, mientras el argentino se ofrece más en apoyo a sus compañeros. El armenio Mkhitaryan, de quien hablábamos antes, también puede formar en esta posición.

Pero esa línea de mediapuntas no funcionaría igual de bien, si no tuvieran por delante al capitán Edin Dzeko. El bosnio es un ariete de referencia de altísimo nivel, como pocos hay en el mundo. A pesar de sus 34 años, sigue siendo un seguro de vida buscando balones aéreos, tiene una visión impresionante para encontrar a sus compañeros y supone un desahogo tremendo recibiendo de espaldas pases en largo. Además, mantiene su olfato en el área para definir con elegancia y efectividad. Aunque baja mucho el nivel, para complementarle en la plantilla tiene al croata Kalinic, ex del Atlético, que busca cumplir funciones similares.

En definitiva, una Roma que busca reverdecer viejos laureles, que tiene una buena base sobre la que crecer, pero que debe ir buscando repuestos para piezas importantes que se están haciendo mayores. En esta temporada interrumpida, le queda luchar con el Atalanta por el último puesto de Champions y con el Sevilla por un lugar en cuartos de final de la Europa League. Vencer en esa eliminatoria le dejaría como uno de los favoritos de la competición, pero parece difícil tener un rival más complicado que los hispalenses en su torneo fetiche.